Una visita al Bar Arcade NQ64 en Edimburgo

Javi López

Javi López

Es indudable que el mercado retro en los videojuegos está al alza, y en Edimburgo son conscientes de ello. Hace poco tuve la ocasión de poder revisitar la preciosa capital escocesa y no dudé en acercarme a un bar arcade de reciente apertura: el NQ64, perteneciente a una franquicia con locales que se reparten en varias localizaciones por todo Reino Unido.

Con una decoración ochentera basada en graffitis fluorescentes y luces de neón, podemos encontrarnos con cocktails temáticos, consolas clásicas como Super Nintendo, Mega Drive II, Nintendo 64, PlayStation y GameCube, y varias máquinas recreativas de todas las épocas, formas, colores y sabores a las que se puede jugar a través de un sistema de tokens propio. En este artículo comentaré las tres que, por un motivo u otro, más me llamaron la atención de este local escocés:

Entre los colorinchis, las bebidas y las máquinas arcade… te volverás loco

Mario Kart Arcade GP


Adivinad a qué arcade le eché más monedas. No esperaba verme nunca sentado en un kart ficticio personificando a Wario y lanzando ítems a mis rivales desde un botón situado en el claxon del volante que estaba manejando físicamente. Poco que decir sobre esta saga que os pueda sorprender, más allá de que este juego lanzado en 2005 es el primero en no ser desarrollado exclusivamente por Nintendo ya que contaron con la colaboración de Namco, y que la cabina tiene una cámara frontal que saca una foto de la cara del jugador para darle la opción de personalizarla y colocarla en el personaje escogido durante la carrera. Como curiosidad, además de los típicos personajes que suelen salir en todas las entregas de Mario Kart, esta versión cuenta también con señor y señora Pac-Man como participantes, y Blinky, el fantasma rojo al que suelen perseguir.

Pac-Man en Mario Kart es algo que no se ve todos los días.

Guitar Hero Arcade


Esta no la pude probar, había cola y tardaban en dejarla libre, pero le estuve echando un vistazo y me sorprendió por dos motivos: el primero que no tenía constancia de que Guitar Hero hubiera aparecido en máquinas arcade, y el segundo que ni se me había pasado por la imaginación esa posibilidad. La sorpresa fue mayúscula pero le vi todo el sentido del mundo una vez lo razoné, habiendo ya máquinas bastante exitosas de baile o de tambor japonés. Este arcade de Activision y Konami que salió a la luz en 2009 es tal cual son las versiones para consolas domésticas (especialmente basado en Guitar Hero 3: Legends of Rock), con el mismo sistema, interfaz y periféricos, repitiendo la guitarra con botones de colores como herramienta principal. Limita algunas de las funcionalidades comunes a otras entregas como la personalización del personaje, pero mantiene el espíritu inherente a esta saga con temazos para interpretar del calibre de “Knights of Cydonia” de Muse o “Paranoid” de Black Sabbath, repertorio que se podía ampliar ya que la máquina contaba con posibilidad de conexión a internet.

Si os animáis, siempre podéis poneros una en casa

Super Street Fighter II X: Grand Master Challenge


Y esta última no es tanto por la máquina o el juego en sí, sino por dónde se encontraba situada dentro del local. Empezaré comentando que esta versión lanzada en 1994 fue conocida con el nombre que veis en la cabecera únicamente en Japón, ya que llegó a occidente como Super Street Fighter II Turbo. Se diferencia del mítico Street Fighter II en que es más completo que su juego base, contando con cuatro configuraciones de velocidad diferentes que aplicar durante la partida, además de nuevas animaciones y movimientos para los personajes o la adición de Akuma en la plantilla de luchadores. Y bien, ¿dónde estaba este arcade para que me llamara tanto la atención? Pues dentro del baño. Con esta premisa en mente me hubiera encantado que dejaran también alguna Game Boy a mano en los retretes… aunque quizás más de uno nos hubiéramos eternizado ahí dentro.

Nada mejor que ir al baño y que te reciba esta pantalla

Como mencioné al principio del artículo, estas son las tres máquinas que más curiosas me parecieron de reseñar. No obstante, el local cuenta también con joyas atemporales como Q*bert, Crazy Taxi, Donkey Kong Junior, Space Invaders, Golden Axe, Double Dragon, Galaga o Tetris, dignas al menos de mención.

Podéis conocer más sobre este bar a través de su página web o con sus perfiles de redes sociales. En definitiva, donde Edimburgo ya es una visita obligada, el NQ64 hace la ciudad aún más interesante para cualquier amante del videojuego.

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