Rust Console Edition

Juan Cash

Juan Cash

Hablemos de Rust. ¿Puede un juego ser un éxito antes de salir oficialmente al mercado? Sí. Recuerdo, allá por 2014, como Rust se convertía en uno de los early access más exitosos de todos los tiempos. Eso pese a ser poco más que una beta, plagada de problemas (lógicos) por su estado prematuro. Poco importó. El titulo se convirtió en un fenómeno de masas, en parte por el auge de Youtube y los videos del juego que subían los grandes canales del medio, como El Rubius. Hoy, ocho años más tarde, podemos disfrutar de Rust en nuestras consolas domésticas y el port, no podría haber salido mejor.

La vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir

Gabriel García Márquez

Recuerdo jugar a Minecraft de forma enfermiza. El juego de bloques de Mojang me pegó fuerte, pese a infravalorarlo continuamente por su estética, acabé totalmente atrapado en él. Hasta que de pronto un día sentí que quería más. Necesitaba algo diferente pero que siguiese las mecánicas de crafteo y supervivencia. Era 2014 y me enamoré de Rust.

La historia acaba mal. No pude jugarlo, mi PC estaba obsoleto y me tenía que conformar viendo (con cierta envidia) a todo los youtubers que subían contenido del mismo, fantaseando con tener una versión de consolas en algún momento.

El tiempo pasaba, e iban llegando cositas a mi PlayStation 4 y Xbox one. Recuerdo el pésimo port de ARK, que pese a ello se llevó cientos de horas. O también ese Conan Exiles, toda una sorpresa. Pero yo quería Rust.

Por fin, seis años más tarde de mis suplicas, los británicos de Facepunch Studios (Garry’s mod) y Double Elevent han lanzado al mercado Rust Console Edition. Y con él, han vuelto mis miedos de encontrar un port de baja calidad. Por fortuna, estaba equivocado, y lo que nos ha llegado es un título perfectamente disfrutable en nuestras consolas de sobremesa. ¿Pero qué es Rust?

Rust Console Edition, se podría definir como un sandbox de supervivencia, con mecánicas de crafteo y un estilo de juego FPS, en el cual deberemos sobrevivir al resto de jugadores y al entorno mismo. Comenzaremos en paños menores, con una piedra y una antorcha. Toca golpear árboles y rocas, así como buscar comida y agua. Con el tiempo, y con un poco de suerte, nos veremos en posesión de armas mejores, lo cual es un proceso largo y tedioso, pero para bien. El sistema de progresión de Rust busca el realismo dentro del medio. Lo hace con un diseño brillante donde siempre estás aprendiendo nuevas recetas, así como los usos de esas nuevas herramientas. Para que os hagáis una idea de la profundidad del título, no bastará con tener un banco de trabajo para hacer nuevas armas. Tendremos que conseguir el objeto en cuestión (ya sea comprándolo o robándolo) para después estudiarlo en nuestro hogar y así desarrollar la receta. De locos.

En circunstancias normales, el juego avanza de forma rápida, no pararás ni un segundo de farmear y crear, pensar en el siguiente objetivo, buscar, recolectar… pero, si que hay un problema, y es la pura esencia de Rust. El resto de jugadores, quiere tus pertenencias y de paso… tu cabeza.

Morir, morir y morir. Renacer, desnudo y desarmado. Los primeros compases de Rust pueden ser especialmente duros, y no nos engañemos, eso puede echar para atrás a muchos jugadores.

El juego dispone de un sistema de chat de voz interno mediante el cual, pulsando un botón, podremos hablar con cualquiera que se cruce en nuestro camino y, de paso, pedirles clemencia inútilmente mientras te desmiembran a golpe de machete. Es lo peor y lo mejor del juego, todo a la vez.

Al final la clave del juego es el terror, no a los zombis (escasos) ni a los animales salvajes… sino a la peor criatura que existe… los gamers. Ir con lo esencial para construir tu chabola y que te asesinen… robándotelo todo, es jodido. Por lo tanto esos momentos, de huida, de búsqueda, de tensión. Es la magia.

Una vez hecha la casa y el saco de dormir (punto de respawn), la cosa cambia. Primero haremos una choza de madera, que poco a poco iremos mejorando, hasta alcanzar el metal, momento en el cual podremos dormir un poco más tranquilos. Nuestra casa será nuestro templo, nuestra base de operaciones y ahí guardaremos todos nuestros tesoros. Protegerla no será fácil, y habrá que tirar de intelecto para ocultar nuestras más valiosas pertenencias, ya que amanecer con la casa destrozada será algo tristemente habitual. Además, no solo hay que tener en cuenta los materiales para la construcción de la misma, sino que tendremos que dejar recursos de sobra en el armario para que no se deteriore. Sí, jugar a Rust es una sentencia a tu tiempo de ocio.

Una vez llegado a cierto nivel, con una casa bien defendida, toca empezar a jugar de verdad. Toca Rusear. El objetivo del juego, a parte de tu propia supervivencia, es el de destruir a tus enemigos. Salidas nocturnas, pico en mano, para asaltar las casas de los enemigos. Robarles y si es posible asesinarlos. Ese es el verdadero sentido del juego y ya os digo, no será nada fácil llegar hasta él. Asumid que seréis presa más que cazador. Al menos durante muchísimas muchísimas horas.

Rust a veces es como una bofetada, te golpea y duele, pero al mismo tiempo te muestra que estas vivo. Digo esto pensando en la noche. La noche en Rust es una tortura. Como lo sería en la vida real. Cae la temperatura y si no has conseguido ropa pasarás frio. No hay problema, encendemos una hoguera. Ja Ja. Cualquier pequeña luz que proyectes en la oscura noche (oscura a nivel no se ve nada) será un reclamo para los psicópatas que juegan al título. Creedme, ni una sola vez he encendido una antorcha nocturna sin morir. Por lo tanto tocará esconderse y esperar al amanecer. Lo cual es un tostón, pero a la vez logra una mecánica de desesperación realmente admirable.

Seguramente no os diga nada nuevo, Rust es todo un éxito más que conocido. Así que vamos a hablar de las versiones de consola.

Para empezar, el gran titular, es que el juego es un 1-1 de su versión de PC. Rinde espectacular y apenas he tenido algún tirón (cosa de server) en mi Xbox Series X. Dicho eso, el juego está diseñado para las consolas de generación pasada (PlayStation 4 y Xbox one), pero aun así se juega de maravilla en las nuevas máquinas. Pese a la falta de un parche next gen.

Su apartado artístico está bien, sin más pretensión. Es un juego resultón que estaría en el estándar de la pasada generación. Su apartado artístico carece de personalidad, pero funciona francamente bien, buscando un realismo virtual que cumple sin más. Lo que sí que me gusta muchísimo son sus grafismos, recordando a la cartelería de la revolución rusa. Rojo y blanco sobre negro, con tipografías rectas, agresivas e interesantes.

El sonido es otro punto a destacar. Generalmente silencioso, escuchamos a la naturaleza. Será importante tener buen odio para detectar amenazas. Pero además, hay momentos donde la música entra, para hablarte. Lo hace con elegancia y sirve de aviso: la noche viene.

Quizá la parte negativa sea la misma que en PC. El verte obligado a jugar online. Es decir, carece de modo local. Y sí, tiene sentido, la esencia de Rust es enfrentarte a los demás jugadores, crear una alianza con tus amigos y destruir… pero no me quito de la cabeza que también sería muy disfrutable tener un server privado y offline para poder simplemente practicar, explorar, planificar. Ver qué zonas son mejores para vivir o hacer pruebas con armas. Limpiar a los NPC o cazar con la tranquilidad de que no te va a asesinar nadie por la espalda. La esperanza no se pierde ya que la opción de crear un servidor aparece. De momento está inutilizada pero… debería ser cuestión de tiempo que se habilite, cerrando así el circulo y ofreciendo un producto diez.

Sin duda Rust es un juego que ha mirado el éxito a la cara y no ha dejado de añadir contenido desde su lanzamiento, incorporando mejoras así como nuevos objetos e incluso enemigos. Ahora nos llega a consolas la versión completa haciendo gala de un muy buen port, al cual le podemos criticar que aún no permita crear partidas, pero que sin embargo nos ofrece un buen puñado de server oficiales y el siempre bueno, cross play con jugadores de Xbox y PlayStation. Por lo tanto, si eres un fan del genero survival estás ante uno de sus máximos exponentes. Siendo un producto excelente para quedar con los amigos y perder totalmente la noción del tiempo. Good Job.

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