Larga vida a Fallout 76

Jerónimo Rivero

Jerónimo Rivero

Country roads, take me home to 

the vault I belong…

Todo comenzó a finales de 1997 en el garaje de un amigo, una cálida tarde de verano conocí por vez primera una demo que sería el inicio de una de las relaciones más duraderas que he tenido con un videojuego. Una que continuó, con altos y bajos, ininterrumpida durante más de 24 años y que hoy continúa con las mismas fuerzas en su versión 76… tal vez la más odiada y adorada de todas.

Fallout 76 no arrancó de la mejor manera, eso no es ninguna novedad. Una apuesta arriesgada (¿un juego de rol sin NPCs?) y un motor ya entrado en años sumado a los problemas técnicos comunes en los juegos en línea y a la gran expectativa generada hicieron de este título blanco de duras críticas durante su primera época llegando a enojar  a muchos fanáticos quienes con ira repetían, y aún repiten incesantes, el mantra “Esto no es un Fallout”. Incluso a día de hoy aún pueden verse en plataformas como Steam, calientes discusiones entre detractores y aduladores, yo personalmente estoy más cerca de estos últimos y es que, más allá de las críticas, Fallout 76 es, hoy, ampliamente superior a sus dos entregas anteriores y uno de los más jugados de toda la saga, y eso que lo mejor aún está por venir.

¿Pero cómo llegó este título, con tantos problemas iniciales, a convertirse en el gran juego que es hoy día? (llegando incluso a ser uno de los juegos en línea más jugados en Xbox en la actualidad). La respuesta es sencilla, un compromiso de los desarrolladores a apostar a la mejora contínua de su producto con actualizaciones constantes, algo que hacen todos los desarrolladores, pero también escuchando los reclamos y propuestas de la comunidad de jugadores que son quienes más tiempo pasan en las tierras baldías y quienes más saben del juego… y principalmente agregando NPCs al mundo!

Mi historia con el Fallot 76 comienza tardíamente,  ya que por razones de fuerza mayor, o mejor dicho por falta de hardware actualizado, no estuve en condiciones de probarlo hasta la salida de la última gran actualización, y la que lo cambió todo: Wastelanders. Es por esto que al comenzar a jugarlo, por suerte para mí, las tierras baldías de West Virginia contaban ya con grandes comunidades de NPCs y hasta con una sede de la Hermandad de Hierro. 

El juego arranca en el año 2102 lo que lo ubica al principio de la saga (el Fallout original arranca en el año 2160), es el día de la Reclamación y los habitantes del Refugio 76 abandonan la seguridad de su búnker subterráneo para adentrarse en la peligrosa West Virginia post nuclear. 

No es la intención de este artículo realizar un análisis exhaustivo del Fallout 76 pero sí la de enumerar todas las características que, a criterio personal, hacen de este título uno de los mejores del género, y la primera de estas características es el tamaño descomunal de su mapa, ampliamente superior a cualquier entrega de la saga, plagado de extensos y variados territorios para explorar o instalar nuestra guarida. La construcción de nuestro campamento sigue la misma línea que el Fallout 4 pero con mejoras notables y una enorme cantidad de objetos ornamentales que están en constante actualización.

Al igual que la mayoría de los juegos de este estilo también nos encontramos con eventos públicos y la capacidad de formar equipos para realizarlos de manera más rápida y así, en algunos casos, obtener mejores recompensas, siendo los más populares las denominadas Operaciones Diarias de la Hermandad de Acero a través de las cuales, si tenemos suerte, nos haremos con equipamiento exclusivo de la facción más popular de la saga. Otra de las misiones conjuntas más entretenida y buscada por los jugadores es la de la caza de la Reina Calcinada que por lo general atrae a todos los jugadores que están en el server en ese momento haciendo de este evento el campo de batalla más entretenido del juego.

Además de los eventos cooperativos el juego cuenta con múltiples hilos argumentales que en muchos casos requerirán de varias  misiones para poder develarlos, siendo algunos de ellos considerablemente extensos y con una gran carga argumental que se irá definiendo mediante registros en las consolas, diálogos con NPCs y notas esparcidas por todo el territorio. De estos hilos argumentales los principales son el de los colonos y los raiders, dos bandos enfrentados donde nos veremos forzados a tomar partida por uno de ellos, y el de la Hermandad de Acero en donde deberemos ganarnos nuestro lugar en la institución partiendo desde el escalafón más bajo.

Y esto no es todo lo que Fallout 76 ofrece al jugador en cuanto a actividades, un tablero de juego temático con misiones y recompensas es presentado cada cierto tiempo a modo de temporada y existe además una extensa serie de desafíos para completar, algunos de los cuales nos permitirán obtener objetos fundamentales para mejorar la jugabilidad. Y todavía hay más… pero eso lo dejamos para que lo descubran ustedes mismos.

Por todas estas cosas, y tantas otras que nos quedaron afuera, es por lo que les recomendamos, a todos los que alguna vez han transitado por las tierras baldías de América del Norte, que se unan a esta entretenida aventura que además no deja de actualizarse, expandirse y corregir constantemente, y que en los próximos días estrenará unas de sus actualizaciones más importantes de los últimos tiempos; sin dudas un excelente momento para iniciarse en esta gran travesía post nuclear.

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