Análisis Windjammers

Daniel Ureña

Daniel Ureña

Fundador y sufridor de Invisible Movement.

[vc_row][vc_column][vc_column_text]La vuelta de una leyenda de los videojuegos a las consolas de Sony es una gran noticia ya no solo para el disfrute de las viejas generaciones sino para todos aquellos que desconocían esta joya de Data East.

Windjammers es un juego deportivo que nació en el glorioso catálogo de Neo Geo en 1994 que tomaba prestadas las mecánicas de Pong pero con varios puntos extras de colorido y virtuosismo.

En el juego de Data East tenemos que vencer a nuestro rival lanzando el frisbee y consiguiendo que impacte en la zona de anotación, que se encuentra detrás del rival. La grandeza del juego reside en lo básico de su propuesta y en lo bien que se puede profundizar en ella.

El lanzamiento recto a velocidad media que normalmente es el primero que hace un jugador que se enfrenta por primera vez al juego, se convierte en poco tiempo en lanzamiento agresivos que rebotan por las paredes del terreno de juego en busca de esos 5 puntos gloriosos en lugar de los 3 que normalmente conseguiremos al anotar.[/vc_column_text][vc_video link=»https://www.youtube.com/watch?v=8IuCM-L5Um4″][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]La curva de aprendizaje del juego es curiosa porque sí que es cierto que en nada nos familiarizaremos con los tiros, con los diferentes seis personajes, cada uno bien diferenciado, del juego y las seis pistas que incorpora el juego, cada una con sus características, pero llegará un momento en que nos estancaremos y a no ser que realmente le dediquemos algo más de tiempo, no llegaremos a niveles altos de maestría.

Saber posicionarse en la pista, cuándo utilizar un tiro especial u otro o en qué momento lanzar un tiro con rosca invertida o una vaselina solo lo ganaremos con la experiencia de muchos partidos, muchas frustraciones pero a su vez pasando por mucha mucha diversión. Cada jugador cuenta con un tiro especial que sumado a los curvos, a las dejadas, a los tiros rápidos (como adoro la frase ¡¡Tiro Supersónico!!) y a los counters para devolver los tiros especiales conforman un abanico muy potente que sumado al uso del dash para movernos ágilmente por la pista harán que cada partida podamos afrontarla de una manera u otra, en función del rival, la pista o nuestra estrategia de juego.

Se agradece que nada de esto haya sido modificado por DotEmu, el estudio encargado de devolver Windjammers a los salones de casa mediante un port casi 1:1 del juego tanto para PlayStation 4 como para la Vita. Todos los aspectos técnicos son idénticos al juego del 1994. Vuelven sus colores imposibles y sus músicas épicas (la de la pista Stadium sigue siendo tan épica como la primera vez que la escuche) Los añadidos pasan por unos artworks de los personajes para animar un poco los menús y servir de marco en nuestros partidos y, posiblemente el gran acierto de este port, añadir un modo multijugador que era lo único que necesitaba el juego para sobrevivir en los tiempos que corren.[/vc_column_text][vc_single_image image=»6957″ img_size=»large» alignment=»center»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Realmente esa era la única «obligación» de DotEmu para que el port no cayese rápidamente en el olvido. A día de hoy, el multijugador local está desbancado por el online aunque nada sigue sin superar los piques de sofá con los amigos. El caso es que el multijugador alarga la vida del juego hasta el infinito y es algo de agradecer ya que no siempre tenemos a alguien a quien darle un segundo mando y el modo arcade, con sus minijuegos, y el modo infinito acaban sabiendo a poco.

No me hubiera importado alguna pista más o personaje nuevo o la posibilidad de crear nuestro propio personaje pero el objetivo no era ese, era más un ejercicio de reivindicación histórica, de demostrar lo eterno que es este clásico al que todo el mundo debería poner las manos encima y vivir el frenesí y la tensión de sus partidas que, a modo de reproche, algunas veces recibe alguna caída de frames que por la naturaleza del juego es un error grave que se podría haber solventado y afecta al dinamismo de las partidas.

Aunque el juego no goza de la popularidad de antaño, Windjammers sigue siendo un juego popular en ciertos ámbitos y supongo que su llegada a PlayStation 4 y Vita (con opción Cross-Buy) por 14,99€ no lo convertirán en uno de los reyes de los eSports pero sí que espero que la gente que lo desconocía lo descubra y quién vivió en su momento la magia del frisbee vuelva a ella.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar