Análisis Warhammer 40,000: Space Wolf

Resultaría extraño que pasase un mes en el que no apareciera un título de la familia Warhammer en la lista de lanzamientos. No son pocos los palos que toca esta franquicia; desde juegos de rol, shooters, cartas, estrategia… abarcando así todos sus universos, traídos desde el original juego de miniaturas. En esta ocasión os hablamos de Warhammer 40,000: Space Wolf, y más concretamente de su versión para Nintendo Switch, llegada a nuestras manos el pasado 23 de febrero. Hablamos de un juego que debutó en teléfonos móviles allá por 2014 de la mano de Herocraft, los cuales portearon su juego a PC en 2017, a PlayStation 4 en 2019 y que ahora hacen lo propio con la versión de Switch. 

Este Space Wolf es un juego difícil de catalogar, ya que podríamos decir que es un juego táctico por turnos, pero también un juego de cartas coleccionables, es decir, sería como un XCOM en el cual las armas son cartas.

Nada más comenzar, antes de poder acceder al menú, el juego se nos presenta con una breve secuencia animada, en la cual podemos ver que la nave de nuestros Lobos Espaciales ha sufrido un accidente y nuestros  enemigos comienzan a masacrar a nuestros pobres compañeros. Acto seguido tomamos el control de Valgar, dando comienzo a la que será la primera misión, la cual actúa como un tutorial bastante completo en el cual nos enseñarán las mecánicas básicas del título. Una vez terminada, ahora sí, podremos acceder al menú principal, lugar donde veremos que tiene realmente este juego.

Para empezar cabe destacar la importancia de la estrategia tanto in game, como antes de comenzar la batalla. Ya he dicho anteriormente que como subgénero estamos ante un juego de cartas coleccionables y eso nos lleva a la creación de mazos, en total y solo para Valgar, tendremos tres clases disponibles, y aunque la mayoría de cartas son multiclase, si que encontraremos otras que solo sirven para alguna clase concreta; así que el consejo inteligente es tener los tres mazos lo mejor equipados posible, o al menos un par. Además de eso, también tendremos un árbol de habilidades disponible y en este caso tanto para Valgar como para otros miembros del escuadrón que encontremos en la aventura, los cuales vienen predefinidos, es decir con su mazo propio (tirador, tanque, etc). El juego, como he dicho antes se basa en turnos o uso de cartas, dos por personaje, un ejemplo sería usar el primer turno para mover al jugador, para lo cual necesitas usar una carta de movimiento o alguna otra, ya que la mayoría lo permite, ahora una vez eliges la posición debes decidir hacia donde mirar, arriba, derecha etc teniendo esto gran peso y limitando aún más las acciones ya que solo podremos disparar en la dirección en la que miramos. En la segunda acción usaremos otra carta, ya sea para curarnos, ponernos escudo, disparar… cada acción generará unos puntos de fatiga, simbolizado con un reloj, que serán determinantes para nuestro próximo turno, ya que nos dirán el tiempo que tardaremos en volver a tomar el control de nuestro personaje.

Por lo demás los escenarios son bastante lineales, carentes de coberturas, busca una acción directa de enfrentamientos, donde el auténtico desafío será el correcto uso de las cartas. Los objetivos de las diferentes misiones  son variados, «encuentra a fulanito y protégelo» «llega a tal sitio» «acaba con el jefe de turno» pero también tendremos algunos objetivos secundarios que haríais bien en completar, ya que os darán cartas muy buenas (también en el modo desafío) que sin duda necesitarás para progresar sin sudar sangre. No será de extrañar repetir misiones pasadas para sacarte los objetivos secundarios porque estés atascado en la actual, siendo una forma amena de conseguir nuevas cartas más poderosas, lo cual me lleva a comentar que hay varias formas de crear o mejorar cartas. Para lo primero tenemos la forja, que viene a ser un lugar de recompensa aleatoria a cambio de dinero (in game, sin micropagos) y no cuesta demasiado imaginar que en su versión móvil, free to play, sea el lugar de pasar por caja. Aquí, en la forja, nos darán varias opciones de la más barata a la más cara, mejorando en cada caso el índice de probabilidad de conseguir cartas épicas. Por otro lado, podremos mejorar las cartas reuniendo parejas, es decir, dos cartas básicas mejoran en una avanzada. Una vez tenemos nuestro mazo actualizado y nuestras habilidades desbloqueadas toca pasar a la acción y no os engañéis, bajo esta premisa algo simple de cartas y acción directa se encuentra un juego extremadamente desafiante, siendo quizás el primero de sus múltiples problemas, ya que la aleatoriedad de la aparición de las cartas puede jugar en tu contra, como por ejemplo, cuando necesitas curación y solo te aparecen armas, y es que pese a tener sus cosas buenas, esta mezcla de géneros es un arma de doble filo.

La historia se divide en cuatro capítulos, cada uno formado por varias misiones, con una duración aproximada de 20 horas, dependiendo de la dificultad en la cual se juegue y de la capacidad estratégica de cada jugador, siendo en mi caso bastante pobre y terminando con sudores el modo fácil. Como norma siempre manejaremos principalmente a Valgar, pudiendo ser acompañado por hasta cuatro lobos más, haciendo un total de cinco héroes en la mayoría de misiones. Como novedad, en la versión de Switch, contaremos con un modo cooperativo para dos jugadores, pudiendo completar la campaña en compañía de quien queramos, ahora bien, offline, ya que cualquier atisbo de modo online es un espejismo del pasado. En esta versión se ha sacrificado la variante multijugador que teníamos en PC y móvil, por lo tanto solo disponemos de la campaña y de los desafíos. El hecho de que no tengamos modo online me resulta especialmente curioso, y me recuerda a otro de sus problemas, ya que el título requiere conexión permanente para jugar, no preguntes por qué.

En lo personal creo que el juego es demasiado lento, creando esto un serio y continuo problema a lo largo del juego. En los capítulos iremos superando desafíos que en su mayoría se deciden por eliminar a un buen puñado de enemigos, y claro, el tiempo que pasas mirando como se mueven sin que tú puedas hacer nada se hace muy pesado, especialmente si es la tercera vez que intentas completar la misión. Esto se podría arreglar fácilmente con una opción de mayor velocidad durante el turno del enemigo, algo ya visto en otros juegos tácticos. Otro problema en lo jugable es que el juego no perdona, y no sé que punto tiene esto de mecánica o de fallo, ya que si te equivocas al pulsar un botón en un combate bien avanzado no hay manera de volver atrás, te comes el error y sus nefastas consecuencias, lo cual de nuevo en determinados momentos se hace más duro de la cuenta.

Otro aspecto a destacar es el apartado gráfico. El juego ha envejecido francamente mal, recordad que hablamos de un juego de móvil que debutó en 2014, pero aquí hay trampa, ya que he podido ver algún gameplay de la versión de PC y dentro de lo que es, hay una diferencia salvaje con esta de Switch, tanto en lo gráfico como en los controles (ojo! no tiene funciones táctiles, y es algo que se hecha de menos, sobre todo para obtener información de los ítems a los que no podemos acceder con el joystick in game).

Un port algo descuidado y más aún teniendo en cuenta lo complicado que resulta jugar con fluidez ya que, sobre todo al principio, tendrás que utilizar casi todos los botones del joy-con con un mapeado, que se me antoja mejorable, pero lo peor es el lag que tiene, ¿recordáis cuando dije que el juego no perdonaba? pues cuando te equivocas por culpa del lag es una sensación magnífica. Un lag que además se intensifica en el menú principal, bueno en los menús en general, siendo una auténtica apoteosis moverse por ahí teniendo que, por ejemplo, alternar entre joystick izquierdo y derecho para según que parte de las opciones quieras usar. Un ejemplo: para personalizar un mazo, con el joystick izquierdo eliges la carta de tu biblioteca, con el derecho las de tu mazo, y a todo eso súmale un lag importante, con lo fácil que sería hacerlo con la pantalla táctil… aprovecho para decir lo feos que son, nada que ver con lo visto en PC; son letras amarillas sobre fondo negro, en el menú principal se ve de fondo a nuestro equipo, por otra parte y en modo portátil cuesta una barbaridad leer las cartas, una letrita minúscula a pie de las mismas.

En fin, no quisiera terminar de bajona, ya que también hay cosas positivas, menos, pero las hay, por ejemplo, la banda sonora, bastante correcta, no es que sea la hostia, pero no está mal. También mola la atmósfera del título, un Warhammer en toda regla, con esos tonos oscuros y esas armaduras inhumanas. Diré que me han sorprendido y gustado muchas animaciones de los ataques a melee así como el cambio de cámara en algunos disparos, cuando estas jodido pero aún así ves que puedes conseguirlo, crea una sensación épica muy disfrutable; es un gustazo ver la progresión del mazo y como avanzas donde hace unas partidas durabas bien poco. Creo que para aquellos que disfruten de los juegos tácticos o de estrategia por turnos, pueden encontrar aquí un pozo de horas, sobre todo si ya tienen trillados a otros referentes del género, además el título sale a un precio que considero correcto, y seguro que será carne de rebajas. Si te gustó en su versión móvil, pero los micropagos te echaron para atrás, por 18 eurillos y a cambio de un buen puñado de horas, podrás dar fin a esa campaña que empezaste un día en el baño. Para terminar y como diría Víctor Martinez (Chico Nuclear), este juego es café para los muy cafeteros.

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