Análisis Under the Jolly Roger

Juan Cash

Juan Cash

Acompañadme, en esta triste historia…

La historia de un capitán, que pese a salir victorioso de una dura batalla naval… vio como su barco era reducido a astillas, ante la temible bestia marina, dueña y señora de tantas pesadillas en el mar… el abominable Kraken. Nuestro objetivo: conseguir un nuevo barco, para dar caza al monstruo. Pero… por el camino un poco de piratería… no hace daño a nadie. ¿O sí?

Así comienza Under The Jolly Roger, juego que nos trae Lion’s Shade bajo el sello de Hero Craft. Un juego que me ha dejado anonadado, pero no para bien, y os explico por qué.

Siempre es interesante la propuesta de un juego de piratas, más donde parece que el principal motor del mismo es la navegación y los combates navales… pero solo lo parece. 

En Under The Jolly Roger asumiremos el control de un capitán pirata, pero podremos cambiar la bandera por la que más nos interese en cada momento, pudiendo ejercer no solo como maleantes con tibias y calaveras, sino también como corsarios (entre otros). 

Lo primero es lo primero, iremos al a academia pirata, para que nos enseñen a maldecir, gritar ¡ARGGH! y beber ron, mucho ron. Bueno quizá no, pero sí que iremos a la academia, que se traduce en un tutorial soso y genérico, como por fortuna cada vez vemos menos. Hecho esto, o hasta donde queramos, toca lanzarse a la verdadera aventura, toca lanzarse a explorar el vasto mar.

La aventura se desarrolla siempre de la misma manera. Veremos un mapamundi que servirá para ahorrarnos tiempo en los viajes, ya que navegar por el mar, puede ser una tortura. Debido entre otras cosas a las corrientes de viento, las cuales pueden soplar contra nuestra dirección, haciendo muy difícil llegar a ciertos lugares. Por lo tanto, nos moveremos, generalmente, mediante esta versión esquemática. Otro motivo para tal elección seria esquivar los combates que no nos interesen, mientras navegamos por el mapa, no seremos atacados (casi nunca) mientras que navegando a mar abierto serán constantes los combates.

El tema es que nos presenta una narrativa con buenas ideas, pero ejecutada muy pobremente. Dispondremos de muchísimas líneas de misión, habiendo una principal y muchas secundarias. Las cuales podremos aceptar en cualquier puerto. Además, durante nuestros largos viajes seremos sorprendidos por historias internas de nuestro barco, tales como por ejemplo cuando varios miembros de la tripulación dicen ver un fantasma por las noches. Esto ha sido lo mejor del juego, sin duda lo único que me ha acercado levemente a la aventura pirata. Pero aun así flojea por el simpe hecho de no darnos ni una pizca de control. La historia sucede y seremos simples lectores ante ella, sin poder intervenir en absoluto en el porvenir de los acontecimientos. Es decir, hubiera ido la mar de bien poder elegir alguna línea de dialogo.

Por otro lado, las batallas no están del todo mal. Siguiendo la línea de lo ya visto en títulos como Assassin’s Creed: Black Flag, pero sin ambición. Siendo el principal problema la poca evolución de las mismas y llegando a ser demasiado repetitivas en muy poco tiempo. Si bien es cierto que podremos ir mejorando nuestro barco (comprando diferentes modelos a cual más potente o cambiando velas o cubierta) además de comprar equipo muy interesante, no solo cañones y balas especiales, sino también elementos fantásticos y mágicos que por ejemplo nos crean barreras de energía ante los ataques enemigos. Pero todo ello perece en una jugabilidad simplona, sin demasiado desafío y carente de estrategia, convirtiendo las batallas en puro trámite, donde ganas con facilidad, o el enemigo huye, obligándote a perseguirlo durante unos tortuosos minutos, hasta que muestra la bandera blanca. 

Una parte terrible es bajarse del barco. El juego hace un amago a convertirse en un juego de acción en tercera persona y es espantoso. Un combate malísimo, doloroso. Atacar, bloquear o disparar, con unas animaciones de hace un par de generaciones. Lo único bueno de esto es que es bastante fácil de obviar, salvo para explorar islas fantásticas, ahí toca tragar saliva y hacer un viaje al pasado de los videojuegos cutres.

Si algo se salva del juego, puede ser su apartado artístico, más en la iconografía que en los escenarios. Siendo la primera bastante chula, con unos dibujos con calidad, que nos llevan de lleno a la ambientación piratesca. Pero el apartado gráfico es para llorar. Llorar para llenar los tres mares que podremos explorar. Es un título desangelado, que sigue la ley del mínimo esfuerzo, con unas animaciones ridículas y unos modelados vagos.

Toda una lástima también como se desperdicia el roleo. Nuestra tripulación serán simples dibujitos (muy chulos, eso sí) que tendremos que ir colocando donde mejor nos venga, en otro dibujo de un barco. Podremos contratar nuevos miembros en la taberna, siendo todos hermanos gemelos, y podremos ascenderlos. Es más un sistema de gestión que una sensación real de capitanear un equipo humano. Hay por otra parte, unos miembros especiales, que iremos consiguiendo conforme avanzamos en la historia y que resulta un auténtico lio. 

Otro dato curioso es el hecho de que este juego no es un título nuevo, pero tampoco un remake, ni tampoco una versión mejorada. Difícil de explicar. Resulta que Under The Jolly Roger es clavadito a un título del 2016 llamado Tempest the Pirate Action RPG, también de Lion’s Shade, que actualmente podremos ¿disfrutar? en Android e iOS. Siendo esta una jugada un tanto extraña, como si hubieran querido cambiar el envoltorio para venderte el mismo caramelo que ya ha sido chupado y escupido. Y si bien es cierto que vivimos en momentos donde revender títulos esta la orden del día (ejem Zelda) no vemos necesidad alguna en recuperar esto del cajón de sastre y mucho menos en revenderlo sin mencionar ni siquiera que es un juego ya existente y perteneciente a otra época. Alucinante.

En resumen, Under the Jolly Roger es un título muy flojo, incapaz de entretener durante más de un par de horas y haciendo que todo lo que sea ir más allá parezca una tortura. Esto se debe a misiones insustanciales que se basaran en ir de A a B destruyendo un par de barcos por el camino. Hablamos de un juego que se lanza fuera de mercado y de tiempo, que dudo mucho pueda gustar a casi nadie. Además, me resulta francamente difícil colocar una etiqueta aquí, ¿RPG? ¿aventura? ¿estrategia? No creo que llegue a ninguna de ellas pese a coquetear con todas, siendo la única etiqueta válida la de “fiasco”. Una autentica lástima, ya que el género pirata da para mucho y actualmente parece desaparecido del mercado (y que me perdone Rare con su divertidísimo Sea of Thieves). 

La única forma de disfrutar de este título es hacerlo al estilo pirata, después de beberte un par de botellas de ron*.

*desde invisible Movement condenamos la ingesta abusiva de alcohol.

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