Análisis Two Point Hospital

Two Point Hospital, creado por Two Point Studios,es el denominado sucesor espiritual de Theme Hospital (de lo que ya hace más de 20 años) que te propone como objetivo tener el mejor hospital mientras nos divertimos con las rarísimas y alocadas enfermedades de nuestros pacientes en nuestro papel de director general del condado Two Point.

Es decir, se trata de un título de simulación y gestión de hospitales que mantiene la esencia del juego original de Bullfrog, algo que no era de extrañar teniendo en cuenta que detrás del equipo hay dos desarrolladores que trabajaron en el original de Bullfrog así como personal de Lionhead Studios, por lo que sabían lo que se hacían al crearlo y el resultado ha sido todo un acierto, especialmente para los amantes de los juegos de simulación.

Lo primero que diré es que es un juego adictivo que te engancha desde el primer minuto. Y cuando digo que engancha es que cuando te das cuenta han pasado cuatro y cinco horas y tu sigues pensando en modificar una sala más, en contratar a un nuevo médico, en arreglar esa máquina que se ha estropeado, en invertir un poco más para terminar de investigar alguna cura o simplemente hasta que se haya controlado esta última epidemia. 

Parte de esa adicción es gracias a unas mecánicas muy simples que te permiten controlar fácil y rápidamente la gestión del hospital. Lo primero que haremos es colocar una recepción con su correspondiente auxiliar para atender a todas las personas que vayan llegando a nuestro hospital; una consulta para recibir a los pacientes; una sala de diagnóstico para tratar las enfermedades; una enfermería… Y hasta aquí, todo parece normal ¿no? Pues no os dejéis engañar porque lo que tiene de normal es solo este principio.

Nuestro propósito es de hacer nuestro hospital el mejor, así que tendremos que tener contentos a los pacientes, a nuestros trabajadores así como a las personas VIP que vengan a visitarlo. Todo ello nos generará un número mayor de pacientes lo que significa más dinero y mejor reputación si lo hacemos bien. Y no penséis que será una tarea sencilla. Para lograr que todo funcione habrá que tener en cuenta muchos detalles para que nada se salga de control.

Así que lo que era un inicio tranquilo, demasiado incluso, nos servirá para conocer cómo debemos jugar, porque a partir de ahí la dificultad se complicará. Comenzarán a llegar pacientes que colapsarán esas consultas y no solo lo harán por la cantidad que vengan sino que vendrán acompañados de extrañas enfermedades para las que deberemos construir salas especiales si queremos curarlos. Aunque si no queremos, siempre los podemos enviar a su casa, a pesar de que eso implique que fallezcan en nuestro hospital y se conviertas en fantasmas que pulularán y asustarán a pacientes y trabajadores, además de hacer que nuestra reputación baje.

Pero en general el juego te obliga a mantener un equilibrio y a optimizar los recursos de los que dispones ya sea personal, espacio del hospital que no siempre te pondrá las cosas fáciles, recursos y dinero. El tamaño de las salas junto al aprovechamiento del espacio te hará, especialmente al inicio, eliminar alguna sala para reestructurarlo todo de una manera más eficiente. 

¿Qué tenemos que controlar? Absolutamente todo.

Las largas colas de espera para ser atendido desesperan a los pacientes, además de que en esa espera pueden llegar a fallecer, por lo que será importante tener a estos pacientes entretenidos y cómodos en esa espera, así que colocaremos bancos para que puedan sentarse, revistas para distraerse, máquinas de bebidas y aperitivos… Es decir, deberemos mantener cubiertas las necesidades de los pacientes como la sed, el hambre o el aburrimiento para que estén contentos y nuestras reputación, la del hospital, no se vea afectada negativamente.

¿Cómo contrataremos? La selección de personal no siempre será fácil. Aparecerá un listado en el que además de su nombre y su sueldo podremos ver ciertas habilidades y aptitudes personales que te harán sacar más de una sonrisa y que afectarán de una manera muy secundaria al juego. Por ejemplo, que tenga miedo a la oscuridad no afectará demasiado pero que sean vagos hará que te lo encuentres fuera de su puesto de trabajo aún teniendo pacientes o que no se lave las manos después de ir al baño puede provocar algún virus. 

Al principio descartar por falta de aseo será sencillo porque al cabo de un rato se repondrá un nuevo candidato. Pero a la larga encontrar, por ejemplo, médicos especializados en psiquiatría no será fácil, por lo que te obligará o bien a contratar al primero que te salga en las opciones con esos conocimientos o a realizar formaciones con lo que ello implica: paralizar ese personal durante esas horas, su posterior disconformidad con el salario, etc…

Porque como hemos mencionado no solo nuestro punto de atención serán los pacientes, también tendremos que tener contentos a los propios empleados, con un salario que crean correcto y les de felicidad pero también con una sala donde puedan descansar, tiempo para ese merecido ocio, algo que deberás controlar para que ninguno se pase de listillo con sus tiempos (ya que a veces habiendo pacientes en espera, se irán y será cuestión tuya controlarlos y devolverlos a su puesto de trabajo) así como dándoles formaciones para que puedan ir creciendo profesionalmente y se sientan satisfechos y valorados. 

Tendremos otros detalles que también tendremos que tener bajo control, como la temperatura del hospital que será clave. No debe hacer calor ni frío, por lo que colocar radiadores o aires acondicionados por las diferentes estancias del hospital será muy necesario. Y también tendremos otro tipo de detalles como mejorar la reputación con títulos y cuadros que colocaremos como decoración y que darán más caché a nuestro hospital. Añadir jabón para las manos para mejorar la higiene o plantas y fuentes para zonas verdes y sobre todo papeleras para tenerlo todo limpio.

En este último punto es donde entraría el trabajo de nuestros queridos y necesarios bedeles. Y es que gestionar un hospital no solo es pensar en médicos y pacientes, tenemos otros muchos factores que tener en cuenta como la limpieza de los aseos o papeleras, arreglar los aparatos médicos cuando no funcionen o mejorarlos para que vayan mejor o sean más eficientes o incluso que tengan experiencia cazando… ¿fantasmas de nuestros difuntos pacientes? Así que un poco al estilo cazafantasmas aspirarán esos espíritus que no quieren abandonar el hospital si no lo hacemos crearán pánico, causarán vómitos y manchas y más que tendremos que limpiar.

Como adelanto: el primer hospital que crees se convertirá en un caos. Se morirán pacientes por las largas colas, por no tener salas especializadas preparadas para enfermedades concretas, cuando venga el supervisor tendremos una nota malísima por todos esos detalles que aún no tendremos cubiertos y todo será un desastre. Pero poco a poco vas jugando con el equilibrio que hace falta y es cuando el juego se vuelve de lo más divertido y adictivo. 

Especialmente divertido cuando te avisan de que vendrá un grupo de pacientes con alguna enfermedad y hay que darles prioridad y crear alguna sala específica para poder darles tratamiento. Enfermedades inventadas, raras y de lo más absurdas como por ejemplo un paciente con la cabeza de bombilla que deberemos desenroscar, pies cerditos, otro con diarrea verbal o crear una carpa de payasos para payasos tristes así como curar pacientes que se creen Elvis Presley o Freddie Mercury.

A medida que vamos jugando nuestros empleados, hospitales cercanos o incluso la visita del alcalde, nos propondrán diferentes desafíos como, por ejemplo, curar una cantidad de pacientes con una misma enfermedad (lo cual implica tener las salas de cura correspondientes o tener al personal formado para que los pacientes no mueran), crear salas de investigación, reunir cierta cantidad de beneficios en un tiempo limitado o que no muera nadie. Hay muchas decisiones que tomar en cada momento que serán pequeños retos que cumplir, siempre que queramos hacerlo.

Una vez superemos con calificación el hospital, tres estrellas, se nos desbloqueará la siguiente zona donde tendremos que construir un nuevo hospital. Cada hospital estará ubicado en zonas distintas y tendrán ciertas particularidades basadas en la ubicación de los mismos. Por ejemplo, recibiremos payasos si el hospital está cerca de un circo o tendremos pacientes con fracturas si el hospital se encuentra en la montaña. A medida que vayamos controlando las salas, los tratamientos y tengamos una mayor experiencia, ampliaremos no solo el hospital sino que se desbloquearán nuevas salas así como nuevos objetos y más dinero que a su vez nos darán una mayor prestigio. Pasaremos de bancos feos a bancos plateados, de unas simples plantas a poder poner hasta fuentes. 

El juego tiene unas mecánicas simples pero completa y con una interfaz intuitiva muy curada en sus detalles que te permite tener un control de todo en cualquier momento. 

Tendremos un panel desde el que se podremos controlar por oficios: médicos, enfermeros, auxiliares administrativos y bedeles y ver el grado de felicidad y cansancio de cada uno, el sueldo, los pacientes que ha curado o ha matado, etc… todo ello para ser de ayuda a la hora de subir el sueldo, darles formación o directamente despedirlos.

Esto mismo puede aplicarse a los pacientes para ver su estado de salud y adelantarlos en la cola de espera si están muy graves, ver sus necesidades lo que nos ayudará a determinar si hace falta alguna máquina más de comida o refresco o si hace falta más aseos. 

La personalización de las salas es correcta, cada sala te obliga a ser creada con un mínimo de elementos, por ejemplo una consulta necesita la mesa y un archivador, pero a partir de ahí es cosa tuya añadir una báscula, un póster ocular o diploma, o un armario de medicinas. Lo que sí he echado en falta es poder personalizar más al detalle las salas como, por ejemplo, el color de la pared, el tipo de mesa o tipo de suelo para cada sala. Lo digo de manera “oficial” ya que vía el Workshop de Steam tendremos acceso a las creaciones de los jugadores que le darán mucha más vida a la estética y variedad del título. Aunque, por otro lado, eso es algo en lo que el juego no te da tiempo a pensar ya que el ritmo frenético no te permite entretenerte en esos detalles y habrá momentos que crearás las salas sin ningún tipo de extra por tal de poner rápido a alguien a trabajar en ella y que no se acumulen más pacientes y quejas. 

Y es que en Two Point Hospital siempre hay algo que revisar: los baños, una papelera llena, un tipo de sala con una larga cola de espera, un trabajador que amenaza con irse del hospital, la visita de alguien importante como inspectores de sanidad o algún político, alguna nueva investigación que realizar, formaciones…  Y si os sobra tempo, os recomendamos que os paréis a ver de cerca la vida que habéis creado, las rutinas de los trabajadores, algún paciente y su enfermedad.. porque ahí es donde está la gracia del juego. Está claro que a quien le gusten los juegos de estrategia y gestión le va a encantar, pero la gracia que se suma a este título es su humor e incluso, podríamos llamar, su humor negro. Surrealismo que contrasta con la realidad que sería la de llevar un hospital de verdad. Y es más, un humor que mucha veces son guiños o sátiras a ciertas prácticas que realmente existen. Porque realmente la sanidad no deja de ser un negocio en el que su prioridad no son los pacientes sino el prestigio y reputación y, sobre todo, el dinero. Es por ello que lejos de ver una epidemia como algo negativo, lo veremos con dólares (o euros) en nuestras pupilas.

Si es cierto que cada vez que se desbloquea un nuevo hospital, la variedad de salas y enfermedades varía, por ejemplo el hospital de montaña donde la mayor dificultad será controlar el propio hospital después de las sacudidas por terremoto que tendremos que nos romperán aparatos que deberemos reponer, además de arreglar fracturas de lo pacientes. Pero a la larga el juego puede pecar un tanto de repetitivo. Una pena que no añadan más niveles al juego. 

Hemos hablado de su interfaz pero toca hablar de su estética. Two Point Hospital tiene un estilo similar al dibujo animado. A mí especialmente me recuerda un poco al estilo de los dibujos creados por Nick Park (Oveja Shaun o Wallace y Grommit). Con animaciones divertidas que encajan con el humor que te propone el juego y con detalles cuidados al extremo. De verdad repito que vale la pena perderse por las salas del hospital y espiar a todos los personajes que se reúnen en él.

Su traducción es para felicitarles, no hemos encontrando ni un solo error y el humor mantiene la esencia aunque únicamente en texto, el audio sigue estando en versión original lo que es una pena ya que alguna broma se pierde. Del mismo modo que la música que del juego hace de manera que ni interrumpe ni llama demasiado la atención, sino que acompaña todo lo que va sucediendo y que combina con la típica voz de megafonía de hospital que realiza avisos internos y que te mete más en el papel. Si ampliamos la pantalla para ver más de cerca lo que sucede en nuestro centro, podremos escuchar los movimientos de los pacientes y trabajadores en cada momento.  

Un juego que logra su propósito, el de hacerte pasar un muy buen rato durante las aproximadamente 20 horas de juego que te proporciona, aunque siempre en función de lo que quieras llegar a perfeccionar tu hospital. Que logra mantener esa nostalgia y orígenes pero que se adapta a la perfección a los tiempos actuales equilibrando dificultad, entretenimiento y diversión pero sobretodo demostrando que la risa es la mejor medicina.

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