Análisis Twin Mirror

Montse MSillero

Montse MSillero

De cazadora de Pokemons a alma que vaga por el castillo de Drangleic, no hay experiencia a la que no se apunte.

Hoy os traemos el análisis de Twin Mirror, que tiene detrás a Dontnod, el estudio que nos trajo dos entregas de Life is Strange así como Captain Spirit o su más reciente Tell Me Why. En cierto modo podríamos decir que son expertos en traernos aventuras en los que el calor lo tienen las historias que nos cuentan y sobre todo, cómo lo cuentan, para hacernos formar parte de ellas y que esas decisiones que toman sus protagonistas sean realmente las que tú tomarías. Y precisamente eso es los que más me atrae de sus títulos, su característico sello con el que buscan hacernos sentir parte de la historia y no meros espectadores jugando al juego.

Así que Dontnod vuelve a la carga con una nueva aventura que nos lleva a Basswood, Virginia, a un pequeño pueblo hundido por el cierre de la mina. Un pueblo en el que cada rincón derrocha fracaso. Nadie parece sentirse demasiado orgulloso de vivir allí: jóvenes que no tienen dinero para irse y se sienten atrapados; adultos resignados y mayores viviendo del recuerdo de lo que fue. Un trabajo notable en la ambientación de Basswood y lo que quieren transmitir ya que se respira melancolía y hasta cierta sensación de ahogo con tan solo imaginar nuestra vida allí.

Basswood
Basswood

Se trata de un viaje en el que Sam, nuestro protagonista, decide afrontar sus propios demonios del pasado para asistir al funeral del que fue su mejor amigo. Pronto descubrimos que no somos bien recibidos. No parece que haber llevado a la ruina el pueblo por el cierre de la mina sea algo para olvidar fácilmente. Además, su protagonista no sólo se enfrenta a esos demonios del pasado sino a los de su propia cabeza y el reencontrarse con su gran amor del pasado. 

A partir de ahí descubriremos toda una trama llena de engaños, misterios y corrupción. Una historia que va más allá y acabamos envueltos en la investigación de un posible asesinato. Porque Sam es periodista, lo es por vocación y porque no puede evitar dejar las cosas como están, lo que le lleva a descubrir algo mucho más complejo de lo que aparentemente era y a desenmascarar muchas verdades ocultas. Para ello, y como es habitual en los títulos de Dontnod, tendremos que movernos por los diferentes escenarios buscando pistas, hablando con la gente del pueblo a quien poco a poco iremos conociendo y tomando decisiones que tendrán sus consecuencias. 

Twin Mirror

Sin embargo en Twin Mirror contamos con una característica que lo hace diferente: la cabeza de Sam. Y es que podremos utilizar el palacio mental de nuestro protagonista para acabar descifrando algunos misterios que de otro modo no seríamos capaces de resolver. Un palacio de cristal con una realidad que se desmorona y que tendremos que reconstruir para dar forma. Una nueva dimensión que nos permitirá ir probando diferentes opciones hasta dar con la clave y resolver la investigación. 

Pero además Sam tiene otra particularidad: su otro yo. Su yo imaginario con quien no solo mantendrá conversaciones sino que le dará consejos sobre cómo actuar en diferentes situaciones y sobre todo, cómo tratar a las personas, algo que desde luego no es su punto fuerte. 

Visto así es algo muy positivo pero Sam, en momentos de estrés y tensión, acaba perdiendo el control, lo que lo lleva a perderse en su mente, llena de pasillos y laberintos, mientras recompone ciertas piezas de su pasado que parece haber olvidado. Y mientras, te das cuenta de los problemas psicológicos que sufre nuestro protagonista.

Elecciones

Se trata de una propuesta con ingredientes muy buenos pero que al final no aportan nada nuevo al trabajo de Dontnod. Como aventura gráfica es entretenida, cumple con lo que buscan aunque no puedo evitar tener la sensación de que no han dado un paso hacia adelante. Incluso pensaría que este título podría ser algo anterior a Life is Strange porque no considero que hayan evolucionado. Quizá esperaba ver un salto, algo más atrevido.  

O quizá su atrevimiento ha sido querer tratar en primera persona esos problemas mentales pero hacerlos de una manera un tanto superficial. Está claro que no sería justo compararlo con Hellblade: Senua’s Sacrifice de Ninja Theory, porque es un título que claramente busca meterte dentro de la cabeza de Senua, de sufrir en primera persona esos problemas mentales y sentir las voces dentro de tu cabeza. En Twin Mirror disfrutas de la aventura gráfica pero sin llegar a sentir esa sensación de agobio o de sentirte atrapado.

Si al principio decía que el sello característico de Dontnod es el hacernos sentir parte del juego, aquí no ha logrado conectarme con los protagonistas. Pese a ello, no quiero hacer pensar que estamos ante un mal juego, simplemente que personalmente esperaba poder involucrarme más en la historia y sufrir (en el buen sentido) con Sam y no vivirla simplemente como jugadora. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar