Análisis Triangle Strategy

Juan Cash

Juan Cash

Bueno, bueno, bueno… Hoy os traigo un análisis que bien puede catalogarse como una auténtica sorpresa. Y esto viene por prejuicios y por recuerdos del Vietnam, por asociación indebida. Resulta que hoy os hablamos de Triangle Strategy juego de Square Enix que desarrolla Artdink y aquí es donde está la calve. Su pixel art, este ya famoso “HD-2D”, nos hacía pensar en Octopath Traveler, juego también de Square pero que desarrollaba Acquire. Por lo tanto y pese a las semejanzas visuales… hablamos de dos juegos totalmente diferentes, tanto en lo jugable como en su escritura, siendo lo peor de uno… el gran acierto del otro. Venga dicho esto vamos al lio.

«Juego de Reinos»


Triangle Strategy nos presenta el mundo de Norselia, el cual se haya dividido en tres grandes reinos. Fraguahelada, tiranos y productores de hierro, Glaucoburgo, un reinado donde el comercio es el principal motor económico del país y por ultimo Dunalgida, país gobernado por una divinidad y cuyo motor económico es la Sal. 

En el pasado reciente una gran guerra asoló el mundo de Norselia, la llamada guerra “Ferrosalina” ya que el detonante fue el abusivo precio que ambos países pedían por sus exclusivos productos y donde el reino de Glaucoburgo fue vital para alcanzar la frágil paz que se disfruta hoy día.  

En la actualidad, los tres países colaboran en una explotación minera y aunque el hacha de guerra nunca está del todo guardada, la cordialidad y la política hacen que al menos la situación sea moderadamente estable.

Nosotros, como jugadores, encarnaremos a Serinoa, primogénito de la casa Wolffort, futuro patriarca de una de las tres grandes casas de Galucoburgo y cuyo deber es proteger tanto el reino como a sus reyes. 

Dicho esto y hechas las presentaciones, podéis ver como el tablero de juego está preparado. Tres grandes reinos, llenos de odio y soberbia, cada uno con recursos vitales para los demás… y nosotros un joven noble defensor de su reino… la emoción, las difíciles decisiones y por supuesto… la sangre no tardarán en llegar.

Leer, pensar y jugar


Triangle Strategy es sobre el papel, un juego de estrategia por turnos, pero no estaría de más decir que también es una muy buena visual novel. El titulo se desarrolla por capítulos, a través de los cuales iremos avanzando en una trama realmente bien escrita con un enorme número de personajes, los cuales se sienten totalmente únicos e importantes para el desarrollo de los acontecimientos. 

Algunos capítulos, me atrevería a decir que la mayoría, se basan únicamente en texto, sí en leer, en recopilar información, en descubrir… pero esto no solo será por simple mecánica, sino que nos servirá para conocer las intenciones de nuestros aliados y posibles enemigos y así poder actuar en consecuencia.

Triangle Strategy está realmente bien escrito y nos narra su historia  a través de los personajes con una pequeña ayuda de voz en off entre capítulo y capítulo. Lo curioso es como consigue atraparnos, como despierta nuestra curiosidad, nuestras sospechas. Y lo hace de forma natural, como si estuviésemos frente a una novela o frente a una de nuestras series de televisión favoritas. Sí, tiene ese rollito Juego de Tronos que tan de moda esta. Y sobre todo, tiene ese saber ocultar la información precisa para hacernos querer más y más.

Pero si tuviésemos que desmenuzar este título, podríamos diferenciar tres partes muy claras, siendo estas las partes narrativas, la toma de decisiones y el combate. En este juego las decisiones no serán constantes pero si determinantes y en ciertos momentos tendremos que decidir sobre “equis” o “zeta” cambiando por completo el porvenir de la aventura, por lo tanto no son decisiones que se tomen a la ligera y tienen su propia mecánica. 

No seremos nosotros como tal quienes tomemos la decisión sino que serán nuestros compañeros quienes decidan, actuando nosotros como diplomáticos (o casi políticos) para convencerles y que voten lo que nosotros queramos. Para ello se pondrá una balanza y cada miembro de nuestro equipo votará según su decisión. La cual a veces conseguiremos cambiar y otras fracasaremos en el intento.

Estrategia por turnos


La última parte jugable y la que da peso al título es la de combate, el cual se desarrolla por turnos y como si de un juego de tablero se tratase. Algo así como lo visto en Fire Emblem o en los clásicos Final Fantasy Tactics.

Lo cierto es que el juego no gira por completo en torno a esta mecánica, ya que como os decía su parte puramente narrativa tiene un peso notable. Pero, sin embargo, eso no es sinónimo de que el combate sea simple o sencillo, simplemente interviene cuando toca y cuando eso sucede lo hace realmente bien. 

Para aquellos jugadores que nunca se hayan acercado al género, también se podría comparar con un juego de rol de tablero, como por ejemplo Descent o Gloomhaven. Primero dispondremos nuestras unidades a conveniencia y elegiremos que personajes queremos utilizar. La batalla se desarrolla por turnos, mediante los cuales realizaremos dos acciones, siendo una de movimiento, y la otra, bien de ataque, apoyo o para utilizar algún ítem.

Las batallas serán de muchos tipos, desde combate directo en espacios cerrados, hasta enormes combates en escenarios llenos de recovecos (que haremos bien en estudiar para sacar todo el partido). No siempre estaremos obligados a terminar con todos nuestros enemigos, sino que a veces tendremos que limitarnos a sobrevivir o llegar a equis punto o activar no sé qué artilugio. 

Finalmente me ha gustado muchísimo esta parte, he disfrutado de cada enfrentamiento y no siempre han sido sencillos, sin llegar a dificultades abusivas que requieran de una estrategia sólida, sí que me he visto en la necesidad de darle alguna vuelta al coco ya que ir a lo loco ha sido sinónimo de fracaso. 

Además es muy divertido buscar una buena combinación de personajes, ya que cada uno dispone de habilidades únicas, ya sean poderosos magos de fuego, hielo, rayo… o tanques capaces de asumir gran daño y potenciar el ataque de sus compañeros, pasando por funcionarios que otorgan puntos extra de habilidad o se los roban al enemigo, e incluso cierto mercader que saca de quicio a cualquiera, o cierta asesina capaz de hacerse invisible. Las opciones son muchas y serás tú quien decida que unidades potenciaras y cuales olvidaras. En definitiva un elenco de personajes completísimo, que nos permite afrontar las batallas de mil y una maneras con tal de llevarnos la victoria. 

A parte de ello, dispondremos de un campamento de guerra, mediante el cual podremos mejorar nuestras unidades, realizar batallas de prácticas que nos permitan subir de nivel, así como comprar y vender objetos que nos ayuden en el combate e incluso archivos de texto que nos faciliten el entendimiento  del extenso lore de estas tierras.

Conclusión


Triangle Strategy me ha parecido un juego muy valiente, que huyendo del mainstream ha sabido crear un producto único y diferente, que bebe de los grandes clásicos de la estrategia por turnos pero sabe tomarse su tiempo para engancharnos a su historia.

Su apartado artístico es una absoluta maravilla, como se mezcla el pixel con unos escenarios que buscan cierto realismo, donde el agua es hipnótica en su belleza… y como consigue crear esa sensación de maqueta en la cual somos unos muñecos contando una historia. Es una espectáculo cuyo arte llega para quedarse. Además la banda sonora, muy épica ella, pese a ser moderadamente repetitiva, resulta muy potente y ayuda mucho a dar vida al sentimiento bélico. 

Sin duda lo que más me ha gustado es que es un juego consecuente. Que sabe que si la trama está en un punto intermedio de paz, no necesita de un combate para mantener al jugador activo, reservando esos momentos para cuando la historia lo necesita. Pero permitiéndonos combatir cuando queramos en su campo de entrenamiento. Y esto es fantástico, no se fuerza nada, no se recurre al tópico “bah es un videojuego, no hay porque ser consecuente, dale acción”

Puedo entender que tengamos que encasillar este título en ese feo cajón de “no es para todo el mundo” pero lo cierto es que dudo mucho que algún espectador de “Juego de Tronos” o cualquiera que disfrute de una buena novela de fantasía… sea incapaz de disfrutar de este enorme videojuego. 

Además me ha encantado encarnar a Serinoa, y pensar fríamente que decir a quién y cuándo, ser consciente del peso que cae sobre los hombros del protagonista e intentar ayudarle a que actué en consecuencia. Esa parte más diplomática, más de maquinación y de manipulación, ha sido sin duda una experiencia maravillosa. La cual en muchas ocasiones, pero especialmente en una, me ha obligado a tomar decisiones que sin duda han dañado a compañeros, a los cuales acabas cogiendo cariño. 

Por lo tanto, solo puedo decir que me ha gustado bastante cada minuto que he pasado en Norselia, y que sin duda se ha convertido en uno de esos juegos que te dejan un extraño vacío cuando se terminan. A falta de un futuro Fire Emblem o del esperado regreso de Final Fantasy Tactics este juego es una opción interesantísima para los amantes del género y una muy buena puerta de entrada para todos aquellos curiosos que estén interesados en acercarse al mismo.  

Nota extra: Como os decía la toma de decisiones cambia por completo el camino a seguir y por lo tanto el juego invita a ser rejugado, para saber qué pasaría si hubiera hecho esto o lo otro. Desgraciadamente, no he podido probar otra ruta de primera mano, pero sí que he visto y leído que pasaría si hubiera hecho otras cosas y lo cierto es que es increíble cómo puede cambiar todo. Sin embargo, en la parte final, hay que tomar cierta decisión muy complicada, y para ver el llamado “final verdadero” necesitarás una segunda vuelta o tirar de guía desde el minuto cero, lo cual me parece un fallo de bulto.

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