Análisis The Medium

Juan Cash

Juan Cash

Hoy volvemos a Polonia, pero esta vez no vamos a hablar de futuros cibernéticos cargados de Punks. En esta ocasión hablaremos del último trabajo de Bloober Team. El equipo Polaco parece muy centrado en el género de terror, tras sus últimos éxitos (Layers of Fear 1 y 2, Observer y Blair Witch) nos presenta su nueva apuesta por el género. The Medium su videojuego más ambicioso hasta la fecha, que además viene apadrinado por Xbox y se nos presenta como un excelente compañero de Game Pass, que sigue creciendo como la espuma. Al lío.

Lo primero que toca destacar es que el videojuego se ambienta en Polonia (años 90). Esto ya me parece elogiable, ya que no hay cosa que me guste más, que el hecho de que un estudio ambiente su juego en su propio país. Me alegra enormemente alejarnos de los Estados Unidos, para así mostrar un poquito de cultura propia. Perfecto.

Dicho esto, The Medium es la historia de Marianne, una joven muy especial, con un don o maldición que ha marcado su vida desde sus primeros recuerdos. Marianne es médium, puede hablar con los muertos y su misión es sencilla, ayudarles a cruzar al otro lado.

La cosa empieza jodida, ya que nos toca “despedir” a Jack, nuestro padre adoptivo, el cual acaba de fallecer debido a una enfermedad. El inicio del juego dice muchísimo de lo que será la aventura. La tragedia y un ambiente depresivo nos acompañaran durante toda nuestra historia.

El desarrollo es simple, podemos ponerle la etiqueta de “exploración lineal”. Básicamente, tendremos que ir cumpliendo objetivos que nos ayuden a descubrir el significado de una enigmática llamada que nos lleva a un fantasmagórico hotel abandonado. El hotel Niwa, el cual actúa como pieza clave de la historia, es una localización que parece tener vida propia, ya que los objetos “nos hablarán”.

El juego, utiliza el sistema de cámara fija tan icónico de los survival horror de los 90, solo que aquí no hay “enemigos” y para avanzar, generalmente, tendremos que resolver pequeños puzles, bastante sencillos en su mayoría, siendo esto algo bueno y malo, dependiendo del público que se situé tras el mando. Aquí los objetos que necesitaremos para avanzar estarán siempre cerca de nuestra posición, evitando así que demos vueltas a lo loco. El resto de exploración carece de una utilidad real, más allá de encontrar todos los documentos o “ecos” que nos ayuden a entender la historia o más concretamente a los personajes. Pero lo cierto es que te invita a explorar, ya que siendo una historia compleja, cada texto o recuerdo que encontremos será un regalo en forma de conocimiento. Un regalo que agradeceremos enormemente para saciar nuestra curiosidad. Resulta muy interesante volver a abrir las notas de vez en cuando para releer los acontecimientos que se nos narran, llegando en múltiples ocasiones, a incluir más información o datos más reveladores que los que nos transmitieron en su primera lectura.

Hay que disfrutar The Medium como si se tratase de una buena película. Una interactiva eso sí. Una película que nos obliga a estar concentrados y reunir toda la información que podamos, todo ello mientras deambulamos en un entorno terrorífico. El trabajo en el apartado artístico es abrumador, llegando al foto realismo en todas las localizaciones del mundo terrenal. Quizá el “otro lado” pierda un poco de este impacto, ya que al resultar pura fantasía, rompe parcialmente el realismo que se crea en el mundo real (valga la redundancia), sin desmerecer en absoluto esta interpretación de lo onírico, fuertemente inspirada en la obra del pintor Zdzislaw Beksinki.

Si quizá algo se le puede reprochar al juego en este sentido, es lo fácil que uno se acostumbra al mismo. Es decir, el terror real, dura las dos primeras horas de juego, después llegas a acostumbrarte por completo a la propuesta y rara vez conseguirán sobresaltarnos; demostrando claramente, que no es esa su apuesta, sino la de contarnos un oscuro cuento.

Por otro lado, el juego tiene una mecánica única, que me generaba serias dudas. Se trata de algunos momentos en los cuales vivimos las dos personalidades de forma simultánea. Es decir, la pantalla se rompe y nos mostrará las dos versiones del mismo entorno (la real y la chunga), manejando al personaje al mismo tiempo en ambos lugares. Esto funciona de maravilla, es una mecánica muy interesante y a mi juicio nos regala los mejores momentos del juego, obligando al jugador a vivir en la realidad oscura por un tiempo limitado para conseguir avanzar.

Si hay un apartado al que no se le puede poner un pero es al sonoro. El diseño de sonido a nivel de gameplay (doblaje, entorno, pasos…) funciona como un reloj Suizo. Pero es la banda sonora la que enamora. Obra del ilustre Akira Yamaoka (Silent Hill) consigue mantener la atmósfera durante todo momento, tanto cuando aparece como cuando se diluye. Funciona perfectamente como compañera del juego, pero es de esas obras que consiguen traspasar el medio y que apetece llevar encima en una lista de reproducción. El genio nipón no ha perdido su duende.

Hay una parte clave en mi experiencia con The Medium, un detalle que me ha hecho disfrutarlo aún más, por ello os aconsejo jugarlo en compañía. Digo esto debido al debate que el juego genera continuamente, es decir, vives en un misterio constante, que va dejando migajas para que descubras el pastel. Esto hace que sean frecuentes esos mágicos momentos de pura especulación, el típico momento en que tu pareja/primo/amigo/perro te coge del brazo y te dice “iyo, pa´ mí que ese va a ser equis” o “mira tú que la pava esa sabe más de lo que…” por poner un par de ejemplos de estos momentazos.

Pero… no todo pueden ser flores en el turbio mundo de The Medium. Si bien gráficamente es bestial en sus escenarios, el modelado de personajes no está a la altura del resto, tanto por sus acabados como por sus animaciones, que a día de hoy quedan lejos de la excelencia.

Por lo demás, algún pequeño fallo en las texturas (ese que tarda en cargarlas) y algún leve tirón, los 30 FPS no molestan, pero lo cierto es que hubiera dado mi reino por los 60. Como veis pequeñas tonterías que en ningún momento empañan lo bueno que resulta el juego, pero ya que hablamos de lo bestial de Series X, está bien ponerlo sobre la mesa.

En resumen, The Medium es un buen juego, el mayor trabajo de Blober Team hasta la fecha. Quizá peca al alejarse del terror en pro de una exploración más tranquila, pero lo cierto es que consigue lo que se propone con maestría, que es mantenernos enganchados durante un puñado de horas. Mantenernos expectantes por saber qué demonios pasa en Niwa y sobre todo que pintamos nosotros allí. Todo esto queda despejado al final, con algunos giros previsibles y otros bastante originales, que en conjunto crean una gran aventura. Esta es la historia de Marianne, y si os gustan los juegos de terror, os recomiendo fuertemente que la descubráis. 

Si tienes Game pass deberías darle una oportunidad.

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