Análisis The Legend of Zelda: Link’s Awakening

The Legend of Zelda: Link’s Awakening desembarca en Nintendo Switch, como un fiel remake que demuestra que es un juego atemporal, aunque debemos decir que no afrontaremos este análisis como remake, sino como videojuego de 2019. 

Cuando Nintendo anunció en su Direct, allá por febrero, la salida de este Link’s Awakening, se convirtió por derecho propio en uno de mis títulos más esperados, era uno de esos juegos que siempre he tenido en la lista de pendientes y que por causas de calendario y bombardeo de lanzamientos, nunca he podido meterle mano, siendo esta una oportunidad imposible de pasar por alto. Ahora, después de unas veinte horas, puedo afirmar con propiedad que aquello que tantas veces he oído, es cierto, estamos delante de uno de los mejores Zeldas de la historia y esto lo digo ahora en 2019 después de haber jugado a Twilight Princess y al más reciente Breath of the Wild, es decir, si me lo preguntas en 1993… no cabe duda y que me perdone a Link to the Past.

Estamos ante uno de los juegos más bonitos de todos los tiempos

Gráficamente el juego es un obra de arte, nos presenta una isla con estética de casa de muñecas, donde todo tiene una textura de juguete, como si fuese de plástico, parece que a Nintendo le gusta experimentar con texturas en sus juegos y lo hace especialmente bien, además, si estamos en el exterior, incluye una especie de desenfoque en los bordes para llevar tú atención al centro de la pantalla, que es donde se desarrolla la acción, esto al principio puede resultar molesto, pero terminas acostumbrándote.

La banda sonora es excelente, con una variedad de temas muy completa y con algunas canciones que se meten en lo más profundo de tu cabeza, haciendo imposible sacarlas e incluso obligándote a acudir a YouTube a buscar el tema solo porque necesitas oírlo, además son muy diferentes dependiendo de la situación, no es lo mismo explorar la llanura que enfrentarte al jefe de una mazmorra, cada lugar tiene su propia banda sonora y tengo que reconocer que más de una vez he acudido a un lugar concreto solo por oír la música, excelente. Los elementos gráficos son los clásicos de la serie, los corazones en la parte superior izquierda y los objetos en la superior derecha, la interfaz y el menú del juego están muy cuidados y pese a que tienes que acceder al mismo con cierta frecuencia, siempre es cómodo, accesible y rápido. La parte negativa viene en el rendimiento y es que se confirman las caídas de frames, que si bien no son muy frecuentes sí que se notan y molestan sacándote levemente de la experiencia, por lo demás impecable.

Como es habitual en la saga encontraremos los típicos minijuegos, todo un acierto

El juego comienza con Link amnésico a causa de un accidente marítimo, ¿a dónde iba? es lo de menos, una vez despertamos y tras confundir a Marin con Zelda, comienza la aventura, lo primero, conseguir la espada y el escudo, un clásico de la saga, y luego a explorar y a conocer a los personajes que inundan esta peculiar isla. Encontraremos aldeanos con particularidades muy bien ejecutadas, como por ejemplo nuestro guía de aventuras, que es un señor mayor al que le da vergüenza hablar en persona y con el cual tendremos que contactar por teléfono cuando estemos un poco perdidos, cosa que pasa a menudo y es maravilloso. También encontraremos animales parlantes, artistas e incluso una bruja malrrollera, sin lugar a dudas estos personajes son el alma del juego, también veremos múltiples cameos de otros juegos de Nintendo, por ejemplo harán acto de presencia las plantas pirañas, Kirby y algún otro más que nos vamos a reservar, como veis cuenta con un amplio abanico de habitantes entre los cuales también vamos a incluir a los enemigos, más o menos los tradicionales de la saga, los cerdetes lanceros y espadachines, los mocos verdes y rojos, fantasmas e incluso zombis.

Se podría decir que pese a ser un sandbox, el juego tiene un desarrollo lineal, yo diría que es una especie de metroidvania, en el sentido del progreso, que se basa en conseguir un ítem que nos permita avanzar a la siguiente zona, siendo algo así: exploración, caminos bloqueados, camino correcto, mazmorra, nuevo ítem, camino libre, exploración y vuelta a empezar. Esto que suena simple no lo es en absoluto, el mundo que vive en Link’s Awakening es un desafío continuo, como si fuese una mazmorra gigante formada a su vez por pequeñas mazmorras y muchísimos secretos, puzles y mini juegos, y pensar que todo esto se movía en una gameboy es de locos.

Durante la Aventura nos cruzaremos con bastantes personajes, algunos mas simpaticos que otros

El mapa es de los más pequeños que hemos visto nunca en un Zelda, pero esto no es malo, ya que está cuidado y pensado hasta el más mínimo detalle, no hay grandes zonas de exploración, más bien hay pequeños rompecabezas en cada zona que descubres, obligándote a dejar algunas cosas para más adelante porque sencillamente no tienes lo que necesitas para completar el desafío, haciéndote  ir y venir una y otra vez de allá para acá. Las mazmorras son de las mejores que he visto en la saga, empiezan facilonas, pero poco a poco se van haciendo más difíciles hasta que en las últimas tendremos que usar todo lo aprendido y serán un auténtico desafío. Cada una de ellas incluye, por supuesto, a su jefe final y alguno intermedio y lo cierto es que son más menos fáciles, siendo lo más divertido dar con su punto débil. Además hay coleccionables, poquitos y de calidad, que es lo que debería ser, y reuniéndolos obtienes recompensas; hablamos de tres cosas: caracolas repartidas por el mapa, piezas de corazón y estatuillas de algunos personajes. Además de eso, también tenemos los mini juegos, serían tres también, pesca, gancho y los rápidos. Como novedad incluye un editor de mazmorras que a decir verdad deja mucho que desear, haciéndose algo pesado, pero tampoco molesta y es cierto que alarga la vida del juego, el cual podemos decir que tiene una duración de unas 20 horas, dependiendo de la habilidad del jugador y de si deseas hacerte el 100%, cierto que no es largo, pero tampoco corto y en mi opinión tiene una duración muy acertada.

En cuanto a la historia, es una genialidad, un sueño, una aventura cargada de símbolos y de personajes únicos. Seremos guiados por un búho que aparecerá cada vez que completemos una mazmorra o superemos un desafío importante y, poco a poco, iremos encariñándonos con nuestros compañeros, que además en algunas partes de la aventura decidirán acompañarnos haciendo posible completar algunas cosas que no podríamos sin ellos. Cada zona que completamos desvela un poco más del misterio que envuelve a la isla y el final es algo mágico.

En resumen, nos encontramos con un Zelda atípico, concentrado y muy divertido, que pese a alejarse de la fórmula de los últimos lanzamientos de la franquicia y ser un remake, nos trae un soplo de frescura para una saga que no sabe lo que es sacar un mal título. La aventura avanza de forma frenética y las mazmorras son una maravilla, los personajes tienen un carisma especial y la curva de dificulta está muy bien medida, lo que hace que sin duda este juego sea un serio aspirante al GOTY y una compra obligada si tienes una Switch en casa.

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