Análisis The Last of Us Parte I

Juan Cash

Juan Cash

Hoy viajamos en el tiempo, y volvemos a esa obra que revoluciono el mundo del videojuego. El título con el que Naughty Dog pasó del género aventuras con Nathan Drake a un mundo oscuro, adulto y extremadamente crudo, en compañía de Joel y Ellie. Han pasado nueve años desde el debut del juego para PlayStation 3 y ahora vuelve en forma de Remake, al que han llamado simplemente “Part I” dando así empaque a la obra completa. ¿Qué tal sienta este profundo lavado de cara? Ya os adelanto que es espectacular.

El paso del tiempo


Si pensamos en The Last of Us parece que fue ayer cuando llegó a las tiendas, pero lo cierto es que han pasado nueve años y dos generaciones desde entonces. En el mundo del videojuego el tiempo pasa de forma violenta y lo que hoy es nuevo mañana está anticuadísimo. Sin embargo la realidad es que la aventura de Joel y Ellie apenas ha envejecido en estos años, más aún si tenemos en cuenta su remastered para PlayStation 4, el cual se incluye en casi todas las suscripciones de PS Plus. 

Ahora bien, a nadie le amarga un dulce, y este remake es un caramelito para todos esos jugadores que llegan de nuevas a la plataforma de Sony, y claro está, para algún veterano de la saga, que simplemente desee visitar de nuevo un lugar mágico. 

Pero el resultado es espectacular. El trabajo que han realizado desde Naughty es la definición visual perfecta de lo que es un buen remake, el cual se basa en una puesta al día de su apartado gráfico, sin alterar ni una pizca el titulo original. (Quizá hay leves diferencias en algunos planos cinematográficos, pero muy leves) Todo sigue igual, mismos objetos en mismos lugares (o cerca), mismos enemigos, mismo todo. Esto no está al alcance de cualquier juego, y se debe a que la aventura de Joel y Ellie, era adelantada a su tiempo, el cierre al trabajo que el estudio llevaba años practicando con Nathan Drake en la saga Uncharted, y a mi juicio, una obra auto conclusiva. 

Digamos pues que volvemos a tener el título de 2013 pero con un apartado gráfico de PlayStation 5, el cual se basa en el resultado que pudimos ver en The Last of Us: Part II. Dicho de otro modo, han puesto los graficotes de la secuela en este.

Ver para creer


El titulo parece cien por cien una obra de nueva generación. Lo cual es extraño, ya que en el combate se han respetado las mecánicas del original. Es decir, a diferencia de Ellie en la secuela, (la cual era muy ágil e incluso nos permitía esquivar ataques enemigos) aquí tenemos un combate más tosco… más contundente. Lo que al principio veía como una desventaja, pero con el paso de las horas se descubría como algo que no es mejor ni peor, sencillamente diferente, tanto como lo son Joel y Ellie.

Sí que se han mejorado las animaciones, ya que la puesta al día gráfica así lo requiere, y vemos como el impacto de las balas en los enemigos se siente extremadamente realista, casi desagradable. Al igual que los estrangulamientos o ni que decir de cuando somos devorados por chasqueadores o infectados. Es increíble como un juego de hace tanto tiempo se sigue sintiendo fresquísimo, con tan solo aplicar un lavado de cara, pero sin alterar un ápice lo jugable.

Si los modelados son espectaculares, no sabría qué palabra emplear para los escenarios. Ese bello y desolador mundo que intenta asesinarnos continuamente. Esa ciudad en ruinas, donde la naturaleza se impone pasito a pasito, bañando los grises del cemento con verde césped. Los amaneceres y ocasos en las azoteas, compartiendo conversaciones con Ellie y viendo florecer una relación que trasciende el medio, a golpe de la magistral guitarra del maestro Gustavo Santaolalla… es sin duda una nueva representación de obra de arte en el mundo del videojuego.

Pero si algo debo destacar es el uso de la luz. Algo que ya nos maravilló hace años y que potenció sobremanera Red Dead Redemption II, aquí cobra un protagonismo espectacular. Ya sea durante el día, en un ocaso o en la oscuridad de unas ruinas… la iluminación es increíble. El trazado de rayos ayuda, no cabe duda, y movernos a golpe de linterna produce un agobio absolutamente terrorífico. Pero hay mil ejemplos, como conversar en cierta hoguera, o simplemente ocultarnos de enemigos en las sombras. Todo se siente muy, muy real. Por ejemplo, recuerdo sortear un grupo de cazadores moviéndome a hurtadillas por una casa, y simplemente guiarme por el sonido de sus pisadas y por su reflejo en los espejos, ¿Sois conscientes del grado de inmersión que ofrece esto? Acojonante.

Una historia a la que volver


The Last of Us caló hondo en el corazón de millones de jugadores, y se convirtió en deseo de los que miraban desde otras plataformas. Llegó a muchísimos jugadores que ni sabían dónde se estaban metiendo (yo mismo era de esos) demostrando la potencia del medio videojueguil para contar historias. No historias heroicas con espadas y monstruos, sino historias reales, con sentimientos, dolor, miedo e ira. 

A día de hoy la importancia de la franquicia es más que obvia, viendo el éxito de la misma pasar de la consola al famoso transmedia, con su próxima serie de televisión, o sencillamente viendo cómo se monopolizan las redes sociales hablando sobre el juego. El impacto de la saga es ineludible y la posibilidad de volver donde empezó todo  también.

El regreso de Joel recorriendo la ciudad, buscando recursos y arriesgando continuamente si perderlos o no en combates contra chasqueadores o humanos. Una exploración simple pero efectiva, que nos invita a recorrer cada pulgada del mapa, ya que falta nos hará hasta el último recurso si queremos craftear botiquines o armas que nos ayuden a hacer más amena la aventura.

La magia que nos atrapó hace años sigue presente, en ese sistema de combate que te invita al sigilo, pero que funciona perfectamente cuando este se rompe, dando lugar a momentos únicos de angustia, cuando por ejemplo, ves cómo quedan tus reservas tras un enfrentamiento que se ha salido del guion establecido. Algo así como la evolución de un survival horror, que mira desde la distancia a juegos como Resident Evil o Silent Hill y que a su vez bebe de la grandilocuencia de las aventuras de acción como Uncharted

DualSense: Por pedir que no quede, y lo cierto es que el asterisco de este remake, se lo lleva el mando de Sony, el cual parece haber quedado como alfa y omega del Astro’s Playroom y quizá para juegos de conducción. La presencia de las funciones del mismo en este juego son escasas, con momentos de brillantez en el tiro con arco… y poco más. Esta implementado, sí, pero ni mucho menos se podría decir que tenga ni un pelín de protagonismo.

Conclusión


Es bastante cuestionable y podríamos pasar horas debatiendo sobre la necesidad o no de este Remake, para lo cual ni yo mismo, tras haberlo jugado, creo tener respuesta. Pero sin duda desde Sony están intentando dar empaque a la saga. Alejarse del concepto remastered y del juego de Ps Plus, para intentar crear dos partes que a su vez son una, tanto en lo visual (logo, portada y demás) como en lo gráfico.

Quizá el motivo real de la temprana existencia de este juego sea la serie que prepara HBO, para invitar a los entusiastas de la misma a vivir la aventura desde la comodidad de su nueva PlayStation 5 (o creando la necesidad de comprar una) pudiendo jugar a ambos títulos en la misma plataforma y sin un salto de calidad entre el uno y el otro.

Lo cierto es que si tiramos de metáforas, este remake se me aparece como un monumento colosal y desmedido. Algo así como la Torre Eiffel, la Estatua de la lLbertad o  las pirámides egipcias. Un desproporcionado esfuerzo para algo que ya existía y funcionaba a la perfección. Pero que sin embargo, ahora ves, y sientes y se te antoja perfecto, bello e irrechazable. Sin duda la grandilocuencia que merece el que a mi juicio es uno de los mejores videojuegos de la historia.

Si me preguntáis a mí si vale la pena pagar el precio del producto, te diré que si no lo has jugado huyas de las versiones existentes y te sumerjas de lleno en la nueva propuesta, pero si lo tienes reciente, dale un tiempo y una vez lo veas a tiro vuelve, porque vale la pena y mucho.

Nota extra: El juego incluye el DLC Left Behind el cual nos añade dos o tres horas de aventura en la cual descubrimos la historia que vivieron Ellie y Riley antes de que la primera encontrase a Joel. Sin duda un añadido muy interesante que nos ayuda a profundizar un poquito más en un personaje tan complejo como Ellie. Todo un acierto y casi una obviedad que se incluya en este remake.

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