Análisis Tender: Creature Comforts

Montse MSillero

Montse MSillero

De cazadora de Pokemons a alma que vaga por el castillo de Drangleic, no hay experiencia a la que no se apunte.

Jugar a Tender: Creature Comforts me ha hecho recordar a la época en la que se iba a los cibercafés y te conectabas al chat de Terra para pasarlo bien. Cuando era pequeña quedaba con algunas amigas y nos creábamos perfiles falsos a modo de juego y experimento social. Y no éramos las únicas. Buscábamos pasarlo bien, reírnos. Ahora lo pienso y no éramos conscientes de que detrás había personas, algunas probablemente lo tomaban a broma como nosotras, pero también habría perfiles reales a quienes podíamos herir con nuestro comportamiento. Un comportamiento que permitía ese anonimato. 

Y aunque es un juego, Tender emula la que probablemente es la aplicación más popular de citas: Tinder. Un dating simulator con un objetivo claro: encontrar el amor. 

Tender_Conversación

Estamos en un planeta desconocido donde, por lo que parece, se va básicamente a conocer gente con el objetivo de encontrar pareja. Al llegar nos darán una visa que nos permitirá tener 10 citas. Ese es el tiempo que tendremos para encontrar a nuestra media naranja porque a la décima cita el juego se acabará y deberemos volver a empezar.  

Lo primero que tendremos que hacer es crearnos un perfil con fotografía -en la que descubrimos que somos un astronauta- y una breve descripción de nosotros. Así que el juego nos ofrece una serie de imágenes y frases entre las que elegir que permitan dibujar un poco nuestros intereses o carácter. Algo simple y básico. Y en este primer punto ya me hace reflexionar. A la hora de elegir esa imagen o descripción ¿Ponemos la realidad o escogemos aquello con lo que creemos que vamos a atraer más? Porque no nos engañemos, estos perfiles, a estas aplicaciones, se va a ligar. Así que del mismo modo que Tender te limita a escoger entre unas opciones cerradas, en la vida real somos nosotros mismos quienes nos limitamos nuestra realidad para adaptarla a lo que esperamos que guste.

Pero no solo personalizaremos nuestro perfil sino que, para que nos identifiquemos más a la hora de jugarlo, nos realizarán una serie de preguntas iniciales relacionadas con nuestra manera de escribir: si usamos mayúsculas al inicio de las frases, acortamos palabras, si usamos emoticonos… Todo lo que ahí marquemos lo veremos reflejado más tarde en las conversaciones que tengamos y es algo que se agradece para tener una mejor experiencia.

He mencionado que estábamos en un planeta desconocido pero lo que no había dicho es que está lleno de alienígenas de todo tipo. De hecho lo difícil será encontrar alguien con forma humana como nosotros. Una manera muy sutil de introducir la diversidad que nos encontramos en la vida real pero alejándonos, a su vez, de los estereotipos que tendríamos si hubieran querido reproducir el aspecto de personas reales. 

¿Cómo funciona? Pues como imagino que funcionan estas aplicaciones: haciendo swipe o no a aquellos que queramos conocer y a esperar a que devuelvan el like. Sencillo: a la izquierda si no te gusta y a la derecha si te ha llamado la atención y quieres conocerlo más. Digo esperar porque Tender está creado como si todo fuera en tiempo real. Así que es posible que des like a alguien pero hasta pasado un rato no tengas el match esperado y no puedas empezar a chatear.

Aquí comenzará la fase de chatear, de conocer un poquito más a la persona que hay detrás y esperar que haya suficiente interés por ambas partes como acabar quedando en una cita. Pero no nos adelantemos porque en Tender nos encontraremos de todo. Hay quien busca compañía, otros el amor verdadero, sexo casual y sin complicaciones, te encontrarás quienes te propongan relaciones abiertas, algún bot e incluso a tu ex. Todo real como la vida misma. 

Tender_Swipe

Es curioso como Tender juega con la realidad, no necesita más. Y es que independientemente del motivo que haya llevado a cualquier persona a esta aplicación, realmente no sabes quien hay detrás. El poder y la valentía detrás del anonimato permite tratarte no como una persona sino casi como un número. Digo esto porque todo es superficial, desde la selección de posibles candidatos a las propias conversaciones.

Ya de inicio tardamos segundos en decidir si una persona nos interesa o no. Y nos basamos en la imagen, en esa breve descripción o simplemente por el feeling que transmite. Superficialidad.   ¿Así buscamos el amor? Es difícil cuando solo una imagen que probablemente sea la que más se adapte a los cánones preestablecidos haga que sientas esa atracción. Bueno, vayamos a nuestra descripción: una simple frase que describe personalidad. Breves descripciones que nos dan pinceladas de su personalidad: personas que valoran mucho el trabajo, si quieren relaciones esporádicas o una relación seria, gente más zen, más jugona o feministas. Y me pregunto, ¿ponemos la verdad ahí? Nunca he usado una aplicación de citas pero conociéndome, muy probablemente no pondría realmente como soy, me tendrían que conocer. Pero en cambio esperamos que con eso nos baste para que se haga ese click.

Volvamos a los chats. En eso Tender mantiene ese cuidado al detalle aplicando la selección inicial que habíamos hecho para expresarnos y permitiéndonos elegir entre diversas opciones en nuestras respuestas. Me llama la atención como para ser un aplicación en la que se busca encajar con las personas, la sensación que me ha transmitido es todo lo contrario. La mayoría de veces saltarán a la defensiva a la mínima, te harán unmatch por no ser del horóscopo que esperan o simplemente porque no te gusta una serie que a ellos sí. Sin contar los que te bombarderán a preguntas o te contarán sus penas. Aunque es cierto que en alguna ocasión tú le darás like solo para rebatirle algo que hay en su descripción…

Tras un rato de conversación -o días- con la persona notas que encajáis, que hay ese feeling y logras una cita (recuerda que solo tienes 10 intentos). Ojo que es en tiempo real. Agendaremos día y hora y deberemos estar atentos para entrar en el juego y no llegar tarde o dar plantón a nuestra cita porque puede no sentarle muy bien. Y que sea en ese formato real, aunque sea ideal por querer crearlo lo más parecido a la realidad, puede llegar a agobiar. Es un juego, me gusta jugarlo cuando a mí me apetece pero Tender crea esas obligaciones, las citas. A una cita real vas con ganas, con ilusión y con nervios. Aquí, por el contrario, lo vives como una tarea pendiente. O por lo menos así lo viví yo.

Y llega el día. Llegas al sitio acordado y la cita va teniendo lugar en forma de texto, sin imágenes, porque no hay nada mejor que dejar volar la imaginación. Aquí tendremos citas de lo más variadas. ¿Encontrarás el amor? Quizá no, como en la vida real, pero pasarás un buen rato distraída.

Lo más parecido a hacerlo en las partidas que he jugado es el recuperar una relación con tu ex. Por lo demás, Tender nos invita a vivir 10 fracasos de citas pero con experiencias de lo más peculiares. Es cierto que en la mayoría será culpa nuestra y aquí el juego es algo tramposo. Nosotros vamos con el objetivo de lograr encontrar ese amor en el juego y posiblemente daremos match a personas que no daríamos, mantenemos conversaciones que no mantendríamos en la realidad y a pesar de no encontrar esa conexión en la cita esperamos a ver qué nos dicen al llegar a casa. Esto provoca que nos rechacen cuando probablemente ya lo hubiéramos hecho nosotras.

Pero esos fracasos no tiene por qué ser negativos porque de cada cita te llevarás y aprenderás algo. En algunas no habrá conexión y quedará en amistad, en otros simplemente te arrepentirás a los 5 minutos porque no es lo que esperabas. Incluso en alguna te intentarán comer. Pero en todas pasarás un buen rato.

Como decía, Tender no innova, es un juego reflejo de la realidad. Pero te hace darte cuenta de cómo nos relacionamos, de la superficialidad que se esconde en estas aplicaciones y como el anonimato puede sacar lo peor de nosotros. Nos hace darnos cuenta de como, de una manera más o menos consciente, nos protegemos y a la vez mostramos la imagen que nos gustaría tener y no la real. 

Vamos a un planeta de alienígenas a encontrar el amor pero es que en el fondo, las aplicaciones de citas son eso ¿no? Un planeta lleno de gente, cada uno con sus necesidades, particularidades, excentricidades y problemas que se juntan para conocer gente y quién sabe si encontrar el amor.

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