Análisis Super Arcade Football

Juan Cash

Juan Cash

Se viene el mes del fútbol, quedáis avisados. Hoy empezamos por el quizá más extraño del porvenir, hablamos de Super Arcade Football. Un indie que mira atrás con muchísimo humor, para ofrecernos un juego de fútbol clásico en pleno 2021 y junto al lanzamiento de los pesos pesados. Una experiencia muy curiosa que sin duda os sacará más de una sonrisa, y quizá alguna lágrima.

Super Arcade Football es una carta de amor a un género que esta sino en vías de extinción (Dios bendiga a los indies) sí que en un maltrecho nicho. Por lo tanto, siempre es agradable analizar una de estas experiencias más inusuales. 

Para empezar podemos entrar en su modo historia, el cual está brutal ya que recuerda, de nuevo, a tiempos pasados. Una breve cinemática, en stop motion, con diálogos, en los cuales nuestro protagonista regresa al campo de su equipo favorito. Un humilde club inglés en la más absoluta ruina. Cuyo estadio va a ser demolido por el adinerado propietario de su eterno rival. Ante tal despropósito el antiguo entrenador (leyenda) nos vende el club, como el que no quiere la cosa, por la loca cifra de un maltrecho penique. Así, de golpe, somos propietarios de un club en horas bajas y nuestro objetivo será el de devolverlo a la gloria, evitando así que el magnate enemigo destroce cuanto amamos.

No os comáis el tarro con este modo, no penséis en fichajes, gestión de recursos ni nada por el estilo. Estamos en un juego con alma de los años 80/90 y como tal se basará en una cuadricula con unos cincuenta y pico partidos que actuarán a modo de niveles. Estos, conforme sean superados, se acompañaran ocasionalmente por algunas cinemáticas que nos ayuden a vislumbrar el destino de nuestras victorias. Sin más, como diría Diego Pablo Simeone “partido a partido” donde nuestra figura se basa en elegir alineación y en disputar el encuentro. 

El control es absurdamente sencillo, palanca para mover al jugador y un solo botón para el resto (Chutar, pasar, entrada…) muy fácil de aprender, pero cuidado que tendremos que dominarlo a la perfección para llegar al final. Es una locura, ya que el juego no pierde en ningún momento la vena arcade, ni su buen humor. Como adelantaba antes, la dificultad crece a cada partido, dividendo estos en ligas, de amateur a world champion. Pero la cosa no queda ahí ya que encontraremos todo tipo de despropósitos en los diferentes campos que visitemos. Desde pistas heladas, donde te escurres cual pingüino en el polo sur, hasta campos llenos de grasa que nos harán comer suelo, sin olvidar cierto estadio donde caían meteoritos… sí, me rio yo de la cara de cerdo lanzada a Figo.

El juego luce un pixel art muy resultón, con unas animaciones bien trabajadas imposibles en la época a la que hace referencia. Durante el encuentro será habitual recibir faltas e incluso ver amonestaciones a nuestros jugadores, siempre de forma un poco aleatoria; hay partidos en los cuales lesionamos a medio equipo sin que piten falta y otros donde no podremos atacar sin ser pitados. Lo cual no me ha terminado de convencer, pero tampoco me ha molestado, ya que lo entiendo como una mecánica más para aumentar el desafío en momentos puntuales, donde generalmente se nos pide a modo de recompensa (en forma de estrellas de 0 a 3) objetivos como no hacer más de equis faltas. Los partidos lucen en vista casi cenital y en vertical, como en el origen del género.

Super Arcade Football es realmente completo, ya que si una vez superado el modo historia y viendo el épico final, queremos más (cosa muy probable) contaremos con los modos tradicionales, desde el partido rápido hasta crear torneos con equipos extranjeros, selecciones o nacionales realmente camuflados como Barcelona, Villaunreal, Valenzia o Real Merengues, que además cuentan con sus jugadores más legendarios como Ronaldino, Messa, el citado Feego e incluso Zizane. Pero además de estar cargadito de contenido y mucho humor, también cuenta con modo online que para mi sorpresa funciona realmente bien, quizá por el hecho de ser originalmente un juego lanzado en móviles, donde tenemos disponible una versión gratuita que os ayudará a decidir si pasar por caja en Switch/PC o no.

En definitiva, un juego muy divertido, genial para ratitos muertos, que además nos hará recordar tiempos pasados, con la comodidad de las nuevas tecnologías. En mi caso hago este análisis basándome en la versión de Swtich, pero mentiría si dijese que ha sido donde más horas he dedicado, ya que ese honor se lo dejo al móvil, donde me ha acompañado incluso en la cola del banco. Si os gusta el género podéis darle una oportunidad sin problema.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar