Análisis Sackboy: Una aventura a lo grande

Juan Cash

Juan Cash

Intro: Viejas glorias nuevos planes

Media Molecule no tenía ni idea de lo que estaba creando allá por 2008. Es decir, lanzaban al mercado un título muy original, Little Big Planet, un juego poco memorable si lo miramos como un plataformas, pero excepcional y maravilloso en cuanto a creatividad, comunidad y personalidad. Era algo así como un creador de mundos, lleno de ideas que nos permitían personalizar cada rincón de nuestros niveles. Curiosamente, si miramos atrás, ahora en 2020, vemos que ese gran juego, ha derivado en dos, totalmente diferentes entre sí, pero con una raíz común. Sin Little Big Planet hoy no tendríamos Dreams, ni mucho menos Sackboy: Una Aventura a lo Grande.

El tema de las mascotas parecía estar superado. Si volvemos a mirar atrás, es fácil asociar Sonic a Sega, Super Mario a Nintendo o incluso Crash a Sony. Pero, por momentos, estos iconos parecían desvanecerse. Tras el fin de Sega como creadora de consolas, la irrupción de Xbox o la venta de Crash… era difícil ver mascotas más allá de Nintendo. Sin embargo, a día de hoy parece que Sony vuelve a la carga con estos personajes, encima con dos a falta de uno, Astrobot y nuestro muñeco de trapo favorito, Sackboy.

Es por ello, que la idea de salir de Litte Big Planet para dar un título propio a este carismático muñecajo me parecía una idea estupenda y, más aún, si los encargados de tal tarea eran los cracks de Sumo Digital, con titulazos a sus espaldas como Virtua Tennis 3, Forza Horizon 2 o Crackdown 3. Sackboy: Una Aventura a lo Grande es, sin duda, fiel a su título. Un juego de plataformas tridimensional muy completo, que bebe de otro grande como Super Mario 3D World pero que a la vez sabe aportar la suficiente originalidad como para evitar comparaciones incomodas.

Uno: Una historia muy artesanal y épica

El mundo artesano es un lugar increíble, lleno de personajillos felices, muñecos de trapo/saco que viven sin preocupaciones, algo así como los pitufos cambiando verdes prados y bosque por trocitos de cartón, hilo y lana, pero igualmente encantador. La cosa es que evidentemente la paz y el buen rollo no puede dar lugar a una aventura a lo grande, por lo tanto debe aparecer el villano, Gargamel, o en este caso mí personaje favorito, Vex, un ser terrible, nacido del caos y del miedo, un mal necesario, con un plan horripilante, que pasa por secuestrar a todos nuestros amigos (aspiradora en mano) para esclavizarlos y ponerlos a trabajar como Amancio Ortega a sus vasallos, pero encima sin pagarles ni tan siquiera el salario mínimo… Todo ello para crear una máquina atroz, el patasarribador, que cambiará el simpático mundo artesano por un aterrador mundo de pesadillas.

Como buen héroe, Sackboy (que se resiste a ser aspirado) no puede tolerar tal situación y por descuido de Vex (guiño guiño) consigue un mapa y un cohete espacial; lo que parece más que suficiente para destrozar los planes del creador de pesadillas. 

Al principio, algo aturdidos, pero llenos de ira, nos dirigimos al primer mundo o bioma que aparece en el mapa, lugar en el cual Vex quiere adquirir algún elemento especial para su abominable máquina. Por fortuna, Sackboy no está solo y una encantadora anciana nos ayudará a forjar nuestra leyenda, la leyenda del Caballero de la puntada. No se puede ser más épico ni más mono.

Dos: Plataformas… y detalles de calidad

Como buen juego de plataformas tendremos diferentes mundos, que a su vez se ramifican en niveles. Los hay de varios tipos, siendo destacables la mayoría pero especialmente memorables los musicales. La banda sonora del juego en general es acojonante, pero hay niveles muy concretos en los cuales juega un papel importantísimo, moviéndose todo al ritmo de la misma, desde enemigos hasta las propias plataformas que necesitaremos para avanzar, pero además no lo hacen con música cualquiera, sino con grandes éxitos de artistas de la talla de David Bowie. Es una experiencia brutal empezar a escuchar esa canción que adoras y tener que entrar en ella para avanzar el nivel… Primer detalle de calidad.

Los artilugios o herramientas o como queráis llamarlo son importantes. Lo vemos en Super Mario con esos trajes locos que tan bien nos lo hacen pasar y lo vemos aquí con diferentes ítems; los cuales me parecen muy bien traídos. Es decir, el personaje se mueve estupendamente bien, pocos movimientos que deberemos dominar para completar el juego en su totalidad (una cosa es completar el nivel, que puede ser fácil y otra reunir sus coleccionables, lo cual se complica) saltamos, golpeamos, rodamos, agarramos y poco más, por ello se agradece bastante que de vez en cuando aparezcan niveles que nos darán algún dispositivo que cambiará la cosa, como por ejemplo unos propulsores que nos ayudan a planear e incluso disparar, o un bumerang que debemos utilizar para diferentes fines. La nota negavita es que, sinceramente, he echado en falta un poco más de variedad en estos dispositivos o un uso algo más presente.

Por otra parte el juego es muy variado y rara vez daremos con dos niveles que se parezcan entre sí, lo cual es elogiable ya que hablamos de un juego con una duración más que correcta. Solo la historia principal se ira a las 8 horas y aún serán bastantes más si queremos el ansiado 100%. Cada nivel esconde unas perlitas azules, que actúan como llave a nuevos mundos, no necesitaremos todas para completar la historia, pero sí para el… bueno esto mejor me lo callo. El tema es que buscar estos coleccionables es una parte muy interesante que otorga una capita de profundidad muy divertida, que nos hace estar siempre alerta y sospechar de cada elemento que nos pueda llevar a algún rincón secreto. Algunas de estas perlas digamos que sirven para hacer el titulo algo más complicado, ya que de por sí es bastante sencillo, pero su inclusión me parece otro detalle de calidad.

Tres: Mejor en compañía

Sackboy es un título que gana muchísimo si jugamos en compañía. Tal es así que hay niveles que no podremos completar si no contamos con otro jugador. Estos niveles son totalmente prescindibles y están marcados con un dibujin de dos Sackboys, pero son de los mejores. La forma en la que nos obligan a cooperar, a darle al coco, me parece estupenda y la única pena es que no haya más niveles por el estilo.

Pero la parte buena es que realmente todo el juego está pensado para ser jugado en compañía, asumible para un solo jugador, pero potenciado si somos dos o más (se puede hasta cuatro). Actualmente, no dispone de modo online (llegará más adelante) por lo tanto es imprescindible tener a alguien en casa con quien jugar. Lo bueno es que al ser un título tan accesible será raro que cualquier que viva contigo no se sienta bien jugando al título. Así que no dudes en darle el mando a tus padres, a tus hijos pequeños o a tu pareja, ya que es un juego perfecto para cualquier jugador, experimentado  o no. Ademas, destacar lo fácil que es unirse a la partida, igual que salir de ella si un nivel se pone algo complicado. Uno de los mejores multijugador que he jugado en este año.

Cuatro: Esto viene de Media Molecule

No hay que olvidarse de Little Big Planet y por supuesto que Sumo Digital no lo hace. Este Sackboy respira Media Molecule por cada poro de su cuerpo de saco. El mundo artesano, al igual que el resto de lugares, tiene un estilo artístico magnífico, que sigue teniendo esa atmósfera de “manualidades” que dio vida a la franquicia. Cierto es que hay niveles en los cuales se nota más que en otros, pero en general la idea de Art Attack sigue viva en el juego. Cosa no solo aplicable a los escenarios, sino también al propio Sackboy, siendo bastante complicado ver dos personajes ni tan siquiera parecidos. Aquí tenemos la tienda de skins, que nos darán la oportunidad de comprar diversos trajes, complementos o telas para nuestro cuerpo, a cambio de cascabeles, a lo cual se suman los propios trajes que encontraremos a trozos por los niveles, dando resultado a una buena cantidad de disfraces, desde piratas a animales, pasando por divinidades o seres mitológicos, que además podremos mezclar entre ellos, para dar vida a los Sackboys más locos que puedas imaginar. Da mucho gustito visitar la tienda después de equis niveles para darse un capricho y refrescar nuestra imagen.

Cinco: Fin

Decir que este juego lo podría haber firmado Nintendo es el mejor de los piropos, y personalmente creo que reúne todos los ingredientes para ser así. Muy pulido en su rendimiento, rebosa originalidad y tiene una personalidad fuerte gracias al rollo artesanal. Además, es un título muy familiar, muy de anuncio de familia feliz jugando en Navidad, que debo decir es como se ha jugado en mi santa casa. En definitiva, un juego enorme, divertido y único, más que recomendable, sobre todo para jugar en compañía. Muy a tener en cuenta para las vacaciones de Navidad que se nos vienen encima y solo queda perdirle a Sony Playstation que por lo que más quiera, no deje de traernos títulos así de vez en cuando.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar