Análisis Resident Evil 4 VR

Juan Cash

Juan Cash

Resident Evil 4 es un juego perfecto. No lo digo yo, lo dijo la prensa internacional allá por 2005. Un juego de esos que crean géneros o al menos los pulen y elevan. Algo así como lo que ya hizo su segunda entrega con el survival horror, salvo que esta vez, con el llamado action horror. Los grandes juegos aparecen a lo largo de la historia en repetidas ocasiones, visitando cada generación de consolas con una nueva versión de la obra. Siendo este Resident Evil 4 uno de los títulos que más ports tiene hasta la fecha (con permiso del imbatible Skyrim), desde Gamecube, pasando por Wii, hasta PC y las consolas de pasada generación, sin olvidar a la híbrida de Nintendo, Switch. Por eso no sería noticia la llegada de una nueva versión, salvo por un pequeño detalle, esta vez hablamos de la llegada del terror de Capcom a la realidad virtual de Oculus, hablamos de Resident Evil 4 VR.

1. Mismo sitio, distinto lugar


A estas alturas de la película, raro sería que no conocieseis la historia de Resident Evil 4. Pero os haré un breve resumen:

Somos Leon, el policía que menos horas ha ejercido en el cuerpo, de la historia. Tras los sucesos de Resident Evil 2, hemos sido entrenados como una unidad de élite, bajo las órdenes directas del presidente de los Estados Unidos. Pero por mala pata de la vida, secuestran a su hija (la del presi), y claro, termina en una remota aldea de una zona de la España rural, extrañamente habitada por unos garrulos religiosos con acento mejicano. Así que toca ponerse la chupa más guapa del armario y salir al rescate. 

Una vez en la aldea, la cosa se complica, ya que sus habitantes son unos seres hostiles, que solo desean acabar con nuestra vida con cualquier herramienta -llena de mierda- que tengan a mano.

Ya hemos pasado por este juego un buen puñado de veces, siendo uno de mis juegos tipo, esos a los que vuelvo de vez en cuando para deleitarme con lo ya jugado. Por lo tanto, una vez puestas las gafas, sabía perfectamente hacia donde iba. Pero pese a ello, quedé sorprendido, incluso emocionado. 

Nada más empezar, en lo que viene a ser el menú de inicio, flipé. Éste se ubica en la famosa iglesia que encontramos más adelante, y claro, te ves allí dentro, después de tantos años viéndolo tras la pantalla. Se traduce en una sensación sobrecogedora, algo así como visitar el lugar donde se ha grabado alguna de tus películas favoritas y reconocer la escena en tu mente. Pero esto es solo el principio.

2. La realidad virtual


El juego cambia por completo al ser jugado en VR. Para empezar sacrificamos una de sus mecánicas básicas, que es el apuntado. En el juego que todos conocemos, Leon no puede moverse mientras apunta, lo cual provoca un nerviosismo extra al estar rodeado de enemigos. Aquí nos moveremos sin problema, siendo más acción que horror. Pero claro, lo que sacrifica el movimiento lo gana en la inmersión (palabra que vais a leer mucho hoy). Vale que te puedes mover, pero cuando te ves encerrado en una casa, con una habitación llena de garrulos armados con azadas y cuchillos oxidados… se te ponen de corbata. 

Otro punto interesante es el de recargar las armas, el juego nos ofrece un modo más “de consola” y otro inmersivo, el cual claramente es el idóneo. En este modo, las armas se cargan (casi) como si fueran armas reales, teniendo cada una su forma. No será igual recargar una escopeta, que un fusil o la pistola. Por lo tanto vuelvo a la habitación colmada de enemigos, te quedas sin balas… y claro, no vale con pulsar un botón, tiene que coger el cargador, introducirlo y preparar el arma. Una autentica pasada. Algo insólito, un peligro hasta ahora no visto en el género, ya que lejos de la VR, sería imposible crear una mecánica así. Recuerdo ponerme nervioso ante dos enemigos con motosierras y no atinar a cargar la maldita escopeta, mientras los tenía cada vez más cerca. Solución, una granada y salir por patas a recargar tranquilamente.

La inmersión es absoluta. Podremos llevar dos armas, una a la cadera y otra a la espalda, además del cuchillo en el pecho izquierdo y la granada en el derecho, e incluso el ítem que queramos que nos cure, que quedaría en el hombro izquierdo. Gesticular continuamente para alcanzar el arma que deseamos es una sensación que otorga una inmersión fantástica. Cuando te enfrentas a una zona, que conoces de sobra, y por primera vez, la vives en primera persona, con un control real, siendo tu cuerpo el protagonista. Es asombroso, un auténtico regalo o sueño hecho realidad para todo aquel fan del juego.

Pero no todo son buenas noticias. Como ya digo, el cambio de control, la posibilidad de movimiento, no es algo que estuviera en mente de los desarrolladores cuando dieron vida al título, por lo tanto lo hace algo más sencillo. Sin ser un paseo por el prado en su dificultad normal, es bien cierto que se agradecería la inclusión de un modo difícil desde primera hora. Pero sin duda, el mayor problema que me he encontrado son las cinemáticas.

Por cinemáticas no solo vamos a tener en cuenta aquellas que avanzan la trama, sino también acciones mundanas, como ser agarrados por un enemigo, o lanzar una escalera al suelo, o tantos otros ejemplos en los cuales el juego nos lanza de la VR, para ponernos una pantallita delante en la cual vemos la acción. Esto es una cagada. Entendería que las escenas de video se mostrasen así, puesto a lo engorroso de volver a realizarlas. Pero sí que creo que se debería haber hecho el esfuerzo en las escenas in game, ya que estas se suceden continuamente, rompiendo por completo el excelentísimo trabajo de inmersión, que se ha realizado portando el juego a la VR. 

Nota tonta: Ahh, también olvidaba que podemos llevar dos armas a la vez, rollo terminator. El lio viene a la hora de recargarlas, pero mola bastante.

3. Muy para los fans, muy para todo el mundo.


Ya he reiterado mi amor por la saga, y en concreto por este título, por lo tanto jugándolo he hecho un ejercicio de amnesia, para ponerme en la piel de alguien que se encuentre con esto de nuevas. Y lo cierto es que mi opinión no cambia en absoluto, estamos ante uno de los mejores juegos en VR hasta la fecha.

Sí como suena. La adaptación que hace Oculus Studios es fantástica. Utilizando como base el juego de 2005, recrea unas mecánicas de VR muy bien definidas que encajan a la perfección con la experiencia original. Por lo tanto, si sois fans fliparéis por veros en esta aldea del terror, y si no lo sois, sin duda lo pasareis de fábula descubriendo uno de los mejores juegos de todos los tiempos.

Su diseño de niveles, su trama, sus jefes y sus puzles lucen como nunca gracias a la inmersión VR. Manteniendo toda la esencia, pero sintiéndose un producto fresco, lo cual no me parece nada fácil, ni al alcance de todos.

Una de las mayores alegrías es lo bien optimizado que está, además de ofrecer mil y una opciones para adaptar la experiencia a nuestras sensibilidad. Por mi parte, no he padecido mareo alguno, con sesiones de hasta tres o cuatro horas (con sus pausas de hidratación, claro está) justo lo contrario de lo vivido con Song of the Smoke.

Otra nota: Gráficamente, el titulo no tiene músculo ninguno, incluso se podría decir que empiezan a pesarle los años. Si bien las armas y enemigos lucen bastante bien, los escenarios no llegan al mínimo de calidad estándar en 2021, siendo un contraste desagradable. Esto no es un remake como tal, más bien es un port muy trabajado.

4. En definitiva, más de esto, por favor


Volver a disfrutar de esta entrega, años más tarde, sintiéndola como algo nuevo, es sin duda un regalo. Pero además, el trabajo realizado es más que notable, consiguiendo una inmersión abrumadora, que tiene como principal protagonista el control de las armas. Pese a sus miserias, con respecto a los render que rompen la inmersión, no creo que sea justo darle mayor importancia, ni desprestigiar el resto de elementos que hacen que el juego de 2005 luzca fantástico en un dispositivo portátil de realidad virtual.

Resident Evil 4 VR es una compra obligada para todos los que dispongan de unas Oculus Quest 2, siendo una excusa perfecta para el próximo Halloween. La posibilidad de vivir en primera persona, la odisea de Leon en su rescate es, sin lugar a dudas, una de las mejores experiencias que he disfrutado en VR.

Ver lo bien que se adapta el juego a la nueva tecnología, me hace fantasear con otros ejemplos que mataría por vivir en primera persona inmersiva, siendo el marco perfecto para crear auténticas puestas al día de los juegos que tanto nos gustan. Y vosotros ¿qué juego desearíais ver en VR?

Una respuesta

  1. Coincido con todo lo que dices. A pesar de sus obvios defectos, verte dentro de este juego tan mítico es algo que no tiene parangón. Sobrepasan por mucho sus virtudes a sus defecros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar