Análisis Razer Kraken Quartz

Razer sigue evolucionando y mejorando uno de sus productos más populares y de referencia dentro del llamado audio gaming. Si estás pensando en hacerte con unos auriculares muy posiblemente dentro de tu lista ronden los Razer Kraken, un producto que, en su versión estándar, ha recibido en 2019 una revisión muy interesante.

El rosa es el gran protagonista en estos Quartz.

El Razer Kraken Quartz es un auricular de clase circumaural, de los que te cubren toda la oreja, con el que obtendremos un sonido estéreo gracias a su conexión jack de 3,5 mm. Esa conectividad nos permite utilizarlos en cualquier producto de entretenimiento ya sea una consola, un PC o nuestro móvil, convirtiendo al periférico en un todo terreno y en un amigo fiel e inseparable. Es la misma versión que los Kraken 2019 pero en una edición especial en el que el rosa pálido toma protagonismo.

Sus altavoces cuentan con unos controladores de neodimio de 50 mm que cumplen a la perfección con lo buscado, un audio de calidad que nos haga disfrutar de todo el amplísimo abanico de posibilidades que nos podemos encontrar en nuestras partidas. Cada bala, explosión o palabra nos llegará de manera nítida y perfecta a nuestros oídos enfatizando nuestra experiencia y consiguiendo el clásico “estar dentro del juego” entre otras cosas, gracias a su frecuencia de respuesta que ronda de los 12 Hz a los 28 KHz. Sí que es cierto, por otra parte, que está lejos del resultado de productos de gama superior, incluso dentro de la propia marca, que aportan un sonido envolvente (el fantástico THX Spatial) pero ya estaríamos hablando de otro tipo de conexiones, el posible amplificador de turno etc. Como decía el Kraken es un todo terreno y es uno de calidad en cuanto a audio y sobre todo en cuanto a comodidad al que le acompaña un precio asequible. Audio limpio y sin ruido en todo momento.

Antes de avanzar a su estética y confortabilidad, es justo también hablar de su micrófono, a veces uno de los grandes olvidados en los auriculares gaming. El micro retráctil de la versión de 2019 ha recibido mejoras respecto a modelos anteriores; estamos ante un micrófono cardioide  (con una frecuencia de respuesta de 100 Hz a 10 kHz y una relación señal/ruido > 60dB) centrado en captar nuestra voz y evitar, en la medida de lo posible, el ruido a nuestro alrededor, tanto en latearles como a nuestra espalda. Esta mejora implica una mayor claridad de nuestra voz en las partidas, que no se vea tapada por algún sonido no invitado a la fiesta.

La rejilla en los laterales, una de las señas de identidad de los Kraken.

Para cerrar el apartado más técnico, los Kraken llevan en el cable de conexión, un control integrado que nos permitirá regular volumen y aplicar silencio a nuestro micro. Sencillo y práctico al que se le echa de menos el muchas veces necesario diferenciador de audio de juego con audio de chat propio ya de auriculares con sonido envolvente.

Pasemos a su parte estética y de confort. Los Kraken son el paradigma de auriculares de Razer, inconfundibles con su rejilla en la parte externa de cada orejera culminado con el lago de la compañía que en este caso no contará con el sistema de iluminación Chroma. Los auriculares mezclan el armazón de aluminio de bauxita con plástico para aportarnos ligereza (322 gr) y sobre todo mucha comodidad. La clave reside en su diadema y en las almohadillas, la parte más mejorada respecto a versiones anteriores. Las almohadillas de los auriculares esconden muchas particularidades convirtiéndoles en, posiblemente, de los auriculares más cómodos que yo me haya colocado, ya no a miras cortas, en el que casi todos aguantan el tipo sino tras largas (y largas) horas de uso. La clave de estos Kraken es su capa de gel refrigerante que evitará que nuestras orejas acaben ardiendo en el interior. Este gel se apoya en espuma viscoelástica y además cuenta tejido con transferencia térmica para evaporar sudor y no solo mantenernos a gusto sino también mantener el auricular en mejor estado. Por último, y no menos importante, han pensando también en la gente con gafas y dentro de la almohadilla existen unos canales ocultos para que la patilla de la gafa no acabe traspasándonos la sien.

Voluminosos pero ligeros y muy cómodos.

Por su parte, la diadema, que en su parte superior tiene escrito el nombre la marca, cuenta ahora con una almohadilla más gruesa que evitará, todavía más, que la estructura del periférico se acabe clavando en nuestra coronilla y sobre todo evitar dentro de lo posible el recuerdo de que llevamos unos auriculares colocados. También tiene un sistema de ajuste generoso ya que tenemos un juego de 5 cm por cada lado para adaptarlos a nuestra cabeza.

Es curioso porque a primera vista, el volumen de los Kraken nos da a prejuzgarlos como pesados y al final incómodos pero tras muchas horas de juego vemos que es todo lo contrario. Son ligeros, cómodos y aguantan muy bien el paso de las horas, algo que ahora que se acerca el verano se agradece todavía más. En cuanto a aislamiento, es cierto que cuando no están en funcionamiento no son unos grandes aisladores de ruido exterior pero una vez en marcha, que es cuando realmente importa, difícilmente algún ruido exterior se nos cuele en la partida. En la parte contraria, los auriculares no dejan escapar nada o casi nada (si lo tenemos a tope) de lo que sucede dentro de ellos. No molestan al exterior y no nos molestan en el interior así que en ese sentido cumplen a la perfección.

Esta nueva versión de Razer Kraken ha apostado por la practicidad, buscando un precio muy competitivo (79,99 €) facilitando una gran calidad de sonido estéreo, un confort envidiable y un diseño marca de la casa. Estos Quartz en particular, como decíamos al inicio, vienen ligados a su particular rosa, un pálido nada chillón que se combina con mucho gusto con el gris y que es un gran contrapunto al verde, más chillón clásico de la compañía. Además, son inmejorables añadirles las Kitty Ears, las orejitas de gato que muchos streamers han popularizado y se enganchan en la diadema. Por otra parte, tenemos la versión Console Edition que juegan con los colores de PlayStation 4 (negro y azul) y los estándar que tenemos en negro y en verde.

La familia Quartz al completo.

La familia Quartz no se queda únicamente en los auriculares ya que en cada rama de periféricos de la compañía encontramos su versión quartz, desde el teclado Huntsman hasta el micrófono Seiren pasando por el Raiju Torunament Edition, el mando de la compañía para PlayStation 4. Si el rosa es lo vuestro, Razer os lo ha puesto a tiro.

Por el camino, la compañía se ha dejado un sonido envolvente y un chroma pero que chocaban precisamente con ese practicidad y concepto de todo terreno por el que aboga. Incluirle una conexión USB (y un posible amplificador) en detrimento del jack hubiera limitado la amplía conectividad con los dispositivos, posiblemente diferenciaciones entre consolas y una subida de precio considerable por lo que me parece acertado este nuevo producto para las masas a un precio redondo y ofrecer por otra parte dicha tecnología y ese level up con unos Kraken 7.1 o unos Nari Ultimate, más prestaciones a un precio más elevado.

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