Análisis Ratchet & Clank: Una Dimensión Aparte

Juan Cash

Juan Cash

A menudo, hemos sido testigos de cómo el cine de animación ha ido siempre un paso por delante en cuanto a calidad gráfica con respecto a los videojuegos. Esto es debido a que en cine se renderiza (se deja bonito y finiquitado) solo aquello que queremos mostrar al espectador. Mientras que los videojuegos, al darnos libertad de movimiento siempre han partido de esa limitación. Hoy, a mediados de 2021, somos testigos de cómo esa línea se difumina. Desaparece viendo títulos que presumen de una calidad gráfica que nada tiene que envidiar a las mejores producciones de animación. Hoy hablamos de un baluarte gráfico y técnico. Hoy hablamos de lo nuevo de Insomniac Games para Playstation 5. Ratchet & Clank: Una Dimensión Aparte.

Comenzaremos viendo como una Lombax, que recuerda bastante a Ratchet, se encuentra en una mega ciudad llevando a cabo una misión. A todas luces parece ser una especie de espía o algo así. Poco más sabemos por ahora.

Mientras tanto, en otro lugar del universo, Ratchet se encuentra en un mega desfile que celebra sus grandes triunfos contra no pocos villanos; mientras piensa que lleva tiempo sin hacer nada heroico. La cosa empieza a torcerse cuando aparecen mercenarios galácticos que quieren darnos caza, pero eso no impide los planes de su inseparable amigo Clank, el cual le ofrece un magnífico regalo. Nada menos que un “dimensionador”, un artilugio capaz de cambiar la dimensión habitada, para que por fin, nuestro protagonista pueda reunirse con otros Lombax. Ya que parece ser este su mayor deseo.

La cosa se complica, debido a la inoportuna aparición de nuestro patoso villano favorito, El Doctor Nefarious. El cual roba el dimensionador y provoca un auténtico apocalípsis dimensional. Teniendo como resultado el viaje de nuestros protagonistas a otra dimensión, donde para sorpresa de todos, el Doctor Nefarious es el emperador supremo. Una divinidad robótica y retorcida.

Para colmo, perdemos a nuestro amigo Clank, el cual termina en manos de la Lombax que veíamos al principio, cuyo nombre es Rivet y será co-protagonista. Aquí empieza nuestra aventura, cuyo objetivo no es otro que restaurar el dimensionador para poner fin a la hecatombe y de paso buscar otros Lombax.

Para poner la famosa etiqueta a este juego, podríamos decir que se trata de un shooter para todos los públicos, con pequeños tintes de plataformas básico. Donde lo más importante es tanto su variadísimo arsenal de armas, como los gadgets que nos ayudaran a movernos por los diferentes planetas.

Y es que las armas son una auténtica locura. Rozarán la veintena y son tan diferentes entre sí que no podríamos categorizarlas. Aquí tendremos desde un lanza cuchillas, una pistola de bolitas de plasma, una escopeta de rayos… hasta un arma que expulsa setas que lucharan de nuestro lado, u otra que congela a nuestros enemigos, o aquella que los electrocuta… o yo que sé. Una auténtica barbaridad. Además cada una con su feedback perfectamente medido, gracias a las bondades del DualSense, del sonido y de unas animaciones perfectas en el impacto y consecuencia que sufre cada enemigo.

Decir que las protagonistas absolutas son las armas no es nada nuevo en la saga, y una vez más vuelven a repetir fórmula. Empezaremos con tan solo una y tendremos que comprar el resto a golpe de chatarra. Pero la cosa no acaba ahí, ya que podremos ir mejorándolas a cambio de unos cristalitos coleccionables. Consiguiendo que cuando la llevemos al nivel máximo apenas se parezca a lo que teníamos al principio, siendo auténticas armas de destrucción y de gozo, hasta la más chunga de ellas. Además, se potencia el uso variado de las mismas, debido a la escasez de munición así como al deseo por mejorarlas todas (cosa bastante asequible). Convertir al enemigo en hielo o incluso en un seto, para luego calcinarlo o romperlo en mil añicos… es una experiencia acojonante.

Cuando hablo de shooter no imaginéis coberturas ni nada semi complicado. Se basa en apuntar y disparar, mientras esquivamos los ataques enemigos y combatimos a melee a los más valientes, llave inglesa o martillo en mano. La mezcla de disparo, esquiva y golpe es magnífica, y ya os aviso, no juegues en dificultad normal, ya que el juego es sencillito. Si optáis por un nivel de dificultad mayor, veréis como el combate es mucho más gratificante. 

El plataformeo por otra parte puede ser lo más flojo, pero sin ser malo en ningún momento. Quiero decir, se me antoja algo sencillo (y esto no se puede cambiar), no asume demasiado riesgo ni esconde difícilmente los coleccionables. Apuesta por una accesibilidad que en ocasiones podría ir en su contra. Sobre todo para los jugadores más exigentes. Pero no creo que sea problema realmente, ya que la movilidad es híper placentera en sí misma. Y la culpa de esto es de nuevo su excelente feedback. Saltar, planear, el dash y sobre todo… el propulsor. Una nueva mecánica que imita a llevar patines, donde tendremos que pulsar L2 repetidas veces para coger velocidad y que es una auténtica gozada para patearnos los diferentes planetas de una punta a otra.

Jugando a este juego me he descubierto no pocas veces con la boca abierta, totalmente maravillado por sus bondades técnicas y artísticas. Esas de las que os hablaba en la intro. Pero no solo es que sea una salvajada en sus imágenes, sino que se corresponde en su impecable diseño de sonido, sí con ese 3D del que tanto se habló y sobre todo dando uso a un DualSense, que cada vez que se hace bien nos sumerge como nunca en el juego. Combinar estos tres puntos de una forma tan brillante es lo que llevan a Ratchet y su compi Clank a ser un producto realmente excepcional. 

Cada planeta será único, en su arte y diseño. Siempre respetando un muy buen diseño de niveles en diferentes tipos de mundo semi abierto. Con objetivos principales bien definidos, coleccionables y en ocasiones misiones secundarias. Pero no os preocupéis, son pocas y de calidad. Dando como recompensa coleccionables. Que no son los típicos que no sirven para nada, sino que en esta ocasión nos revelarán lore, o nos permitirán cambiar la skin de muchísimos elementos (monedas, herramientas, incluso filtros de imagen) pero sin duda lo más gratificante es conseguir las armaduras. No solo por la estética, que mola mil y son super personalizables. Sino también porque nos ofrecen beneficios pasivos, como mejorar ataque cuerpo a cuerpo o sufrir menos daño de algunos enemigos.

Es un juego que por su diseño, invita a ser completacionista. El propio mapa nos ayudará a encontrar todos los coleccionables, ahorrándonos una exploración pesada, pero tampoco regalándonos el ítem. Sabes dónde está, pero en ocasiones hay que pensar como cogerlo.

Otra parte que me ha gustado son sus minijuegos, o puzles. Más bien lo primero. Tendremos dos tipos, unos llevados a cabo por Clank y que parece una suerte de Lemmings con orbes de poder. El otro lo lleva a cabo Glitch, una mona arañita cibernética que debe desinfectar diferentes virus. Para ello tendremos que reventar a todos los parasitos a golpe de cañonazo y metralla, subiéndonos encima de bases que desbloquean a los bichos que debemos destruir. Sencillo, directo y quizá de lo más desafiante que encontraremos. Son cumplidores, no dan pereza y ese cambio de mecánicas bien llevado potencia la variedad del juego.

Por otra parte, los combates contra jefes son muy interesantes. Cierto es que carecen de demasiada lógica y que se basan en dispararles con todo lo que tengamos. Pero de nuevo en dificultades más avanzadas supondrán un desafio considerable, exigiéndonos medir tiempos de ataque y esquiva. Encontraremos combates únicos contra grandes jefes y también no pocos contra midbosses. En todo caso serán combates más largos y divertidos que aquellos que hacemos contra los enemigos “normales” que también gozan de una muy buena variedad. Desde mocos alienígenas, hasta crustáceos encabronados, piratas robóticos o mercenarios que no termino de saber ni qué diablos son.

También quiero resaltar una preocupación que se borra por completo. Muchas veces controlar a dos protagonistas da cierta pereza, por el hecho de tener un progreso no compartido. Teniendo que mejorar independientemente las habilidades de cada uno. Pues bien, eso aquí no pasa, ya que las mejoras aplicadas a Ratchet pasarán a estar activas en Rivet y viceversa. Todo un alivio.

Además, centrándonos un poco más en su historia, creo que está muy bien construida. Con ese humor tan propio de Insomniac. Que en esta ocasión es menos explícito, más sutil, y en mi humilde opinión mejor. Dejando por supuesto, un hueco a los sentimientos, que se desarrollan lentamente al ritmo de la historia y que tienen que cimientos algo tan bonito como la amistad, la desconfianza e incluso la soledad.

Para ir terminando quizá pueda comentar sobre las famosas grietas dimensionales. Esas que vimos en la presentación de PlayStation 5 y que maravillaron por su instantaneidad. Pues bien, sí que están pero no son para tanto. Es decir, impresiona cambiar de mundo en un “pis pas” y es bien cierto todo lo que vimos en sus presentaciones… pero impresionan igual que impresiona la ausencia de pantallas de carga o impresiona encender la consola y estar jugando en segundos. Creo que quedaba más resultón en la presentación de lo que realmente se aprecia disfrutando del juego. Dicho queda.

Como veis, poco más puedo decir, salvo que me ha encantado. No eran pocas mis expectativas y han quedado más que satisfechas. Tenemos delante uno de los primeros grandes títulos de PlayStation 5 y sinceramente me hacen ser súper positivo con el devenir de la industria. Los niveles que se están alcanzando en el sector son abrumadores y este Ratchet & Clank: Una Dimensión Aparte así lo sugiere, siendo un clarísimo imprescindible para todo aquel que tenga una PlayStaiton 5 en casa. Una autentica salvajada técnica y artística que hará que no quieras que termine.

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