Análisis Predator: Hunting Grounds

Abril, un mes marcado por los retrasos de videojuegos en este extraño 2020, retrasos que han cambiado por completo el calendario “gamer” y que como consecuencia quizá han dado algo más de protagonismo a títulos menores que quizá hubieran pasado desapercibidos de no ser por ello. El juego que hoy nos ocupa es buen ejemplo, o al menos lo es para mí, se trata de Predator: Hunting Grounds, un título que nos llega del estudio americano Illfonic, el cual se puede recordar por otro juego muy de cine de los años 80, Viernes 13, o como yo lo recuerdo, “la pesadilla de Jason” un juego poco memorable. Por ello en esta ocasión quizá hayamos llegado a Predator con la ceja arqueada y el cuchillo entre los dientes, pero para mí sorpresa, me he encontrado un juego bastante divertido (con sus peros), que rellena un hueco ahora mismo vacío.

Cuando Sony presento Predator: Hunting Grounds, en su recién inaugurado State of Play, sentí una fuerte curiosidad, ya que soy fan del cazador galáctico, así que fui corriendo a google para ver quien hacia el juego, y di con el ya citado estudio, Illfonic, “oh mierda, los del viernes 13…” pero ojo, buscando un poco más a fondo también vi que este equipo había intervenido en el desarrollo de Evolve de Turtle Rock, ahí sentí esperanza, ya que el tristemente fallido título de la bestia contra los cazadores fue uno de los juegos que más me gustó del 2014, llegado este punto decidí no saber nada más del juego, hasta hace unos días cuando llegó a mis manos.

Ahora no das tanto miedo.

Nos encontramos con un juego multijugador asimétrico en el que cuatro jugadores serán mercenarios de elite (VUDU) y otro encarnará al depredador. Dicho esto, parece que estamos ante un Evolve 2.0, pero no, para nada, la cosa es que los soldados no tienen como objetivo directo acabar con Predator sino cumplir con una serie de peticiones que nos harán vía radio, tales como, piratea un sistema, destruye narco/lanchas, asesina a fulanito o vuela por los aires X. Una vez cumplamos con los requisitos se nos dará la opción de completar una tarea secundaria o ir directamente al helicóptero, momento en el cual si alguno de nuestros compañeros consigue escapar habremos ganado la partida. El caso del depredador es diferente, si somos los cazadores nuestro objetivo es bastante más difícil, ya que tendremos que asesinar a los cuatro jugadores si queremos llevarnos la victoria; muy importante arrancarles el cráneo con el trocito colgante de columna vertebral si queremos sumar unos puntillos extra. Por otro lado, si los mercenarios consiguen acabar con el predator pueden pasar dos cosas: una, que el bicho auto-explote debiendo correr lo más lejos posible o dos, impedir la explosión aportando un cadáver en perfecto estado para tus jefes, en cualquier caso si el predator muere la partida termina.

Dicho esto empieza lo interesante, las buenas ideas. Lejos de ser un 4 vs 1, aquí hay enemigos no controlados, IA enemiga que actúa como masilla durante las partidas, una vez avanzas ya sea con los soldados o con Predator, debes tener en cuenta la ubicación de los enemigos, ya que si nos detectan no tardaran en activar la alarma, complicando bastante las cosas, es decir, esto otorga al juego un componente táctico que me recuerda a lo visto en los campamentos de Far Cry, y prácticamente hace que siempre disfrutes de una partida amena. Lo óptimo es que cuando llegues a una zona y comiences con la operación, aparezca Predator y empiece a joderte la vida, pero durante mis partidas, en más de una ocasión nos hemos topado con un predator perezoso que no tenía muchas ganas de sangre, por lo tanto gracias a los enemigos IA hemos podido pasar un buen rato, esto no quita que el climax del juego se basa en ir haciendo la misión cuando de repente escuchas un gruñido… empiezas a ver que las ramas se rompen en las alturas… y tus compañeros de repente son más cariñosos, no queriendo separarse de tu lado, ni tu del suyo. Esos momentos de tensión son la magia de Predator: Hunting Grounds.

Disponemos de varias formas de tener un predator único.

Si cruzamos a la zona del depredador la cosa no es menos interesante. Para empezar en esta parte el juego pasa a utilizar cámara en tercera persona, todo un acierto. Como Predator tendremos que movernos en el más absoluto sigilo, observar a nuestras presas y esperar un descuido para ir matando poco a poco a cada miembro; recuerdo estar subido encima de un enorme árbol en las alturas de un campamento enemigo, cuando de repente un ingenuo mercenario se adentró en una casa algo alejada de sus compañeros, disparé una red que lo atrapó y me deje caer hasta él para acabar con su vida y recoger mi preciado trofeo, una vez matas un par de miembros, es asequible acerté con la victoria.

En cuanto a la pregunta del millón ¿están equilibrados los bandos? Yo diría que no, pienso que pese a que los soldados disponen de 10 minutos para completar la partida, el depredador lo tiene bastante más complicado, al menos de inicio, ya que a lo largo del juego iremos subiendo de nivel y desbloqueando mejoras, tanto para predator como para soldados, pero viendo la evolución, creo que a medida que avanzamos el juego tiende a equilibrarse, pudiendo tener predators muy fuertes a partir del nivel 40, pero como punto de partida y contra pronóstico, el depredador parte en desventaja, por ejemplo, resulta casi imposible enfrentarte a tres soldados a la vez, cuanto menos a cuatro.

Umm… espero que no lleven barro.

Una vez entras al menú principal ves pocas opciones: Partida Rápida, Partida Privada, Tutorial, Personalización… básicamente el típico menú de cualquier juego online del momento (Project Resistance), con sus correspondientes cajas de loot, pero tranquilos, de momento y en principio para siempre, estamos ante un juego libre de micro pagos. El sistema es bastante sencillo, tras hacer un breve tutorial, controlando al depredador, la única opción viable es la de acceder a partida rápida, en la cual te darán a escoger entre tres opciones: Escuadra Militar, Depredador, Sin Preferencias. La cosa es que muy gentilmente te advierten de una estimación de espera, siendo siempre muy superior en el caso de que queramos encarnar al depredador. Si decidimos ser soldado, la cosa ronda entre 30 o 60 segundos, mientras que ser “el bicho” no baja de los 3 minutos, todo esto con el juego cruzado entre PlayStation 4 y PC. Partida Privada, es el modo pensado para jugar de tranqui, con los colegas, en el cual tú eliges el mapa y quienes serán los soldados y el predator, el típico modo que está en casi todos los multis, pero con una carencia, aquí no podrás hacer aquello de jugar tu solo contra bots, más allá de la IA citada anteriormente, por lo tanto si tienes una ligera idea de poder jugar tu solo… olvídalo. Personalización, por su parte, va mucho más allá de la estética, aquí nos encontramos con un menú que me ha recordado al típico de Equipo en Call of Duty. Una vez más debes escoger entre predator o escuadra militar, y una vez entras verás que puedes elegir entre varias ranuras personalizables, cada una para que crees un perfil de personaje, tanto para el predator como para los soldados; podremos elegir entre cuatro clases, cada una con sus pros y sus contras. Despues podremos equipar arma principal y secundaria, objetos (grandas, botiquines, minas) y por ultimo ventajas (las balas te hacen menos daño, te cubres de barro en menor tiempo…) muchas armas y ventajas vienen bloqueadas con un candado y un numerito que nos dice que necesitamos el nivel X para acceder a tal equipo, por eso, en el caso del Predator, empezamos bastante verdes, cambiando por completo la experiencia a medida que subimos de nivel. No os hacéis una idea de lo que mola una vez conseguimos el arco.

Por ultimo están las opciones estéticas. Podremos personalizar profundamente el aspecto de nuestro predator y escuadra, con diversos objetos que además tienen diferentes colores. Para desbloquear estos ítems podremos optar por dos opciones, las ya dichas cajas de loot, en las cuales aleatoriamente te caerán tres objetos o mediante el pago de la moneda del juego, que iremos sumando mediante las subidas de nivel. Me parece que es un apartado bien construido en el cual es moderadamente asequible hacerte con los objetos que desees para tener el predator o el soldado más molón del lugar.

El gunplay me ha sorprendido para bien, ofreciendo una propuesta sólida.

En cuanto al gameplay no es un título que arriesgue demasiado. Se podría decir que se siente bastante Call of Duty, y esto es todo un piropo, el gunplay tiene un esquema de controles muy similar a lo visto en la franquicia de Activision y, francamente, funciona bastante bien, en contraposición de algo que no lo hace, la IA. Ésta es bastante floja, no solo por lo sencillo de matarlos, sino por lo torpes y tontos que son, es decir, es bastante normal ver a enemigos IA mirando fijamente a una pared (la mar de normalita) mientras que sus compañeros están siendo aniquilados. Se me antoja excesivamente sencillo acabar con ellos, siendo un desafío pobre siempre y cuando el predator no haga acto de aparición, ahí la cosa cambia y se siente más equilibrado. Por la parte del cazador galáctico tenemos un control curioso, que no destaca en nada, pero que tampoco defrauda, quizá puede pecar de ser demasiado “mecánico” pero a poco que juegues algunas partidas terminaras pillándole el rollo al uso de habilidades, las cuales son super salto (a lo hulk) visión térmica e invisibilidad, todas imprescindibles para arrancar cráneos.

El apartado gráfico me plantea un dilema serio, por un lado me flipa, pero no sé hasta qué punto se manifiesta en mí el fanboy de la cinta de Arnold Schwarzenegger, cegándome ante las carencias del juego. O lo que es lo mismo, gráficamente es modesto, pero la ambientación está muy bien llevada, por ejemplo hay un mapa con ruinas en el cual hay abundante vegetación, y claro, vas abriéndote paso a machetazos contra la maleza, una maleza horrible y poligonal, pero que salta a golpe de navaja. O cuando ves al predator mirando en lo alto de un árbol y lo acribillas a tiros en su huida y ves como las ramas van cayendo a cada impacto de bala; joder son cositas que hacen que la inmersión llegue a un punto muy agradable, pasando por alto que los gráficos están lejos del top de la generación. Luego los modelados de soldados y especialmente el de los diferentes predators están muy bien hechos, así como todos esos objetos desbloqueables, entre los cuales hay unas máscaras para el bicho muy, muy guapas. Sin embargo, aún quedan parches que meter en este Predator: Hunting Grounds, por ejemplo cuando estamos en el menú de personalización, cada vez que cambias de un objeto a otro ves que las texturas tardan un ratito en entrar o cuando abres una caja de loot y el sonido y la imagen van cada una a lo suyo, además de algún tiron en las partidas y de una clarísima caída de frames en según que circunstancia. Pero no hablamos de un juego roto, ni de problemas técnicos que empañen la experiencia, a todos nos gustaría que el producto estuviera fino fino, pero estos problemas no deben alejarte demasiado de la experiencia.

El sonido es otro punto que podemos destacar, tanto la banda sonora (muy de la peli de los 80 una vez más) como los sonidos en el juego; lo más posible es que detectes al depredador por el sonido cibernético antes que por verlo (ya que generalmente será casi invisible) además también están conseguidos los diferentes gritos que podemos hacer cuando encarnamos al bicho, no solo el icónico grito de guerra, sino también voces humanas para distraer a la escuadra. La música que aparece en el menú principal esta genial, pero puede hacerse repetitiva, y durante las partidas entrará alguna que otra canción en momentos clave, que en líneas generales estará bien introducida, todas ellas totalmente del genero de acción. No podemos pasar por alto el hecho de que el juego nos llega totalmente en castellano, siendo especialmente útil cuando estas en plena misión y nos llega un aviso de radio contándonos nuestro siguiente objetivo, o directamente para decirle (mediante un menú radial) a nuestros compañeros que debemos permanecer juntos o que se centren en la misión.

Con todo ya dicho puedo afirmar que Predator: Hunting Grounds me parece un juego divertidísimo, de esos que quedaran durante mucho tiempo instalados en mi consola, ideal para echar una partidilla de vez en cuando en esos días que no tienes ganas de meterte de lleno en una experiencia narrativa. Por otra parte, si llegas aquí pensando que es un pozo de horas, me temo que puede hacerse algo repetitivo si jugamos varias partidas consecutivas, además del pero de que si queremos manejar al predator tendremos que esperar un buen rato hasta que llegue nuestro turno. Pero por 40€ creo que es un juego lo bastante divertido como para recomendarlo a todo aquel al que mínimamente le pueda llamar la atención.

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