Análisis Night in the Woods

Night in the Woods es un juego cuyo inicio se dio en Kickstarter en 2013 donde obtuvo un 400% de lo que pedían, algo que ya revelaba el éxito que podía lograr y de lo esperada que sería su llegada. Desarrollado por Alec Holowka y Scott Benson que están detrás de Infinite Fall y distribuido por Finji nos llega el juego indie de 2017 y que, después de tener éxito en PlayStation 4, Xbox One y Pc ha llegado a Switch este año.

Mae Borowski es nuestra protagonista, una gata antropomórfica que acaba de dejar la universidad y decide volver con sus padres, a Possum Springs, su pueblo natal. Aunque no sabemos el motivo por el que ha tomado esa decisión, intuimos que no ha sido fácil y que hay algo detrás que la ha motivado a hacerlo.

Pero ha pasado el tiempo y ni el pueblo es el mismo ni sus amigos y compañeros son iguales. El tiempo avanza y con él la evolución.

Possum Springs ha cambiado, se vive una situación económica en la que negocios de toda la vida se han ido al traste, la gente se queda sin trabajo especialmente desde el cierre de las minas y lo que triunfan son las grandes cadenas en otras ciudades. La economía se estanca y con ella la clase media y baja. El que fuera hogar de Mae se ha convertido en un pueblo que poco a poco se ha llenado de miseria y la esperanza de los que viven allí va desapareciendo.

Possum Springs se convierte en un ejemplo claro de lo que se conoce como la lenta muerte de las pequeñas ciudades de América. Algo que aunque se relata en Estados Unidos podría perfectamente trasladarse a cualquier pueblo pequeño que la modernización está acabando o ha acabado con él. En resumen, Possum Springs es las cenizas que quedan tras el arder del éxito que tenía como pueblo minero. Cerrada la mina, los negocios se han ido perdiendo, la carretera principal no se usa y tan solo queda esperar en silencio su final.

Por si fuera poco, te das cuenta de que tus amigos ya no tienen tiempo para las gamberradas sino que tienen ciertas obligaciones y responsabilidades, algunos el objetivo de salir del pueblo, y que recuperar esa amistad, como si el tiempo no hubiera pasado, no será algo sencillo. Has vuelto al recuerdo que tenías pero ¿Encajas en esa nueva realidad?

Viviremos nuestro día a día en la piel de Mae. Un día a día con una rutina marcada, y es que comenzará siempre con nuestro perezoso despertar, bajaremos a la cocina para hablar con nuestra madre aprovechando que por las noches trabaja en la Iglesia y saldremos a recorrer las calles del pueblo. Del mismo modo, terminaremos el día hablando con nuestro padre, que lo encontraremos tirado en el sofá, resumiendo el día, valorando el día a día que forman parte de la vida. Conversaciones que en un inicio serán más banales pero que se acabarán convirtiendo en temas delicados de una realidad que se vive en muchos hogares.

Es en esos paseos, también, en los que iremos abriendo los ojos a la nueva sociedad que se está creando, a esos temores que han invadido los corazones de los habitantes. Escucharemos historias ajenas además de hablar nosotros mismos y poder responder entre las opciones que el juego nos da. Y esta es la fuerza de Night in the Woods, aquí es donde debemos remarcar y felicitar al estudio por el increíble trabajo realizado en cuanto a la narrativa del juego. Desde diálogos de lo más adolescentes a conversaciones de temas serios que juntos los hacen tan cercanos a la realidad que es imposible que no te sientas identificado en algún momento.

Pero Mae no será la única protagonista en esta historia. En esta aventura le acompañarán otros animales antropomórficos con sus caracteres fuertes y bien definidos como la perspicaz Bea, una cocodrilo fumadora algo melancólica que ha quedado atrapada en el pueblo por culpa del negocio familiar y que tu relación con ella tendrá algunos momento de tensión, el zorro Gregg el más punk y antisistema, así como su pareja, el tranquilo Angus (sí, una pareja homosexual que el juego trata con tal normalidad que da gusto ver como no se le da ningún trato ni atención especial para diferenciarlo). Y Germ, el amigo especial. Pero falta alguien, y es que Casey Hartley, uno de sus antiguos amigos, ha desaparecido.

Como hemos dicho, el juego nos da total libertad de movimiento así que podremos ir por las calles, saltar por los cables de la luz o ir de tejado en tejado. Por ejemplo, si queremos hablar con Lori Meyers, un adolescente ratón con muchas ideas artísticas y con el objetivo de dirigir películas de terror, podremos encontrarlo siempre en el tejado de la ciudad. Con esto, Night in The Woods nos permite explorar la cuidad no solo en horizontal sino también en vertical con ese cierto toque de plataformeo.

Pero no solo nos moveremos por la ciudad ya que el juego incluye mini juegos, momentos que nos permitirán salir de esa narrativa, ya sea para robar una hebilla de cinturón o galletas para alimentar unas ratas, tocar la guitarra al estilo Guitar Hero, batear algo, jugar al Demontower en PC o conectar un robot. Momentos en los que saldremos para ir al bosque, a los raíles de tren o al cementerio. O esa noche en la que Bea y tu decidiréis recorrer hora y media en coche para ir a una discoteca y es donde te darás cuenta de qué le ocurre realmente contigo.

Pero como hemos dicho, Night in The Woods no es solo una historia sino que su narración está compuesta por todos esos pequeños relatos del día a día. Y es ahí, precisamente, donde el juego se enriquece. En el que descubres las dificultades e inquietudes de los habitantes del pueblo pero también vas ahondando en los problemas de Mae.

Y este punto es interesante. Nuestro protagonista no es ningún héroe, no tiene un objetivo, no tiene las ideas claras y ni siquiera sabe que hará al día siguiente. En Night in the Woods se ha decidido que nuestra protagonista sea infantil, caótica, con ideas oscuras, esté perdida y en su vuelta a Possum Springs espere encontrar su lugar. Y es aquí donde te identificas con ella, en algún momento todos hemos vivido alguna situación que nos supera, que nos sentimos estancados mientras el mundo avanza, que no queremos que nada cambie pero mientras lo piensas el tiempo transcurre sin tener piedad para darte tiempo de asumir lo que está sucediendo. Madurar no es fácil y los errores del pasado siempre salen a la superficie.

Durante el día exploraremos la ciudad pero por la noche Mae tiene sueños, sueños en forma de mini juegos que se acaban convirtiendo en terribles pesadillas y que tendrán su motivo de existir. Pesadillas que se acentúan a raíz de lo que sucede la noche de Halloween. En ese momento Mae entra en una espiral de cierta locura mientras investiga quién o qué ha raptado a ese joven esa noche.

Mae también tiene problemas, trastornos mentales que la alejan de sí misma y de su conciencia en relación a su ser y que han sido la causa de algunas acciones y decisiones que ha hecho en su vida. Algo que no contará a la ligera pero que irás descubriendo por algunos momentos que describe, especialmente en cómo lo traslada a su diario. Un diario que se irá llenando de dibujos y garabatos que muestran cómo ella vive ciertas situaciones.

El cierre del juego da un giro bastante brusco. Algo que puede ser criticado pero que en parte tiene gran significado, pero en el que no vamos a entrar para evitar spoilers.

Pero esas historias no son fragmentos de historias narradas al azar sino que hilvanan perfectamente ese todo que quieren describir en Night in The Woods. Esa relación entre la gente, la política, la economía y los miedos de una sociedad. Una muestra más de que los videojuegos están evolucionando y aunque la jugabilidad no se abandona, se trabaja y con grandes esfuerzos y resultados en la narrativa.

Musicalmente, la banda sonora del juego está increíblemente lograda, la música de la banda imitando la música de los 90 pero con su toque particular y únicamente instrumental y la música ambiental encajando a la perfección con cada situación que se vive en el juego, desde felicidad y euforia a miedo o ansiedad.

En cuanto al apartado visual nos encontramos ante un título que llama la atención desde el primer segundo. Night in the Woods tiene imágenes coloridas y una estética muy particular que te atraen desde el inicio. Si a esto le sumamos el gran trabajo en animación que permite disfrutar hasta del movimiento de orejas que hace Mae, se convierte en una delicia jugarlo. Una lástima que los tiempos de cargan rompan ese buen hacer en el juego ya que, en ocasiones, es demasiado excesivo y se pierde el ritmo del juego.

Así, como dato negativo, el juego está en inglés. Aunque no es necesario un nivel muy elevado si se tiene que tener cierto manejo del idioma para jugar. Y lo pongo en negativo ya que, aunque personalmente prefiero los audios en versión original porque es como mejor se integra uno en el juego y la idea original, en un título como este, en el que la narrativa es un punto tan fuerte, no tener subtítulos le penaliza.

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  1. Comentar que me ha parecido un juego muy interesante, la estética sus ilustraciones e ambientación , banda sonora, y porque te acerca a hechos totalmente cotidianos o propios temores que tenemos en nuestra sociedad, muy buen análisis sobre este juego.

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