Análisis New Pokémon Snap

Montse MSillero

Montse MSillero

De cazadora de Pokemons a alma que vaga por el castillo de Drangleic, no hay experiencia a la que no se apunte.

Pokémon Snap salió para Nintendo 64 hace más de 20 años (1999). Una propuesta que unía los pokémon con la fotografía, permitiendo inmortalizar a estas maravillosas criaturas en su hábitat. 

Está claro que los tiempos han cambiado. Se puede decir que en su momento fue una propuesta pionera al permitirnos realizar esas fotografías. ¿Por qué digo esto? Porque en la actualidad es difícil que pase un día sin que hagamos fotografías. Forma parte de nuestro día a día gracias a la facilidad que tenemos de disponer de cámara en los móviles y que nos permite quedarnos con recuerdos de absolutamente todo. 

Además vivimos la era de las redes sociales, del aparentar, así que no solo hacemos fotografías de momentos cotidianos sino que además las podemos compartir con tan solo un clic. Pero antes no era así. Antes esos recuerdos se reservaban para vacaciones, cumpleaños y eventos más especiales. Por lo que me reafirmo en que la propuesta de Pokémon Snap era todo una visionaria de lo que iba a venir.

Y claro, en cierta manera ese cambio debía verse reflejado en el juego. Por ello llega con ciertas novedades pero manteniendo la idea principal, sus mecánicas y también ese aroma a nostalgia.

New Pokémon Snap

Dicho esto, en su momento no me apetecía jugarlo. Adoro los pokémon y me encanta la fotografía, pero por algún extraño motivo pensaba que no era para mí, que (y que me perdone el Dios Nintendo) me cansaría.

No podía estar más equivocada. New Pokémon Snap es uno de esos juegos que te enamora y engancha en cuanto lo juegas. Esa primera vez que ves a Pichu y Grookey corriendo y jugueteando y no dejas de darle al botón de fotografiar es pura magia. Es ahí cuando te das cuenta que el juego ya te ha atrapado. Te transmite una increíble sensación de que los pokémon están ahí, se sienten vivos, que estás en un safari de verdad y tu estás paseando entre ellos. ¿Se puede pedir más? 

Pichu y Grookie

Al inicio, el título nos permitirá elegir personaje de entre 8 disponibles. No hay demasiada variedad: o eres rubio/a o moreno/a. Y parece que combinación de ojos marrones y rubia era impensable. No entiendo cómo a esta alturas no está disponible la típica paleta de color que nos permita elegir el color de pelo y ojos. Incluso el selector de peinados. Pero bueno, que este inicio no manche el encanto que nos proponen en New Pokémon Snap. Porque quitado ese mal inicio… lo que viene es magia.

Nos adentramos en la región de Lensis para ayudar al Profesor Espejo y su ayudante Rita en su investigación acerca de los misterios de la región, de los pokémon que allí habitan y de un misterioso fenómeno llamado Lúmini que hace que algunos pokémon brillen de manera especial. Porque aunque el juego es de fotografiar, también hay una historia detrás que sirve de excusa para hacer esas fotografías. 

New Pokémon Snap es una manera muy friendly de introducirte o seguir la franquicia. Dejamos el maltrato -porque no nos engañemos, somos unos malditos maltratadores que encerramos en bolas a nuestras mascotas para que luego luchen en combates- y cambiamos las pokéball por nuestra reflexplora (nuestra cámara de fotografiar) y la Pokédex por la Fotodex.

En el fondo tendremos que hacer lo mismo: “cazar pokémon”. Solo que esta vez será para capturarlos en nuestro álbum de fotos y aprender todo la que podamos de los detalles que inmortalicemos. 

Profesor New Pokémon Snap

Nuestra aventura por la región la haremos metidas dentro de la Neo One, un vehículo parecido al de Jurassic Word, una especie de cápsula que nos permitirá viajar por tierra pero también sumergirnos en las profundidades del mar. 

Dispondremos de diferentes rutas por lo que podremos recorrer zonas de playa, selvas, desiertos e incluso zonas volcánicas. Pero todo ello se irá desbloqueando a medida que vayamos subiendo de nivel, algo que lograremos gracias a nuestras fotografías, de las que hablaré más adelante. 

Cada zona estará llena de color y detalles. Porque no nos olvidemos que somos nosotros los que nos hemos colado en su hábitat para espiarlos. Y yo eso me lo tomé muy en serio. Imaginaos lo que acaba atrapándote que me vi susurrando al recorrer la selva por la noche para no ahuyentarlos o molestarlos. Veremos pokémon interactuando entre ellos, correteando, durmiendo, jugando o peleando. 

Incluso explorar el propio campamento base podrá proporcionarte fotografías que querrás guardar. Precisamente de ahí tengo una de Eevee muy enfadado conmigo por haberle lanzado una blanzana a su amigo en la cabeza (lógico).

Y si os preocupa que el recorrido sea muy guiado y que no se nos permita salir de la Neo One, es cierto y eso es una pena. Pero pensad que si todo fuera real, ¿Os creéis que un profesor dejaría que nos adentrásemos sin protección en lugares donde podemos cruzarnos con Ariados sueltos o Lycanroc o vete a saber qué otros pokémon salvajes? Sin contar que es algo que ya se hacia en la entrega anterior y han mantenido.

Eeve Enfadado

Ya os he dicho que iremos investigando el fenómeno Lúmini a través de los descubrimientos que hagamos en nuestros trayectos y gracias también a las fotografías. Aunque la verdad, la historia importa poco y no es más que una excusa para lo que realmente importa: disfrutar capturando a los pokémon en su hábitat natural, en su día a día.

Cada uno actúa de manera diferente, reacciona diferente al vernos pasar y eso es simplemente maravilloso. Porque cuando lanzas una blanzana o haces sonar la música de la Neo One, entre otras ayudas que nos proponen para llamar la atención de los pokémon, no todos reaccionan igual. Eso te obliga a estar atenta con tu cámara para captar cualquier gesto o reacción para poder inmortalizarlo. 

Pero no solo haremos fotografías por la propia ilusión que tendremos sino porque el profesor evaluará nuestras fotografías y las puntuará con estrellas teniendo en cuenta diferentes criterios: pose, tamaño, orientación, encuadre, si hay más pokémon en la foto o si el pokémon en cuestión se encuentra bajo el misterioso efecto Lúmini. Y esa puntuación será la manera de subir de nivel.

Pero aquí llega mi primera queja: la manera de puntuar es muy cuadriculada y estricta. En ocasiones fotografías en la que apenas se ve el pokémon me la ha valorado con una elevada puntuación y otras fotografías que, personalmente y por el encuadre, las veía espectaculares, han tenido una puntuación baja. Claramente se basa en los criterios antes mencionados y se olvidan, imagino por la dificultad de valorarlo de manera automática, de la parte más artística. Una pena.

Además, tras cada viaje solo podremos enseñarle una fotografía de cada pokémon al profesor, por lo que tendrás que elegir bien la que quieres que te puntúe. Aunque tu podrás guardar en tu álbum todas las que quieras. En ese sentido el propio juego te fuerza a la rejugabilidad de cada zona. Y cada vez que repitamos un recorrido, los pokémon se sentirán más cómodos con nuestra presencia y sus reacciones variarán además de que en ocasiones se te abrirán nuevas rutas dentro de la misma así como diferentes momentos del día (día, noche, atardecer).

Porque la experiencia que nos dará la puntuación, y esos pequeños cambios que viviremos si repetimos la ruta, en cierta manera reflejan la experiencia que tienes como fotógrafa. Algo que en una primera pasada no has sido capaz de detectar y ahora así. Nuevos detalles que ante ojos novatos pasan desapercibidos. Además de que no siempre te dará tiempo a hacer “esa” fotografía que querías, por lo que repetir el recorrido te permite estar más atenta y preparada.

Sin embargo, y a pesar de esas leves modificaciones, repetir varias veces el mismo recorrido se torna repetitivo. Por suerte es algo voluntario, si sigues la historia y dejas un poco de lado el querer lograr las cuatro estrellas de cada pokémon tampoco es necesario repetir una y otra vez la ruta. 

El titulo nos ofrece, además, unos objetivos secundarios que son encargos que se van desbloqueando a medida que vamos obteniendo más nivel, misiones como sacar una foto en concreta a un pokémon o una situación específica. Misiones poco interesantes a mi parecer, poco atractivas.

Laboratorio New Pokemon Snap

Y al principio decía que estamos en la era de las redes sociales y el compartir todo lo que fotografiamos, por banal que sea. New Pokémon Snap nos da la opción de compartir en línea (pero no en RRSS directamente desde el juego) las fotografías para que todo el mundo pueda disfrutar de nuestro arte. Además, nos permiten retocar las fotografías añadiendo filtros, marcos y pegatinas -Algo que les viene genial para usar/promocionar la Instax Mini Link-. Aunque he de confesar que tras un inicio de trastear las posibilidades que da el editor de fotos, pronto se me quedó limitado y dejó de interesarme.

Algo que comenté en el podcast semanal cuando hablé de New Pokémon Snap,y  me llamaron ansiosa, es en relación a los tiempos de carga. Pero ¿Es necesario que sean tan elevados en algo que simplemente es volver atrás al menú principal? Porque no hablo de cargas las islas a la hora de explorarlas sino al moverte de un menú a otro. Son tiempos que empañan un poco la experiencia jugable.

Es un juego para jugarlo relajado, disfrutarlo, dejarte llevar a la infancia (y no tan infancia) disfrutando de esos encuentros con los pokémon y soñando que sea verdad. Retándote a ti mismo a lograr captarlos en ese momento especial. Un safari fotográfico lleno de sorpresas, nostalgia, ilusión que difícilmente no caerás bajo su encanto.

Si eres de los que tienen dudas sobre si hacerte con New Pokémon Snap o no… Te haría una pregunta muy simple ¿Te gustan los pokémon? Si la respuesta es que sí, y a pesar del precio, vale la pena.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar