Análisis Neon Abyss

“Azúcar, especias y muchas cosas bonitas”, como rezaba la intro de las Súper nenas, es el método que combina lo mejor de cada casa para dar como resultado algo aún mejor. Entonces, ¿qué podría salir mal? ¿Será quizás esa sustancia X que el profesor vertió por accidente la que en realidad hizo que las súper nenas fueran especiales, y no una mera suma de sus partes?
No nos coge de nuevas esta fórmula en los videojuegos. Tomamos nuestro juego preferido, lo unimos con este otro que no tiene nada que ver y sale… de todo. Por colar una recomendación, la insólita mezcla de pinball y metroidvania que hace Yoku’s Island Express es un placer de ver y jugar, sobre todo ahora en veranito. Pero no siempre sale bien, aunque de esos intentos no solemos acordarnos tantos.

Neon Abyss tira de esta fórmula, y nos vende un mash-up de The Binding of Isaac, Enter the Gungeon y Rogue Legacy. Y aquí tengo que reconocer que, de estos tres, solo el último consiguió hacerme clic. Pero vamos por partes. Este nuevo título de Veewo Games es un roguelite de plataformas en 2D, de pixel art muy fino, en donde se dispara como en una suerte de dual stick shooter, esto es, apuntando con el analógico derecho mientras nos movemos con el izquierdo. Nada que objetar aquí, el control es más que correcto, aunque algo extraño el mapeado, con el salto en el gatillo izquierdo, pero que, pasado el shock inicial, tiene bastante sentido, por eso de que nos hará falta saltar sin dejar de movernos y disparar.

Como en todo buen roguito, empezamos desde abajo con el arma más sencilla y vamos encontrando mejoras en los distintos pisos, para enfrentarnos al jefe final de cada piso, que culminan en un súper jefe de mazmorra. Al vencer a este súper jefe, y al contrario que en, yo que sé, Nuclear Throne (tenía que nombrarlo, es el alfa y el omega del género) no hacemos loop, sino que volvemos al hub inicial (un bar con musicón, en este caso), y en nuestra próxima incursión en el abismo nos enfrentaremos a unas mazmorras algo distintas y tendremos que acabar con otro jefe final, un poco estilo Megaman.

Mi principal problema con Neon Abyss es lo poco que hace para engancharte, para que digas: “venga, una partida más, ahora sí que sí”. Es algo que los demás juegos que he mencionado antes hacen bastante mejor, y algo muy importante cuando hablamos de un roguelite en el que tendremos que empezar desde el principio (relativamente, teniendo en cuenta el género). Y es que los principios se hacen demasiado cuesta arriba. Cada partida tarda demasiado en coger inercia, y los inicios no son especialmente divertidos. Los enemigos no tienen una gran personalidad ni sus ataques tienen nada de interesante.

Creo que es de esos juegos que te tienen que hacer clic. Por ejemplo, yo con Enter the Gungeon tuve los mismos problemas: inicios muy lentos y un gamefeel que no me terminaba de encajar, y siempre que jugaba pensaba “por qué juego a esto pudiendo jugar al Nuclear Throne”. No creo que Neon Abyss brille especialmente, pero sí que es cierto que no hace nada mal en particular. Da la sensación de que le falta un punto de inmediatez, de velocidad quizás, y es que aún cuando avanzamos en la partida, las armas son más poderosas y los enemigos más desafiantes, no consigue transmitir una sensación arcade, de estar constantemente al límite, esquivar, saltar y respirar entre oleada y oleada. Más bien es una experiencia un tanto plana, diría que directamente sin altibajos, simplemente eso, plana. Al final se trata de gamefeel, esas sensaciones placenteras que tenemos al jugar, al golpear, disparar, saltar… que en Neon Abyss yo no las he encontrado, y que aún siendo un juego bastante competente, nos da pocas razones para elegirlo frente a la marea de juegos similares, y sea en cuanto a mecánicas o a género. Creo que juegos como ScourgeBringer (actualmente en Early Access y también en Gamepass) sí que consiguen trasladar a las plataformas 2D las sensaciones de los titanes del género.

Lo complicado de saber si un juego te hará clic o no es que para saberlo hay que jugarlo antes. Pocos problemas pone Neon Abyss para ello, porque tiene una demo en Steam y está disponible en el Gamepass de PC y Xbox. Cuenta la historia que el Profesor Utonium vertió la extraña sustancia X por error… No soy quién para dudar de la palabra del profesor, pero, queriendo o sin querer, es esa sustancia X la que hace de estupendo pegamento para todos esos grandes ingredientes en el papel, la misma sustancia X que creo que le falta a Neon Abyss.

Leave a Comment

Required fields are marked *.