Análisis NBA 2K19

Un año más 2K y Visual Concepts vuelven a la carga con una nueva entrega de posiblemente el mejor juego deportivo del año pero que queda gravemente afectado por las políticas de micropagos que lo afean todo, convirtiendo a NBA 2K19 en una experiencia que baila entre la luz más brillante y la sombra más oscura.

No recuerdo un juego que me hiciese pasar de la diversión absoluta a la indignación máxima tan rápido como este NBA 2K19. Es alucinante como el juego es capaz de llamar mi atención por lo que sucede en el parqué y generarme tanto rechazo cuando salgo fuera de la pista. Empecemos por lo que pasa dentro.

Continuista respecto a su anterior entrega, NBA 2K19 sigue siendo espectacular en cuanto a jugabilidad se refiere y sobre todo por la experiencia que nos hace vivir durante los cuatro cuartos. Si venís de jugar a NBA 2K18 no encontraréis grandes cambios en términos jugables; la más destacable es la nueva mecánica llamada Dominio que es el “on fire” de toda la vida salvo que ahora se centrará más en los atributos destacados de nuestro personaje. En ediciones anteriores cuando nos poníamos a tono, por ejemplo, por enlazar unos cuantos triples, nos convertíamos en una máquina en todos los aspectos del juego, ahora la mejora será únicamente en las características que nos hayan llevado a ese llamado Dominio. Algo lógico y coherente. En este sentido también se ha mejorado la inteligencia artificial de nuestros compañeros para que actúen con más cabeza durante los partidos sobre todo cuando se ejecutan estrategias o el recurrente pick & roll que puede generar un cambio de coberturas y a veces nuestros compis no parecían enterarse demasiado bien. Ahora para bien y para mal las defensas estarán más alerta y será un poco más complicado pillarles desprevenidos.

A este par de cosillas se le suman nuevos movimientos y físicas que hacen nuestros partidos más realistas si cabe ya que, a todo el buen trabajo que hay en captura de movimientos, se le suma el apartado técnico espectacular que el juego viene luciendo desde las últimas entregas y que, una vez más, nos hace sentir que estamos en pleno partido de la NBA. Todavía tiene margen de mejora eso sí ya que, aunque a la representación de los jugadores no se le puede reprochar nada, el resto de elementos está por debajo y eso que en esta edición tanto los entrenadores (que se parecen bastante más a sus homólogos reales) como el público o las cheerleaders han recibido mejoras que les hacen desentonar menos, pero… todavía hay mucho margen de mejora.

Más estancado o quizá un poco hacía atrás se ha quedado todo lo relacionado con la retransmisión televisiva. Pese a que sigue a años luz de las ofrecidas por los juegos de fútbol, que siguen ancladas en el siglo pasado, no me convencen algunas decisiones como que el MVP se diga a pocos minutos de que acabe el último cuarto, en lugar de esperar como hacían antes al final del partido, o que en el tercer cuarto te saquen la asistencia del partido. Tampoco se le acaba de sacar provecho a las tertulias iniciales y sigo echando de menos el resumen a la mitad del encuentro que quitaron hace unas entregas. En todo caso, pese al estancamiento, la realización es fenomenal y a poco que sepáis inglés vale muchísimo la pena dejar los comentarios originales ya que no solo hay más contenido (el previo en cada partido, por ejemplo) sino que técnicamente están mejor implementados con lo que sucede en la pista que si escogemos la versión castellana con Daimiel, Sixto Miguel Serrano y Jorge Quiroga.

Para cerrar el tema, mención especial a las presentaciones de los jugadores, potenciadas por los efectos de los pabellones y sobre todo lo bien trabajado que está el audio del público, algo que no es nuevo, pero que me siguen pareciendo un gran trabajo, sobre todo cuando el partido está llegando a su fin y el resultado está apretado. También (y ahora sí que cierro capítulo) comentar que únicamente podremos jugar con equipos NBA, tanto actuales como clásicos, ya que los equipos de la Euroliga no aparecerán este año ni tampoco equipos de G League que suponemos que en alguna futura edición acabarán entrando.

Otra característica en la que el juego destaca notablemente es en la gran variedad de modos que ofrece. El juego ataca al baloncesto desde todas partes, desde el típico partido estándar, en pabellón o en la calle, hasta controlar toda una franquicia, pasando por los modos modos más importantes del juego que son Mi Carrera y Mi Equipo.

Mi Carrera se centra una vez más en la creación de nuestro propio jugador y su intento de triunfar en la NBA. Desde hace unos años, 2K prueba diferentes enfoques y este año ha sido el de un jugador que no cursó estudios en la Universidad y tras fracasar en el draft se va derecho a la Liga China para intentar ganarse una posibilidad de retorno a la liga más importante. Todo esto y más ocurre en el Prólogo, que, a su vez, es un stand alone que podemos descargarnos gratuitamente si no tenemos el juego y queremos ver si nos engancha o no.

El Prólogo funciona. Se intercalan partidos en la liga China (con retransmisiones en chino incluidas), con un poco de drama y frustración por parte de nuestro personaje. De ahí lograremos llegar a la G League y por fin conseguir dar el salto a algún equipo de la NBA para empezar a rascar minutos. Hay un buen trabajo en crear una historia (que no deja de ser tópica) y se crean vínculos con diferentes personajes para tener al típico colega, el enemigo acérrimo, el mentor, etc. Lo curioso del asunto y, resulta molesto, es que una vez el Prólogo finaliza y empieza el juego como tal, todo eso desaparece. Las escenas narrativas se reducen a la mínima expresión, de los vínculos con los personajes nadie se acuerda y salvo alguna que otra escena de relleno, como algún que otro cameo, el juego se reduce a movernos por El Barrio para entrenar, comprar cosicas e intentar ser una estrella. En general, un paso atrás respecto a anteriores entregas que eran más continuistas con la historia del juego (fuera buena o mala) y con más vidilla narrativa y que aquí pesa mucho más cuando el prólogo era todo lo contrario ya que estábamos viendo más historia que jugando.

Entrando ya al turrón, tengo que hablar de los VC (Virtual Currency). La moneda virtual del juego se consigue en función de un salario base, que se negocia con nuestro equipo, algo gracias a nuestro rendimiento en el partido y otro poquito más que podamos rascar de nuestros patrocinadores. La relación entre los VC que ganamos y los que necesitamos está totalmente desequilibrada y cuando no nos paran de recordar que podemos comprar VC con dinero real la cosa ya se vuelve vil.

El año pasado la comunidad ya le dio la bofetada a 2K ya que nuestro jugador de inicio era una castaña total y se veía demasiado el plumero que si querías tener una progresión más o menos equilibrada tenías que pasar por caja (por Dios, nunca lo hagáis). 2K pareció reaccionar y avisó de que habían escuchado a su comunidad y que en esta nueva entrega la cosa cambiaría. La verdad es que no.

NBA 2K19 sigue ofreciendo un modelo free to play pero al que para acceder tenemos que pagar los 70 € aproximadamente que cuesta. Es cierto que este año nuestro jugador, de inicio, no es tan horrible, pero la progresión es de todo menos natural. Actualmente, soy titular indiscutible en los Lakers de Lebron y a duras penas puedo comprarme unas Nike. Es cierto que puedo ahorrar, pero todo mi (poco) ingreso lo destino a subir lentamente mis atributos para abandonar la mediocridad. Por suerte, 2K Y Visual Concepts tienen unas máquinas tragaperras que, si acertamos el resultado de los partidos reales, ganaremos VC o, lo mejor de todo, tenemos una gran ruleta que diariamente podemos conseguir un premio gratis en forma de equipación, boosts (que también se pueden comprar con VC) o incluso VC a pelo.  Ni que decir tiene que esa gran ruleta es el sitio más concurrido de todo el Barrio (el hub social del juego), es más a veces hay tanta gente que tienes que hacer cola o incluso cuesta ponerse a la cola por la muchedumbre.

El modo Mi Equipo, el otro gran modo, también se ve afectado por el ansia de las VC. En dicho modo tendremos que montarnos un equipo potable a base de abrir sobres y cruzando los dedos para que nos salga una estrella. Lo mismo que el Ultimate Team de FIFA pero en básquet. El modo se ha mejorado respecto a la versión anterior con más actividades, además de la siempre interesante Dominación (ganar a todos los equipos de la NBA con nuestro equipo custom), más desafíos basados en situaciones reales, o por ejemplo enfrentamientos 3 vs 3 ya sea offline u online. Los modos funcionan, pero la obtención de MT Points (una moneda exclusiva del modo, aunque los VC también sirven para comprar sobres) no está tampoco bien balanceada dejando al jugador la sensación de mucho esfuerzo para poca recompensa. Como pasa en el modo Carrera, la avaricia corrompe el resto de buenas ideas del modo de juego.

Y es que es una pena que el modelo de negocio acabe por tapar el resto. El Barrio, que como apuntaba antes es el espacio social en el que podremos realizar un sinfín de actividades, ha sufrido cambios para mejor, con una mejor organización de los espacios y con cosas realmente divertidas para hacer y que constantemente nos pueden mantener alejados de los pabellones. Otra gran aportación es la de las ligas online ya que si antes podríamos hacer una liga offline a nuestro aire, con un sinfín de configuraciones, en esta edición también podremos hacer lo mismo online y disfrutar de nuestra competición a medida con amigos.  También el modo GM ha recibido buenas pinceladas en forma de escenas narrativas para que no todo sea un ir y venir de menús.

NBA 2K19 es un excelente simulador de baloncesto, el mejor hasta la fecha, y en ese sentido no podría tener mejor aniversario (cumple 20 años). El juego está cargado de modos, posibilidades para todos los gustos y su aspecto técnico es remarcable. Su gran pero es el modelo de negocio propio de un free to play y que en un juego premium es inadmisible. Quizá dicho atrevimiento venga por la falta de competencia, aunque NBA Live poco a poco evoluciona y quién sabe si en una o dos entregas sea un rival digno. ¿Se atreverá 2K a seguir con el mismo modelo? ¿Cederá ante las presiones de la comunidad? Veremos… pero a día de hoy es una pena que un gran juego quede ensombrecido por el producto y aunque por ahora siempre me ha ganado su excelente jugabilidad, la sombra de los VC empieza a hacer mella. Esperemos que 2K rectifique a tiempo.

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