Análisis Monster Harvest

Juan Cash

Juan Cash

Hoy toca arremangarse la camisa, salir al campo y por supuesto, combatir con nuestros plantimales. Sí, suena loco, pero hoy analizamos el juego en el cual Stardew Valley conoce a Pokémon. Una propuesta tan loca como imprecisa en su ejecución, pero que pese a ello puede dar alguna que otra alegría. Hoy hablamos de Monster Harvest, el indie que nos ofrece el estudio Maple Powered Games.

Pues lo dicho. Dejamos la ciudad cansados de una vida demasiado opresiva y gris. Nuestro destino: una vieja granja en un pueblo extraño y remoto. Acudiremos a petición de nuestro tío, un científico que ha descubierto como dar vida a nuestros cultivos, literalmente, transformándolos en una suerte de mascotas defensoras. Sí, algo así como los pequeños monstruos de Nintendo, los Pokémon, pero esta vez no se capturan, sino que se cultivan.

Lo cierto es que el punto de partida será similar a lo visto en otros juegos. Comenzamos en una granja ruinosa, llena de madera y piedra. Tocará dedicar los primeros días a dejar el terreno moderadamente preparado para iniciar nuestra plantación. Esto supone lo típico, arar el suelo, poner las semillas y regar. Regar cada día, salvo lluvia, y esperar a que el cultivo llegue a su madurez para venderlo, comprar más semillas y repetir el proceso. De nuevo, hasta aquí el enésimo juego de granja. Pero… ¿qué pasa si ponemos limo en nuestro cultivo? 

Encontraremos tres tipos de limo: azul, rojo y verde. Estas sustancias, que vienen a ser como unas extrañas gelatinas, harán que nuestros cultivos cobren vida. Por ejemplo los rojos crearán criaturas que nos ayudarán en combate, los verdes madurarán el producto de forma instantánea y los azules crearán ganado y monturas. 

Sí, hemos hablado de combate, y es que otra parte fundamental del juego será este. Combatiremos en dos escenarios. Uno será la mina, en la cual obtendremos valiosos recursos, desde minerales a más limos. El otro será “El centro de ocio” que viene a ser algo así como la liga Pokémon. A este último acudiremos cada viernes, para medirnos a los vecinos del pueblo en trepidantes combates. Cada vez que derrotemos a uno, aparecerá otro de mayor rango, con plantimales de mayor nivel. Hasta que llegue el ultimo que viene a ser el malo malote.

De hecho, hay cierta historia que contar en Monster Harvest, la cual se desarrolla principalmente en la mina y en los combates del centro de ocio. Pero, pese a ello, y pese a sus mecánicas que nos invitan a ir a saco. El título es un juego de relax. Aquí iremos subiendo el nivel de nuestro personaje a medida que realicemos acciones. Cortas un árbol, experiencia, libras un combate, experiencia, riegas tus cultivos, experiencia. En cada nivel aprenderemos a crear una nueva herramienta u objeto que nos ayudaran a ganar más dinero, así como a automatizar procesos. Y lo cierto es que su progresión me ha encantado. Creo que está francamente bien, ya que, de nuevo, su rápido ritmo se traduce en adicción. En jugar un día más antes de ir a la cama, y finalmente jugaras una semana completa.  

El juego tiene una referencia clara e ineludible. Stardew valley. Esto es así y no está mal, si quieres crear un buen juego debes irte al mejor ejemplo del género. Si además añades ideas nuevas, pues la mar de bien. El problema al que me he enfrentado con este Harvest no es tanto la comparativa directa. Es decir, dentro de su inspiración, Stardew y Harvest son juegos realmente distintos. Siendo el juego que nos ocupa muchísimo más simple y sencillo en casi todas sus mecánicas, volcándose más en la cría y gestión de plantimales. Y creo que hace bien esta parte, los bichos subirán de nivel y desbloquearemos un total de tres ataques. Algunos de soporte y otros demoledores. Además, cuando mueren podremos invertir sus corazones en mejorar la tierra y que nazcan así plantimales más fuertes. Por lo tanto se progresa muy bien y de forma muy orgánica.

El problema del que os hablo, es que por desgracia, estos dos mundos, pese a combinar realmente bien… se anulan. No termina de destacar ni como juego de rol por turnos, ni como juego de gestión de granja. Y es porque resulta demasiado sencillo o simple en ambos géneros. Un riesgo que uno debe asumir cuando se enfrenta a una idea alocada como esta. Pero que pese a ello, consigue divertir, sobre todo en sus primeras horas. Pero claro, si nos vamos a la comparativa con otros juegos del género, vemos como hay un sobre esfuerzo una vez que pasas las 20 primeras horas, luego realmente cuesta encontrar motivos para seguir.

Aun así, esto no es lo peor, es decir, es un indie muy asequible, que te garantiza veinte horas de enganche. Pedir más esta feo. El problema real y lo que sí que me cuesta tolerar es que está plagado de problemas técnicos. Los hay de todo tipo, y muy molestos en su mayoría. Siendo el peor que me he comido, el hecho de que mi archivo de guardado se corrompiera en PlayStation 4. Después de 7 horas mi partida no servía… y de no ser por la obligatoriedad de traeros este texto, habría dejado el título en barbecho. Pero el deber manda, así que fui a Steam y me hice con una copia para PC. Pero ante mi sorpresa, encontré mil y un problemas. Otro ejemplo es que de vez en cuando se bloquea alguna acción. En plan “Hoy no puedes regar” u “Hoy no puedes hablar con nadie” o recoges tus cultivos y no salen en tu inventario… o mi favorito, colocas un objeto y luego no puedes quitarlo, sino que se clona (vale esto viene bien para ganar pasta).

Sin duda, Monster Harvest tiene serios problemas, pero esperamos que sean resueltos, para que quede así un título plenamente disfrutable. También tendrían que echar un vistazo a otros problemas menores, como ciertos personajes masculinos con nombres femeninos y viceversa. Pero otro problema, y este me temo que irresoluble, sería lo poco interesantes que resultan los vecinos. En Harvest no te apetecerá demasiado hablar con nadie… y claro esto resta a la hora de alargar la vida del título.

Sé que estas líneas son algo bajonas, pero pese a todo he disfrutado de la propuesta. Con cierta lástima de ver mi cultivo destrozado por una plaga llamada bugs. Mantengo la esperanza de que los desarrolladores lo solucionen con un buen tratamiento fitosanitario en forma de parche. Si os interesa el juego compradlo, para apoyar al pequeño estudio, pero si no tenéis mucha prisa, dejadlo reposar un tiempecillo hasta que se solucionen estos problemas. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar