Análisis Miitopia

Montse MSillero

Montse MSillero

De cazadora de Pokemons a alma que vaga por el castillo de Drangleic, no hay experiencia a la que no se apunte.

Recuerdo mi primera vez con los Mii en Tomodachi Life . Un título que arrasó en Japón y que hizo lo que pudo aquí. Y es que como mencionaba en mi análisis: “dudo que el juego tenga la misma repercusión aquí, por lo distante de las culturas y la peculiaridad y excentricidad del juego.” Pues Miitopia mantiene esa excentricidad, es simple y roza lo absurdo en muchas ocasiones pero se supone que es precisamente ahí donde radica su encanto. 

En esta ocasión los Mii, los protagonistas de Miitopia, nos harán vivir una aventura con toques de RPG pero centrada, sobre todo, en ese humor absurdo e incoherente que os mencionaba. 

En un lugar muy tranquilo ha aparecido el malvado Archimago que ha robado los rostros a los habitantes del reino, provocando mucho miedo en la zona. Una historia así necesita de unos héroes: nosotros. Tendremos que recuperar esos rostros mientras, por el camino, nos enfrentamos a todo tipo de enemigos. Pero tranquila porque no estarás sola, tendrás a tu pandilla para que la aventura sea más divertida. Y es que nada puede salir mal si en ese equipo de rescate hay ladrones, magos, científicos, gatos, cantantes o tanques. ¿He dicho cantantes?

Archimago

Lo primero que llama la atención en Miitopia es que nos permite escoger a los personajes. No hablo de personalizar a tu propio personaje -que también- sino a los personajes con los que te vas encontrando por el camino. Es decir, los personajes ya estarán pero como si de una obra de teatro fuera, podremos escoger quién hará cada papel (el del rey, la princesa, los pretendientes…). Aquí podremos tirar de creatividad propia con el editor, partir de personajes ya creados y modificarlos (o no), usar un amibo o escoger entre los Miis populares (que Doraemon te acompañe o que el Joker acabe de seguridad del Rey, siempre es bien).

Pero también podremos escoger a los personajes que nos acompañarán en esta cruzada, la que llaman nuestra “pandilla”. Seremos como la compañía del Señor de los Anillos solo que un tanto más peculiares ya que al elegir las profesiones tendremos algunas más normales como mago o ladrón pero otras un tanto más curiosas como cantante, flor o cocinero, cada uno con sus ataques y habilidades.

Personajes Miitopia

La conexión entre los Mii será muy importante. A pesar de que van por libre, la relación que tengan es algo que podremos controlar -un poco, al menos- gracias a los descansos que haremos en las posadas que nos encontremos por el camino.

Las posadas serán ese lugar en el que nuestros personajes podrán descansar así como curarse los PV y PM. Pero hay más. Para empezar, podrán compartir habitaciones, lo que permitirá estrechar lazos. Podremos darles de comer, teniendo en cuenta que cada comida mejorará sus atributos (magia, defensa…). También les podremos dar dinero para que se compren ropa o accesorios nuevos que mejorarán sus habilidades. Aunque claro, eso dependerá de ellos. Hay ocasiones en los que les daremos el dinero pero el Mii habrá cambiado de opinión y volverá con un plátano o caramelos en vez de con lo esperado.

Pero quizá una de las cosas más divertidas del juego son las escapadas que se pueden hacer mientras están en la posada. El juego nos invita a que nuestros Mii hagan actividades entre ellos. Hablo de ir al cine, al lago, a la biblioteca o de pesca. Y es que casi disfrutas más con las historias que se crean entre ellos que la historia principal que propone el juego. Y debo decir que es una pena que finalmente estas queden en un segundo plano. 

Lo primero que he dicho de Miitopia es que era un RPG, pero creo que eso sería vejar al género. En todo caso podría ser un RPG muy liviano enfocado a aquellos que no han tocado el género o bien para los que claramente buscan un juego con el que distraerse sin más pretensiones.

Como he indicado, a medida que nos adentremos por las tierras del reino en busca de esos rostros robados nos enfrentaremos a diferentes y muy variados enemigos. Pero no tendremos el control que probablemente esperamos de un RPG porque estos Miis (excepto el nuestro) tomarán sus propias decisiones en cuanto a los ataques que quieran hacer, si se curan o si deciden hacer combos con algún miembro de la pandilla. Tendrás control de tu Mii, podrás escoger el tipo de ataque que va a realizar, incluso si va montado a caballo (sí, se unirá un caballo a nuestro equipo) y quieres que sea el corcel que ataque. Pero no el de los demás.  

En Miitopia la amistad es importante. A medida que van avanzando en la historia nuestros Mii irán creando vínculos que tendrán efectos en los combates. Por ejemplo, si dos Mii se llevan muy bien pueden hacer ataques conjuntos más potentes, curarse entre ellos o lo que es más gracioso de ver: que en mitad de una batalla, un Mii se preocupe por otro que acaba de recibir un golpe (algo que incrementará su amistad). Pero también puede suceder a la inversa. Y es que tenemos unos Mii muy celosos entre ellos y a veces se enfadan por tonterías. Esto hace que en medio de un combate, uno pueda hacerle la zancadilla al otro. Como he dicho, es algo ajeno a nuestro control.

Aunque de inicio me pareció una propuesta divertida e interesante, o por lo menos curiosa, a medida que fui avanzando esa sensación se difuminó para convertirse en un juego muy repetitivo y que solo apetece jugarlo en sesiones cortas. 

Supongo que Miitopia es lo que se espera que sea pero no ha cuajado en mí. No hablo de su humor disparatado, sino de esa falta de cuidado en las frases que sueltan y que en ocasiones se repiten seguidas, hablo de lo poco necesario que eran esos reinicios forzados para repetir tres veces el quedarse sin equipo y volver a empezar. En ese momento te invade una sensación de pérdida del trabajo realizado que te desanima a seguir. Especialmente cuando al avanzar no te proponen nada nuevo y parece un mecanismo del juego para probar nuevas profesiones con los nuevos compañeros. 

Mi resumen de Tomodachi es aplicable a Miitopia: «Es una experiencia que puede ser decepcionante si no eres receptivo y que, incluso siéndolo, te acabará cansando por la falta de evolución.«

En general solo tengo una triste sensación de monotoneidad. Quizá no soy el publico objetivo y está enfocado a alguien con más sentido del humor que yo o un público más joven que le inicie en qué es eso de los RPG. 

Aún así sigo pensando que es una pena porque aun teniendo tantos detalles en las profesiones, los trajes, los tipos de ataques, las relaciones entre ellos, las escapadas que pueden hacer, me ha parecido tedioso una vez superada la primera parte del juego y viendo que no había nada más por ofrecer. Tanto es así que finalmente opté por usar en exceso el botón de acelerar para que avanzase lo más rápido posible. Y es que el trabajo de la IA en los combates te saca totalmente de la experiencia del juego.

Miitopia es un título al que no le sienta nada bien que hagas de simple espectador cuando la propuesta pretende ser un RPG. Probablemente con cambiar ese detalle de ser tú quien decidiese la acción a realizar por cada miembro de la pandilla mejoraría con diferencia esa mala sensación que deja el juego de Switch. Si además hubieran ampliado esas relaciones entre los Mii, el resultado hubiera sido el de un juego redondo. 

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