Análisis Martha is Dead

Javi López

Javi López

Ciertos estudios demuestran que, por norma general, el ser humano disfruta pasando miedo en entornos controlados. Esta irresistible atracción por lo desconocido tiene una explicación científica, y es que causa una descarga de adrenalina que resulta en esa embriagadora sensación de euforia. Ya lo decía el pintor surrealista René Magritte: “Uno no puede hablar acerca del misterio, debe ser cautivado por él”.

La propuesta del director creativo Luca Dalcò y su estudio indie LKA, de la mano de la editorial Wired Productions, nos lleva a la Italia de 1944 para conocer el caso de Giulia, hija de madre italiana y padre alemán en medio de un conflicto bélico donde la Segunda Guerra Mundial estaba en pleno apogeo. Como si este contexto no supusiera ya poco problema, su hermana gemela Martha ha aparecido ahogada en las inmediaciones de la villa, flotando en el preciso lago donde la leyenda de la Dama Blanca, el espíritu errante de una mujer asesinada por despecho, tenía lugar. Con esta premisa sobre la mesa y sumada a ciertos giros que dará su compleja historia, nos tocará lidiar con esta trágica situación y centrar nuestros esfuerzos en descubrir el motivo de este abrupto final para Martha, mientras luchamos constantemente por discernir qué es real y qué no a lo largo de este doloroso luto.

Pero máscaras fuera: pese a lo que pueda parecer en un primer momento, Martha is Dead no es un juego de terror sino un oscuro thriller psicológico en primera persona donde prima la inmersión narrativa y que da más peso a reflejar emociones y sentimientos reales que a asustar, pasando el miedo a un segundo plano y convirtiéndose así en algo casi anecdótico. Si bien ciertas secuencias interactivas (QTEs) con las que tenemos que hacer de tripas corazón para terminar pueden ser difíciles de ver por lo crudo de las mismas, y sin entrar en debates de si su censura es justificable, no dejan de ser más que un medio para hacernos llegar a conseguir esas sensaciones buscadas por el equipo desarrollador. El título tampoco se corta en ser explícitamente gráfico en lo que a narrar sucesos sin mostrarlos de manera puramente visual se refiere, con descripciones desagradables y tan detalladas que nos harán fruncir el ceño. Sin duda no es un juego para todo el mundo, cosa que ya se nos deja clara con un trigger warning que aparece en pantalla al empezar a jugar (y se repetirá de manera previa a ciertas escenas, dando además la opción de omitirlas mientras se reproducen por si nos arrepentimos), siendo esto debido a su argumento destinado al público adulto por tocar temas tan controvertidos y delicados para algunos como desfiguraciones, abortos y autolesiones, entre otros.

Martha is Dead explora la mente humana y su evolución tras exponerla a eventos traumáticos, demostrando cómo esto puede manifestarse de manera demente en nuestros actos e incluso distorsionar nuestro propio punto de vista. Con secuencias oníricas angustiosas e intensas interpretaciones artísticas a la altura de las mentes más perturbadas, te adentra en una espiral de locura haciéndote partícipe de ella y enseñándote al grado de autodestrucción que se puede llegar en casos extremos.

Cuenta con un estilo artístico atractivo y acorde para el tipo de trama que se nos narra, y una ambientación adecuadamente tétrica y fielmente localizada para la situación histórica que acontecía (con detalles como recortes de periódico o transmisiones en la radio con datos reales de la época). Conceptos de los que no puede haber queja, aunque sí deberíamos pararnos a comentar su apartado técnico, y es que pese a haber jugado una versión previa a la del lanzamiento oficial, la optimización de la versión de Xbox Series X no ha dejado de ser decepcionante, encontrando una serie de bugs y glitches que dificultaron mi progreso y, en ocasiones, me sacaron de la historia al crear ciertas incongruencias: carga lenta de texturas, líneas de diálogo saltadas o mal traducidas, assets que no aparecían, reaparición de ítems cruciales que ya llevábamos encima, luces o sombras que dificultaban la visión de zonas importantes, opciones que se presentan con demasiada antelación creando confusión… Problemas a los que prestar atención que espero dejen solucionados con el parche Day One. 

Dicho esto, en lo técnico no puede haber otra queja más allá de lo anteriormente expuesto, ya que es gráficamente llamativo y sorprendente teniendo en cuenta que hablamos de un estudio indie con todo lo que ello supone. Cierto es que tienen a su favor lo cerrado y controlado de los escenarios donde se desarrolla la trama, lo cual tampoco les quita mérito. Los efectos de iluminación, siendo en interior con velas o lámparas y en exterior con la luz del sol, están muy bien conseguidos y el nivel de fotorrealismo de los modelados es loable, ayudando enormemente a meternos en el papel de Giulia.

La parte sonora, como en cualquier título que pretenda crear un ambiente de tensión, no deja de ser importante. Aunque no destaca especialmente, ciertas melodías o sonidos en momentos clave ayudan a angustiarnos aún más, utilizando versiones de cantos religiosos o efectos como chirridos y cuerdas de música desafinadas sonando incesantemente.

Mención especial a la mecánica de fotografía, fundamental para avanzar. Desde casi los primeros minutos de juego se nos proporciona una antigua cámara Rolleicord, la cual necesitaremos para sacar fotos de objetos o sucesos esenciales, graduando de forma manual los ajustes de exposición, apertura de diafragma, velocidad de obturación y enfoque que se necesitarán regular correctamente para conseguir una buena instantánea, además de saber elegir el carrete de película, objetivos, filtros y demás accesorios adecuándolos según la situación lo requiera. Una vez tengamos hecha la captura, deberemos acudir al cuarto oscuro donde continuaremos con varios pasos del proceso de revelado en una versión más simplificada, que al terminar resultará con la fotografía final. Una mecánica a mi parecer innecesariamente elaborada pero que muestra el mimo y atención al detalle que se le ha puesto a esta obra.

En definitiva, esta es una obra que no juega a asustar sino a crear una atmósfera inquietante y decadente en base a una intrincada trama que gira alrededor de las carencias y virtudes de la psique usando la muerte de un ser querido como desencadenante. No diría que le haya sentado bien la polémica generada alrededor de su censura en plataformas PlayStation ya que ha parecido aumentar las expectativas de esta obra como título de terror, cuando no busca ser eso. Más bien es un drama familiar con tintes de suspense y horror, en el que nada es lo que parece y que pretende dar una lección sobre qué supone tocar fondo psicológicamente y poder resurgir pasando página, dando un valioso mensaje de esperanza disfrazado de una historia desesperanzadora.

¿Lo consigue? Martha is Dead está disponible para PlayStation 4 y PlayStation 5 con su versión censurada, y en Xbox One, Xbox Series S, Xbox Series X y PC en su edición sin censurar.

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