Análisis Mafia: Edición Definitiva

La familia lo es todo, para lo bueno y para lo malo. Capaz de hacerte de oro, a cambio de un alto precio. Un día eres un humilde taxista, que no quiere problemas, viviendo en una ratonera… Sin darte cuenta, terminas vaciándole un cargador a un policía mientras atracas un banco. Esta es la historia de Tommy Angelo en Mafia. Una historia magnífica, historia de los videojuegos, resultando en un gran éxito allá por el 2002.

Pero los videojuegos, al igual que las personas, envejecen. Por lo tanto, es una gran alegría, así como un gran acierto, que 2K haya decidido resucitar a este gran título con su edición definitiva, o como se suele llamar esto, con un cuidadísimo remake. El proyecto, a cargo de Hangar 13, nos hace volver a Lost Heaven dieciocho años después, para volver a contarnos la misma historia, la historia que dio origen a la saga, la historia que nos hace vivir de forma intensa una película de mafiosos, una historia que no puedes perderte.

Como decía en la presentación, esta es la historia de Tommy Angelo, un humilde taxista que, más por desgracia que por aspiraciones, termina metido de lleno en una familia criminal, siendo uno de los mejores secuaces de Don Salieri, jefe del crimen organizado. Nuestro protagonista, junto con Paulie y Sam, ira aumentando su reputación dentro de la familia, empezando como poco más que un chico de la limpieza y terminando como uno de los hombres de confianza del Don.

Pero claro, sabemos que algo no va demasiado bien, ya que el juego utiliza una estructura narrativa totalmente cinematográfica, dando comienzo a la historia justo por la parte final, en la cual nos encontramos hablando con un agente de la ley para delatar al Don, a cambio de protección, es lo que en cine se denomina narración “in media res” o relato con flashbacks reiterados. Una técnica bastante común en el género gángster: nuestro protagonista, antiguo miembro de la familia, narra sus duras experiencias a un agente. Un clásico que me parece todo un acierto.

Decir que la narrativa es buena es quedarse corto. Me ha parecido toda una obra de arte, ya lo era en 2002, pero ahora con el fantástico lavado de cara que han dado al título me parece una joya de dieciocho quilates. Un lavado de cara que hace que el juego sea totalmente contemporáneo, eso sí, en lo gráfico, ya que si hablamos de lo jugable, carga con defectos típicos de un juego del 2002, ya que este apartado ha sido considerablemente fiel al original. De nuevo, y aunque haga que el juego sea un poco tosco en bastantes situaciones, me vuelve a parecer acertado.

La historia de este primer Mafia, se desarrolla por capítulos, viajando atrás en el tiempo, como ya he dicho, y dando comienzo en 1930. Cada capítulo revela situaciones memorables que han forjado la situación actual en la que se encuentra Tommy y creo que la selección de misiones es excelente. En ningún momento he tenido la sensación de estar enfrentándome a nada de relleno, aquí todo importa por H por B y me parece memorable, ya que el titulo dura unas diez horas, y sin problema, no hay necesidad de alargar más allá para que la prensa puntualice positivamente el apartado “duración”; creo que muchos juegos de hoy día deberían tomar ejemplo. Dichos capítulos nos llevaran a las mas variadas situaciones, siempre o casi, con conducción de por medio, ya sea para llegar al punto A o para perseguir o para darte a la fuga. Otras tantas (las menos) nos harán ser sigilosos para robar algún documento y las mejores (en mi opinión) serán una orgía de metralla y enemigos.

Bendita locura lo de los tiroteos; clásicos, toscos, viscerales, sangrientos, perfectos. La conducción también es magnífica, conducir esas antiguallas, en ese marco tan especial que es Chicago, o como aquí la llaman, Lost Heaven, es magia, de verdad, me parece un auténtico derroche, como han recreado la ciudad, para únicamente ir de X a Z. Es decir, hablamos de un juego totalmente lineal en un gigantesco escenario, donde no podremos ir a la peluquería, ni a comprar ropa, ni tan siquiera tendremos dinero al uso, por lo tanto nada de atracar licorerías. Es casi vanidoso, y digo casi, ya que disponemos de un modo de juego, llamado “libre” en el cual podremos patear la ciudad a placer, conducir el vehículo que queramos, solo por recrearnos, de nuevo, en su magnífica ambientación mafiosil.

Volviendo sobre mis líneas e intentando desarrollar esto un poco mejor, el grueso del juego, en su jugabilidad, son tres partes: conducción, disparos, y sigilo, siendo esta ultima la más floja con diferencia. La conducción es hermosa, elegante, busca cierto realismo, con vehículos de época, y con alguna que otra sorpresa. Incluye de nuevo esa mecánica que limita el motor del coche para no alcanzar una mayor velocidad de la debida, y así no alertar a la poli, lo cual es bastante interesante. Además cada coche tiene sus propias particularidades, siendo algunos realmente difíciles de conducir, y por supuesto, podemos optar por dos estilos de conducción, uno más arcade y otro realista; con sus cambios de marcha manuales y todo, por supuesto es este último el que recomiendo. También hacer mención especial a las motocicletas, y aunque solo hay un modelo, es totalmente gustosa su conducción.

El segundo punto son los tiroteos, magia pura, súper sangrientos, hacen recordar a grandes obras, como Scarface o The Godfather. Básicamente es un shooter de coberturas en tercera persona, como podría ser un Uncharted, en concreto el primero. Porque no nos flipemos, es lento y duro, incluso complicado si prescindimos de ayudas, pero cuando consigues impactar en la cabeza de un enemigo, es fantasía, fantasía visceral, aunque como dato negativo, las animaciones dependiendo de dónde impactemos la bala pueden dejar mucho que desear, aunque en pocas ocasiones.

Por último el sigilo, bastante más ameno que en su segunda parte y, sobre todo, mucho menos pesado, con apenas un par de misiones donde nos obliguen a utilizarlo, pero sigue siendo algo aburrido y la inteligencia artificial de los enemigos es bastante ridícula, siendo un problema general del juego.

Con una jugabilidad clásica en todo su esplendor, con unos gráficos de infarto y sobre todo con una historia memorable, Mafia, se nos presenta de nuevo en este 2020 para recordarnos lo inmersivos y espectaculares que son los videojuegos. Para que a cualquier fan del género gángster, pueda pasar unas horas viviendo en el paraíso criminal de los años 30, ley seca, pagos por protección, rivalidades sanguinarias, traiciones… Aquí vemos una historia cargada de elementos cinematográficos, una oda a películas como The Goodfather o Scarface, un videojuego que nadie debe perderse, pero sobre todo nadie que tenga entre sus films favoritos títulos como Uno de los nuestros o El irlandés.

Hangar 13 devuelve a la vida a uno de los mejores juegos de todos los tiempos, y lo hace con maestría, demostrando que un buen remake no debe cambiar por completo el juego para triunfar, pero que tampoco pasa nada por pulir grandes errores, dejando a relucir los pequeños. Una aventura oscura que nadie debería perderse. Totalmente recomendable.

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