Análisis LOVE: A Puzzle Box Filled With Stories

Montse MSillero

Montse MSillero

De cazadora de Pokemons a alma que vaga por el castillo de Drangleic, no hay experiencia a la que no se apunte.

“carpe diem quam minimum credula postero”

Dicen que hay que vivir cada día como si fuera el último, sin pensar en el mañana que es totalmente desconocido, porque una enfermedad o un accidente puede cambiar nuestro destino de manera irremediable. Pero quiénes somos ahora y cómo actuamos es fruto de nuestras vivencias pasadas.

Las personas por naturaleza somos imperfectas, nos equivocamos. Tomamos decisiones que no siempre son las más acertadas, ni para nosotros ni para las personas que nos rodean. Somos impulsivos y tendemos al egoísmo. Pero con esta afirmación no quiero evocar solo a la parte negativa sino todo lo contrario, porque al no ser perfectos nos esforzamos en aprender y mejorar. Y es gracias a esas vivencias y a esos fracasos y caídas que aprendemos y forjamos quienes somos ahora.

Pero si pudieras rebobinar en el tiempo ¿cambiarías algo? De todo lo que has hecho en tu vida, ¿qué cambiarías si pudieras? Porque ahí es dónde vamos a ir, al pasado, a esos momentos que han definido a los personajes y cambiarlo.

LOVE: A Puzzle Box Filled With Stories es un juego indie de puzles que nos narra diferentes historias cuyos protagonistas viven en un mismo bloque de piso y para ello jugaremos con el tiempo, viajando entre el presente y el pasado. 

Para comenzar tendremos un breve tutorial que nos mostrará y explicará las sencillas mecánicas del juego que, como hemos dicho, se basan en alternar constantemente el presente y el pasado a través de la rotación de las plantas del edificio. Gracias a esos movimientos se nos irán revelando pedacitos de historias de los personajes que allí habitan. Historias reales, duras, cercanas, impregnadas de amor y desamor, de reencuentros, rupturas y pérdidas. La vida. 

Me pareció interesantísimo el jugar con el tiempo, cambiar cosas del pasado que puedan afectar a los eventos del presente. Nos infiltraremos en cada vivienda, nos permiten incluso hacer desaparecer las paredes para poder ver el interior, lo que de verdad sucede en la intimidad de los hogares. Podremos interactuar con las personas y con los objetos. El giro de una planta puede hacer llegar un póster del pasado al presente e inspirar a un personaje actual en trabajar en el trabajo de sus sueños.

Así, jugando con las dos líneas temporales, iremos descubriendo esas historias mientras desbloqueamos coleccionables en forma de fotografías que irán completando nuestro álbum de fotos. Y todo ello sin texto ni diálogo, solo con un apartado artístico suficientemente trabajado como para guiarnos en todas las historias simultáneas que esconde el edificio.

Al terminar de encajar todas las piezas, cada historia se cerrará con una animación de todos los momentos vividos. Un compendio que busca llegarte al corazón. Cuando cierras una historia, páginas de otra nueva se habilitan y apartamentos que antes no podías ver ahora tendrán gente en ellos con sus historias que contar hasta que las unas todas.

Y a pesar de su sencillez en las mecánicas, me he llegado a sentir perdida, girando pisos sin saber qué buscar. Repitiendo interacciones, buscando una señal que no llegaba. Pero mientras lo iniciaba con ilusión, a cada giro me iba desencantando.

Mejor la teoría que la práctica


Me gustan los restos, los juegos de puzles que no me pongan las cosas demasiado fáciles, pero aquí he sentido que estaba descompensado y se sentía confuso. Quizá por esa voluntad de querer contarnos todas las historias a la vez o por la facilidad en la que se resuelven algunas historias y esa pérdida de rumbo en otras que solo lograban sacarte del juego y de la historia que buscan contar. Es por ello que la propuesta de Love me parece mucho mejor en su teoría que en la práctica

Tiene corazón, un arte muy particular, una melodía que acompaña perfectamente, tiene buenas ideas pero le hace falta algo más para ser un juego que nos quede grabado y no se convierta en uno más. Quizá darle más personalidad a sus personajes, contarte más de ellos, que te ayuden e diferenciarlos ya que por el arte elegido en ocasiones puede hacerse confuso diferenciarlos- e incluso a identificarte con ellos hubiera mejorado la sensación al jugarlo.

LOVE es un juego corto en su duración, que aunque buscar dejar huella jugando con lo sentimental de las historias, por desgracia la huella que deja al jugarlo se desvanece con demasiada facilidad. Probablemente todo provocado por esos atascos en la resolución de puzles que me sacaron del papel que yo tenía en la vida de estos personajes.

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