Análisis Jurassic World Evolution

Desde que Frontier anunció el juego basado en la famosa saga de Steven Spielberg, basado a su vez en la obra de Michael Crichton, me generaron unas ganas increíbles de jugarlo pero a la vez un gran miedo. Hacer un videojuego a la altura de las exitosas películas no es tarea fácil y las expectativas eran elevadas. 

Solo la banda sonora te traslada a esa época en la que saberte el nombre de todos los dinosaurios así como sus características era todo un orgullo y en el que sentarte con unas palomitas a ver esa primera película de la saga (¡hace 25 años ya!) era el mejor plan posible. Aunque eso bien podría ser ahora también… es por ello que mantener alto el listón de ese recuerdo siendo a la vez un buen videojuego y de calidad me hacía temerle. 

Pero una vez comienzas, el miedo desparece, al menos en un inicio. Jurassic World Evolution (Frontier Developments, 2018) es un simulador de parque de atracciones de dinosaurios en el que nos convertimos en el nuevo John Hammond, director del parque, o mejor dicho de los parques, y es que el juego nos propone expandirnos por las cinco islas ubicadas en un archipiélago al oeste de Costa Rica conocidas como Las Cinco Muertes: isla Matanceros, isla Muerta, isla Tacaño, isla Pena e isla Sorna. Además, podremos acceder a la isla Nublar en la que tendremos la opción Sandbox sin límite de dinero.

Nuestro principal objetivo en esta aventura será que nuestro parque tenga éxito en la primera isla para poder, por un lado, obtener ingresos y, por otro, permitirnos desbloquear la siguiente isla hasta expandir nuestra cadena. Pero cada isla tendrá sus particularidades que afectarán a la construcción del parque, algo que os iremos contando, y lo que hará a su vez de tutorial. Partiendo de una isla sencilla pero complicando las cosas a medida que avanzamos deberemos remontar cada parque, cumpliendo una serie de objetivos que nos propondrán así como mejorando la puntuación del parque, lo que permitirá que se desbloquee la siguiente isla.

¿Tendremos éxito o acabará siguiendo los pasos de lo sucedido en isla Nublar?

Como buen y exitoso parque que queremos construir necesitaremos tiendas, restaurantes, equipos de seguridad pero, sobre todo, dinosaurios. Para ello nos tocará enviar expediciones por el mundo para conseguir fósiles de los que extraer ADN hasta obtener el genoma suficiente para dar vida a nuestras criaturas y poder soltarlos por nuestro parque. A partir de la obtención del 50% del ADN ya podremos crear la especie, pero cuanto más se incremente ese porcentaje, de mayor calidad y mayores modificaciones genéticas se podrán hacer como, por ejemplo, cambiar el aspecto de la piel, el color o modificaciones relacionadas con la resistencia o esperanza de vida. Porque sí, una vez más jugaremos a ser Dios en nuestros laboratorios. Y no siempre el resultado será el esperado ya que en ocasiones las modificaciones realizadas alterarán tanto el ADN que fracasará esa creación o, en otras, generará un animal con un comportamiento fuera de lo común que lo más probable es que nos genere problemas.

A medida que vayamos jugando se nos irán ampliando los yacimientos y podremos buscar fósiles de nuevos dinosaurios que se irán desbloqueando. En total tendremos disponibles hasta 42 especies de dinosaurios, desde herbívoros como Gallimimus o Triceratops hasta el imponente Tyranosaurus Rex o los hijos de p*** de los Dilophosaurus. Pero sin contar con acuáticos ni voladores. Una pena.

Para poder realizar estas expediciones necesitaremos crear en nuestro parque dos edificios: El primero el centro de expediciones desde donde enviaremos nuestros helicópteros a recorrer mundo en busca de fósiles, minerales o ámbar; y otro segundo edificio que será el centro de fósiles, donde podremos vender aquellos materiales que no nos interesen -ya sea porque tenemos el genoma de ese fósil muy elevado o simplemente porque estemos pasando apuros económicos en el parque y lo que necesitemos en ese momento sea dinero, o porque se trata de recursos que solo nos sirven para su venta- y extraer el ADN para nuestras futuras creaciones.

Pero esos no serán los únicos edificios que deberemos construir para poder hacer realidad nuestro parque ya que también será necesario crear un centro de investigación donde podremos realizar mejoras tanto para nuestras instalaciones (mejora en posibles apagones, velocidad de extracción, seguridad…) como para los propios dinosaurios (vacunas) o mejorar ciertos genomas (mutaciones).

Tener diversos edificios de estos nos permitirá incrementar sus mejoras pero solo se nos permite crear uno de cada por cada isla, lo que te empuja a seguir jugando la campaña y avanzar en el juego.

Volviendo a nuestros dinosaurios, hemos hablado cómo conseguir su genoma pero falta el paso más importante, el que realizaremos en el laboratorio de creación Hammond que es donde se llevará a cabo la creación de nuestros extinguidos animales.

“Les preocupaba tanto si podían o no hacerlo que no se pararon a pensar si debían.”

Y no menos importante será su hábitat. Antes de soltarlos deberemos habilitar su zona con un cercado, alimento, agua, pradera y bosque siempre teniendo en cuenta las preferencias de cada especie. Algunas no querrán compañeros, otras preferirá grandes zonas de pradera mientras que quizá otras especies prefieran tener la sombra de los bosques. Todo ello será importante para la comodidad que tengan una vez les des la vida y la “libertad” ya que a menos satisfacción se pondrán nerviosos y esto te traerá problemas ya que intentarán, y posiblemente lograrán, escaparse rompiéndote las vallas y poniendo en peligro al público que tengas en el parque. 

Pero no te preocupes, cuando te pase eso podrás contar con el helicóptero del centro de la UCA, otro de los edificios indispensables en tu parque, gracias al que podrás sedar al fugitivo dinosaurios y devolverlo a su cercado, después de reparar la valla, claro. Algo que podrás hacer e manera automática y que sea la IA quien se encargue, o manual, siendo tu mismo quien controle primero el helicóptero y luego el arma con el que sedar al nervioso dinosaurio y ya dependerá de tu pulso y precisión el que aciertes el disparo para relajar a nuestro furtivo animal. Del mismo modo, podremos ser nosotros quienes conduzcamos los coches para reabastecer los comederos o poner alguna vacuna a alguna de nuestras criaturas o reparar esas vallas rotas que el fugitivo ha destrozado en su huída.

Y no te preocupes por las consecuencias ya que, aunque en un inicio tu valoración e ingresos bajarán, la penalización del juego por estos incidentes es muy floja y en cuestión de minutos volverás a recuperar el ritmo que tenías. 

Para que no te estanques creando dinosaurios y cuidándolos, Jurassic World Evolution te irá proponiendo misiones a través de tres diferentes áreas: Seguridad, ciencia y entretenimiento; departamentos que no se llevan precisamente bien entre ellos y que tienen una visión distinta sobre cómo debería ser el parque. Conforme hagamos misiones de cada departamento, tendremos una barra que se irá incrementando y que nos permitirá desbloquear mejoras y edificios relacionadas con ese área. Pero cuidado, no te centres solo en un área o los celos de las otras dos te sabotearán el parque provocándote apagones o dándote problemas con los dinosaurios.

Eso sí, si alguna misión que te proponen no te convence, puedes descartarla y esperar que unos minutos más tarde te ofrezcan otra que te interese más. 

Pero no nos olvidemos que nosotros estamos al frente de inGen, somos los malos si recordáis la película, y lo único que buscamos es ganar dinero. Es interesante como la propuesta de Frontier trata este tema, hablando de los intereses reales de cada área, esos intereses que se esconden detrás y que se acaban descubriendo. Aun sabiendo los peligros de ser Dios, volvemos a resucitar dinosaurios y a ponernos en peligro.

Hemos hablado del realismo de los dinosaurios, y es algo de lo que Frontier está orgulloso. Tanto que gracias al modo foto podremos sacar fotografías desde nuestro Hammer y venderlas por una buena cantidad de dinero. Según lo artística que sea o la originalidad del momento, el beneficio que te darán por ella será distinto. Una de mis mejores y más caras fotografías, fue captar el momento en que un pobre visitante era engullido por un Dilophosaurio. Lástima que el juego no te permite guardar esas fotografías si no es con software externo.

Como hemos dicho la finalidad de Jurassic World Evolution es el éxito de nuestros parques. Y ahí quizá es donde flojea el juego. ¿Cómo podemos saber que hay éxito sin saber las necesidades de los visitantes? Es decir, el juego te permite crear bares, restaurantes, tiendas de ropa y juguetes, y hasta bolera y en cada uno te permite seleccionar la cantidad de trabajadores, el precio de los productos así como elegir entre diferentes opciones de menús o ropa, pero no podemos saber si les parece bien el precio o la elección seleccionada. Tan solo te basas en que subiendo el precio, recibes más ingresos. En este punto podrían haber realizado un trabajo extra y permitir detallar más cada negocio así como poder tener interacción con los visitantes del parque permitiéndonos saber qué piensan o poder comprobar si económicamente hablando es necesario crear más restaurantes o no.

No solo eso, habiendo trabajado tanto en la calidad y detalles de los dinosaurios, se echa en falta ese cuidado en detalles como poder decorar los edificios, personalizarlos, elegir incluso la forma que tendrán o como distribuir las salas o incluso permitir desbloquear decoración extra por el propio parque (estatuas, farolas, fuentes.). Es curioso el contraste que hay entre el increíble realismo realizado en los dinosaurios y lo mal creados que están los visitantes en el parque.Está claro que lo importante en un juego de dinosaurios son sus protagonistas pero choca ver esa diferencia abismal. ¿Quizá las prisas por lanzarlo a la vez que la película? Porque está claro que Forntier sabe hacerlo y como ejemplo tenemos Planet Coaster en el que la personalización y la opinión popular tiene un mayor peso en nuestro parque de entretenimiento.

Pequeños detalles que manchan el buen trabajo, porque realmente a nivel gráfico el juego es una maravilla visual, tanto en los dinosaurios cuya realidad te embelesará hasta el punto de darte cuenta que has parado de jugar para convertirte en un espectador más que se deleita observando como esas criaturas se mueven, comen, beben, respiran y cobran vida. Así como la realidad en la recreación del parque, sus instalaciones, los propios edificios o los fenómenos meteorológicos como las tormentas tropicales.

Pero volvamos a nuestro día a día. En cuanto a la gestión del parque, conseguir dinero no supondrá un problema aunque el inicio en cada isla implicará un reto y, sobre todo el inicio, será lento. Pero un vez logres tener sueltos algunos dinosaurios, los visitantes acudirán y los ingresos empezará a caer del cielo. Esto hace que una vez estabilices la isla, tu trabajo se convierta en pasear, reabastecer los alimentadores, crear algún dinosaurio para cuando muere alguno por vejez… y poco más. Es ahí donde deberían haber seguido trabajando. Que el juego te permitiese esa segunda parte que sería de gestión de los negocios y que te mantuviera más entretenido y preocupado. Porque aunque en un inicio parece que debas controlar muchas cosas, tanto la creación como el posterior mantenimiento se vuelve lineal y hasta monótono. Incluso las propias misiones se vuelven algo repetitivas. 

Otro aspecto a mejorar del juego sería el tamaño de los parques. Estamos hablando de animales grandes, que necesitan extensas zonas y que, como hemos mencionado antes, el propio juego te obliga a crear ciertos edificios fijos en cada isla. Esto supone un problema ya que las islas son de un tamaño reducido y que tiene caminos estrechos lo que no te permite crear los parques como realmente te gustarían. Es más, para poder cumplir algunas misiones debes crear parcelas ridículas para incluir la variedad de dinosaurios que te piden. Seguramente su intención era facilitar y controlar mejor el parque pero el resultado es cierta impotencia en esta limitación de terreno.

Por último, vamos a hablar de la última isla, Nublar, en la que pones todo lo aprendido sin restricciones y con algo que te da una gran libertad: dinero ilimitado. Pero la pega que hay es la misma que mencionábamos antes, ¿De qué sirve tener dinero limitado si la isla se queda pequeña? Ya que daban la oportunidad de tener esa total libertad, podrían haber creado un espacio más grande en el que realmente poder dar rienda suelta a todo lo que se ha ido aprendiendo en las otras islas. A crear tu obra maestra transformada en parque, el parque de tus sueños. Con tus edificios personalizados, tu monoraíl circulando por kilómetros rodeados de dinosaurios. Un parque donde poder crear una gran variedad de dinosaurios y poder tenerlos a todos. Pero no, una vez más nos encontramos con una isla de tamaño reducido que tampoco te permite, a pesar de esa libertad monetaria, crear un parque como realmente te gustaría.

De la música del juego tan solo podemos decir que se trata de la banda sonora de John Williams y de Giacchino y tendrá, como en la película, un papel relevante en la ambientación del juego. ¿Hace falta añadir algo más? Para el resto de temas, ha sido Jeremiah Pena quien se ha encargado de crear la música ambiental.

Por cierto, el juego está doblado y traducido en un perfecto castellano siendo los propios actores de doblaje de las películas quienes participaron en el proyecto poniendo voces de Owen Grady (Chris Pratt) y Claire Dearing (Bryce Dallas Howard). Y tendremos la voz de Ian Malcolm haciendo comentarios y dando consejos a lo largo del juego.

Como viene siendo habitual, Frontier sigue alimentando sus juegos tras su lanzamiento, como ya hacía con Planet Coaster. En el caso de Jurassic World Evolution ha sacado actualización que incluye nuevas características para el modo sandbox y recientemente ha sacado su primer DLC llamado Secretos del Dr. Wu que amplían más el modo campaña.

A pesar de los contras que he mencionado, Jurassic World Evolution es un juego que engancha y te hará pasar horas entretenido aferrado al mando. ¿Tiene mejoras que lo pasarían de ser un buen juego a un juego excelente? Sí. Pero por ello no deja de ser una maravilla visual, con animaciones perfectas, que cumple el objetivo de crear parques y rememorar las películas. Controlar la creación de dinos, la seguridad del parque, abastecer de electricidad y que ninguna tormenta haga destrozos o si los hace repararlos rápido antes de que se escapen demasiados dinosaurios. Crear miradores para que los visitantes disfruten de las vistas. Investigar y jugar a ser dios mezclando ADN… Un conjunto de horas de diversión que compensará esas mencionadas carencias para cumplir el sueño que John Hammond comenzó en 1993 e incluso te permitirá crear tu propio Indominus Rex.

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