Análisis Hidden Through Time

Algunos quizá sois muy jóvenes pero otros ya no tanto y probablemente no solo conocéis sino que recordáis con cariño aquellos libros de ¿Dónde está Wally? Libros en los que en distintas imágenes llenas de personajes y detalles debías localizar a Wally. Algo aparentemente fácil ya que es un personaje muy reconocible gracias a su mítica camiseta de rayas blancas y rojas, tejanos, gafas y gorro también a rayas. Y de verdad que descrito así parece fácil de reconocer en una ilustración. Pero la gracia y complejidad radicaba en que debías buscarlo en imágenes recargadas de detalles que te hacían buscar y rebuscar una y otra vez hasta dar con él. Y no solo a él, a veces también debías localizar su cámara de fotos o bastón, u otros personajes como su hermana Wanda o su perrete Woof.

¿Y por qué estoy recordando a Wally? Pues porque precisamente la propuesta de Crazy Monkey Studio, Hidden Through Time, es exactamente lo mismo pero en videojuego. Se trata de buscar diferentes objetos en varias escenas que irán recorriendo la historia del mundo. Viajaremos desde la Edad de piedra, pasando por Egipto hasta la Edad Media y hasta llegar al Salvaje Oeste (existen DLC con otras épocas y escenarios como leyendas de Japón o historias de vikingos).

Las propuestas de mapas variarán. Tendremos mapas pequeñitos y muy sencillos y otros realmente enormes que deberemos hacer zoom para poder ver todo lo que tiene y que no será poco. Cada mapa estará repleto de detalles, escenas y de vida. Porque el clásico ha evolucionado y se ha adoptado a los tiempos actuales. Así que además de tener movimiento podremos interactuar con ciertos objetos, y hasta varias veces, como con las viviendas o edificios para ver su interior o incluso esculpir las piedras.

Hidden Through Time

Para dar con los objetos contaremos con ciertas pistas que nos ayudarán a localizarlos. Pistas que a veces ayudan a acotar la zona u otras que no te sirven de mucho hasta que descubres algún detalle en el mapa que lo relaciona con esa especie de pista y te hace entender que estás cerca. Es decir, se trata de pistas que ayudan pero que no te regalan el objeto buscado.

Volviendo a los mapas, decir que es una pena que la diferencia de mapas sea tan exagerada y evidente. Mapas muy sencillos y rápidos se mezclan con otros bastante más entretenidos. Que la idea sería buena, para mi gusto, si el juego tuviera niveles. De este modo irías de menos a más. Sentirías esa evolución o incluso podrías elegir optar a los más sencillos o complejos según el gusto de cada uno o las ganas. Pero de este modo te quedas con una extraña sensación de decepción o desgana tras lograr terminar uno de esos extensos mapas y toparte con uno sencillito.

Y no solo eso, si no quedáis del todo conformes con los mapas, siempre os podéis poner a prueba con el editor de niveles. Pensar y crear el mundo, darle vueltas para ver dónde esconder los objetos y si queremos dar pistas o qué pistas dar. Y si te sientes orgulloso del resultado, lo puedes compartir para que otros puedan jugar. Y sí, también puedes jugar a las propuestas de otros jugadores e incluso calificar sus mapas. Una función que aunque a mí no me ha llamado nada, puede ser interesante para ver que no es tan sencillo. Crear un mapa bonito, que las pistas sean las más acertadas y tengan ese equilibrio entre ayudar sin ser demasiado evidentes. Quizá mi perfil no sea tanto el de ser creadora, me falta esa paciencia de dedicarle el tiempo para poner cada objeto en el sitio que mejor encaje, ver el resultado y hacer los cambios que mejor le sienten al mapa.

En general el juego es lo que es. Un juego de buscar objetos ocultos que sirve y cumple muy bien la función de entretener. Aunque es curioso que aún bebiendo del clásico de Wally la sensación final que me deja es que no está a la altura. Wally tenía un encanto o quizá soy injusta y muy probablemente es la nostalgia con el que lo recuerdo. O incluso el haberlo jugado a una edad diferente. Un juego entretenido, que nos hará pasar muy buen rato, pero quizá podríamos decir que sin alma propia ya que es muy similar a otros que ya existen como Hidden Folks. Aun así, la estética es más viva, mezcla algo de minimalismo con mucho colorido que en seguida captará nuestra atención.  Y además, es un juego para todas las edades así como para jugarlo tanto solo como en compañía y que cumple perfectamente las expectativas de lo que se busca.

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