Análisis Halo Infinite

Juan Cash

Juan Cash

El Jefe Maestro ha vuelto. 343 Industries se ha hecho de rogar con lo que, se suponía, iba a ser un juego de lanzamiento para la nueva generación. Pero el resultado no podía ser mejor, resultando un Halo a la altura de lo esperado, una aventura épica llena de acción y con un nivel de pulido en su jugabilidad, digno de todo elogio. Vámonos a Zeta Halo.

Una cuestión de historia galáctica


El titulo da comienzo donde termina el anterior. Atriox, el líder de los desterrados, agarra al Jefe Maestro y lo lanza al espacio exterior… Por fortuna, un joven “soldado” descubre al icónico personaje naufragando por el espacio, en hibernación inducida y decide no solo rescatarlo, sino devolverlo al mundo consciente. Ahora tomamos el control del Spartan 117.

La cosa no dura demasiado en la pequeña tranquilidad del despertar y, tras informarnos de la victoria de los desterrados y de que la humanidad corre serio peligro, somos atrapados por una nave desterrada. Pistola en mano nos ponemos a matar a todo bicho viviente y salvamos el pellejo, el nuestro y el de nuestro nuevo mejor amigo.

Los desterrados quieren reconstruir Zeta Halo, o lo que es lo mismo, una de las armas más letales del universo. Así que la misión parece clara, debemos ir a Zeta Halo e impedirlo, cueste lo que cueste.

Atriox ha muerto… Larga vida a Escharum

Zeta Halo


El inicio del juego ya es toda una declaración de intenciones, estamos ante un Halo con todas las de la ley. Su espectacularidad y su breve recorrido “pasillero” harán disfrutar a cualquier amante de los buenos shooters… aunque esto no ha hecho más que empezar.

No tardaremos en “rescatar” a Cort… digo a Arma, nuestra nueva IA compañera, capaz de dar los mejores consejos así como de abrir cualquier puerta que se nos resista. 

Ahora toca aterrizar en Zeta Halo, y aquí querido lector, es donde empieza realmente la apuesta Infinite. Tras un inicio tradicional, con amago a buen tutorial, por fin nos sueltan en el más que digno anillo, para mostrarnos el mapa y los diferentes objetivos. Sí, aquí viene la novedad. Nos encontramos ante un sandbox. Pero no uno cualquiera.

Desplazarse por los preciosos entornos del curioso anillo/halo, es todo un placer, no solo por los transportes sino por el gancho (del cual hablaremos más adelante) y por la cantidad de actividades que encontraremos en él.

No os preocupéis, no hablo de hablar con NPC’s con estúpidas peticiones, ni de buscar coleccionables poco prácticos, ni ninguna de esas tediosas tareas a las que estamos acostumbrados en este tipo de juegos. Aquí no perdemos la esencia Halo/shooter en ningún momento. Para empezar, los objetivos principales quedan totalmente claros y podremos enfrentarnos a ellos en cuanto queramos… pero si nos hace dar algún rodeo (cosa que pasará) las tareas serán simples y siempre tendrán el mismo desarrollo, disparar, disparar y disparar.

El modelado de personajes está muy bien, potenciando las animaciones y expresiones faciales

Podremos capturar bases enemigas, que actúan como punto de recarga y viaje rápido. Conseguir núcleos de armadura, que nos otorgan puntos para mejorar nuestras habilidades. Cazar a objetivos destacados, a cambio de armas interesantes. Boicotear instalaciones enemigas para reducir las fuerzas de los desterrados. Salvar tropas humanas atrapadas por los enemigos… Todas estas tareas se traducen en puntos que aumentaran nuestro nivel, permitiéndonos solicitar mejores armas, aliados e incluso los vehículos más icónicos de la saga.

Zeta Halo es un parque de juegos, en el que seguro te divertirás de lo lindo.

El Gaaaaaaaaaancho


Si hablamos de que el concepto sandbox es toda una novedad en la serie, no podría ser menos el famoso gancho. 

La mecánica principal sobre la cual recae el peso de toda la jugabilidad es algo tan simple como efectivo: un gancho. Pulsar el botón para lanzar un gancho que nos trasporta al objetivo, atrae ciertos objetos o rompe la defensa enemiga e incluso nos permite asaltar vehículos. 

Movernos por el escenario ya os comentaba que será todo un placer, con toquecitos de Spiderman. El pulido que lleva está mecánica es digna de mención. La habilidad requiere de enfriamiento para volver a usarse, haciendo así que el jugador no abuse de ella, pero en su máximo nivel es un punto perfecto entre limitación y permisividad.

El sandbox es perfecto en tamaño. Ni grande ni pequeño para la aventura que nos ofrece el título

Pero, sin duda, los mejores momentos del gancho no quedan solo para dar saltitos de árbol en árbol. Es en el combate donde, al igual que el propio juego, el gancho, brilla con todo su esplendor.

El combate que nos propone el título es magnífico. Un baile de balas, plasma, energía o rayos en el cual seremos libres como el viento. Halo Intinite se mantiene fiel a su estilo en cuanto a gunplay se refiere. Lo cual se traduce en acción frenética, donde debemos pensar y actuar en segundos, bien sea para buscar refugio, utilizar algún gadget o simplemente buscar un arma con munición, ya que esta vuelve a ser bastante escasa, obligándonos a probar cada arma del juego y a intercambiarlas continuamente. Y es esta simpleza la que me vuelve a parecer un acierto; limitarnos para hacernos libres, no permitirnos coger cariño a un arma. Al obligarnos a cambiarlas continuamente se consigue romper el hermetismo de los jugadores, para que nos demos cuenta de que hay algunas armas que en principio pueden resultar poco llamativas, pero que finalmente nos enamoren. Un clásico de la saga, vaya.

El mejor Halo de 343 Industries


Halo Infinite llegó más tarde de lo esperado. Cierto, pero vale la pena habernos hecho esperar a cambio de un producto tan acertado. El ritmo de la campaña y su quimera pasillera y mundo abierto, resulta un ejercicio de adicción en el cual es complicado despegarse del mando a pesar de que el reloj nos obligue a la retirada. 

Sus apartados visual y sonoro se muestran radiantes. Devolviéndonos las sensaciones de aquellos primeros Halo, sobre todo el primero de todos, con esa banda sonora, que nos hacía recordar a coros religiosos (bien traído) y unos bellos paisajes cargados de luz y vegetación, en contraste con las oscuras galerías espaciales, sencillamente definidas con pequeñas líneas lumínicas. Se ha trabajado duro en estos dos apartados y el resultado es precioso.

No se sabe lo que es jugar a Halo Infinite hasta que revientas un par de bases enemigas con esta monada

Halo Infinite echa la vista atrás con soberano acierto, recordándonos que la nostalgia vende, el fan service nos mola y sobre todo la máxima de que, si algo funciona, no necesitas experimentar en exceso. Pero, pese a ello, arriesga bajo un paracaídas, con ese amago a mundo abierto, con tareas secundarias, que sientan de maravilla, y cuyo tamaño y tiempo requerido están perfectamente calculados.

Sin lugar a dudas, los seguidores de la saga están de enhorabuena. Nos queda un juego con una de las mejores campañas, de eso no cabe duda, pero además el título nos llega con un multijugador más que completo, que pese a encontrarse en su fase beta, y venir con un lastre de progreso, en forma de pase de batalla, apunta maneras para convertirse por derecho propio en uno de los referentes en el multijugador de acción. Ya tocaba.

Los modos de juego son variadísimos, desde el tradicional duelo por equipos, hasta el “todos contra todos” o el “modo fiesta”, donde a cada muerte cambiamos de arma. Además incluye entre otros, el típico modo de guerra total, con dos equipos de doce contra doce y transportes.

El desenfreno de la saga, vuelve en forma de lluvia de granadas y disparos por doquier, alejándose del rey de la pista actual, Call of Duty, en dirección a un juego más estratégico, donde pese a la locura, será vital estar en comunión con nuestros compañeros, para destruir los escudos rivales y asestar el golpe de gracias.

Sin duda junto a Forza Horizon 5, Halo Infinite, se sitúa como estandarte de Xbox Series, o como pieza de lujo para el excelente servicio Game Pass, ya que no debemos olvidar que podemos disfrutar de ambos en PC. Respondiendo así, con contundencia, a aquellas acusaciones de que Game Pass mermaría la calidad de los videojuegos, debido a su escaso precio. Y no solo nos queda un producto merecidísimo, sino que además nos trae, el que como ya decía más arriba, es el mejor Halo, y por tanto el mejor juego, que han desarrollado en 343 Industries.

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