Análisis Football Manager 2022

Juan Cash

Juan Cash

Un año más, Sega y Sports Interactive nos devuelven a los terrenos de juego. Pero no lo hacen dándonos el balón, sino más bien un blog de notas y un bolígrafo. Hablamos del título más importante en el panorama de la simulación y gestión deportiva: Football Manager 2022. Y con él la certeza de que pasaremos largas horas y perderemos sueño, mirando las estadísticas del último partido de nuestro RCD Espanyol. Poneos el traje, ajustaos la corbata y acompañadme; el olimpo futbolístico nos espera.

Cambiamos el 21 por el 22 y listo


Lo primero es de justicia. Siempre que se lanza un título anual, el lector que se enfrenta a estas líneas, busca en ellas saber qué novedades trae consigo la nueva entrega del juego en cuestion. Por lo tanto será nuestro punto principal.

Y debo decir que se cuentan con una mano. Quizá lo más destacable sean los análisis estadísticos, que en esta ocasión cuentan con mucho más protagonismo, y se han destacado para su fácil acceso desde el menú principal, ocupando una de las pestañitas recurrentes en la parte izquierda. Dentro de este apartado, tendremos unos datos la mar de útiles que abarcan prácticamente todos los datos posibles sobre nuestros últimos partidos, siendo de vital importancia para corregir futuros errores. 

Otro añadido interesante es el de las reuniones con el cuerpo técnico, mediante las cuales podremos solucionar de forma rápida diferentes problemas del club, como el fichaje de un preparador o la cesión de algún futbolista con proyección futura o incluso la puesta a la venta inmediata de algún perezoso lateral izquierdo.

Las estadísticas son nuestras mejores aliadas para confeccionar el mejor equipo posible

También se ha añadido el frenetismo del último día del mercado de fichajes, donde viviremos la hora a hora de este tortuoso día, con toda la emoción de la vida real, rememorando este mismo mercado de fichajes donde tantos fantaseábamos con la llegada de Mbappe al Real Madrid, refrescando la pestaña del AS a cada par de minutos. 

Y, por último, pero no por ello menos importante, se ha mejorado considerablemente el visionado de los partidos en tiempo real. Que siendo honestos sigue resultando un pelín fuera de época, pero los movimientos de los futbolistas, así como sus animaciones se sienten más orgánicas. Hemos pasado de la primera PlayStation a PlayStation 2. 

Como veis, no hay grandes ni drásticos cambios, lejos del lavado de cara tan profundo que vimos en la entrega 2021 respecto a la 2020. En la cual se cambió por completo la interfaz, resultando un ineludible caramelito para el jugador glotón. En este caso, el principal atractivo, al igual que en otros tantos juegos de índole deportivo, pasa por la puesta al día de las plantillas, lo cual no es poco, teniendo en cuenta la barbaridad de datos de las que disponemos en este excelente gestor deportivo. Y me viene a la mente lo que dije en el último análisis que escribí con estas manos… cuando algo funciona ¿Para qué tocarlo más de la cuenta?

Vemos algunas mejoras durante los partidos, pero tienen trabajo por delante

Como en casa en ningún sitio


Si bien el año pasado lloraba amargamente por el nefasto control que el título lucía en consola. Este año he decidido acudir a su casa, a su zona de confort, a la plataforma para la cual el título ha sido creado. El PC. Y lo cierto es que la experiencia cambia por completo. 

Al final Football Manager es un juego de gestión, pero una gestión totalmente escrita, recordando incluso a la interfaz de algún software, mediante la cual mantenemos charlas con diferentes personajillos virtuales y tomamos decisiones durante los partidos. Por lo tanto, es importante un control preciso y rápido, para no tener que marearnos en busca de pulsar en el lugar correcto.

Durante los partidos, pausamos la acción y aplicamos cambios en cuestión de segundos. Tú, presiona a fulano//tú, pasa a jugar al ataque//tú, chuta cada vez que puedas. Estas instrucciones básicas, que se me antojaban una lucha titánica con el mando de Xbox, son totalmente sencillas de realizar mediante teclado y ratón, por lo tanto, ahora más que nunca afirmo que el lugar idóneo para disfrutar del título es el PC, siendo uno de esos juegos que tienen difícil sobrevivir más allá de su medio natural, cual pececillo que abandona el acuario para agonizar en el seco mundo.

Más licencias por favor, o bueno…


En esta ocasión, desde Sega, han conseguido suculentas licencias (véase la liga francesa, la alemana y multitud de equipos italianos, entre muchas otras como la australiana o la holandesa…) pero lo cierto es que sigue teniendo un pozo importante de ausencias, como por ejemplo nuestra liga española. 

Esto no es de gran relevancia, ya que los equipos son fáciles de localizar, y los jugadores, por supuesto, cuentan con sus nombres reales. Pero lo cierto es que cuando ojeas o tratas de fichar a un futbolista cuya foto luce en el cuadro de información… da gustito. Y molaría contar con esa entrega definitiva que cuente, al menos, con las principales ligas del mundo. 

Claro que… de nuevo, estamos en PC, y bienvenidos sean los mods y los Workshop de Steam. En cuestión de minutos, a través del video de youtube de turno, podrás aplicar todos los escudos y fotitos de la liga que gustes y claro, el juego con su capa de pintura recién aplicada, pues gana bastante. Pero claro, esto no es aplicable a su versión de consolas.

Jugando a FM 2022


En lo que a su jugabilidad se refiere, el título es un “café para los muy cafeteros” en toda regla. Un juego que exige desde primera hora un amor total por el deporte rey, y no solo por su parte jugable, aquella en la que buscas meter el balón en la portería rival, sino también por todos los entresijos que ocurren en los despachos y en las ciudades deportivas.

Digamos que la parte del partido es una más en el aglomerado que forma el título. Siendo una pequeña viruta que se ancla a las llamadas a representantes, tirones de orejas a holgazanes que piden minutos, así como charlas con una directiva que quiere rentabilidad y poco más. Esto es Football Manager.

Levantarte y mirar el correo, avanzar los días poco a poco para solventar todo tipo de problemas, desde lesiones hasta salidas nocturnas y escaso rendimiento deportivo.

Los periodistas siempre buscarán la polémica y sacarnos de quicio

Football Manager es ver las piezas de las que dispones en el puzle del equipo y moverlas y encajarlas en un sistema que funcione y te haga conseguir los máximos puntos posibles. Sobrevivir a liga y copas, gestionando los minutos de tus mejores futbolistas y animando a los menos agraciados para luchar por su oportunidad.

Gestionar egos e imponer castigos que terminen con tu estrella jugando en el filial, son momentos imborrables, totalmente necesarios para sacarle una victoria in extremis al Madrid y al Barça. 

Football Manager es tú historia. La historia de cómo llevar un equipo pequeño a flote, o la de mantener la grandeza de los más laureados clubes. De nuevo tú eliges. Los momentos vendrán, a golpe de anécdotas y de recuerdos memorables, como cuando Diego López me vaciló y lo puse en venta, para que me suplicara continuar y firmara su mejor año. O como cuando Ronald Koeman disparó acido con su envenenada lengua en rueda de prensa, provocando una malsana rivalidad entre Barça y Espanyol, conmigo, el joven manager Juan Cash, en la portada de los diarios, por faltar gravemente al respeto al bueno de Ronald. 

Recuerdo otro gran partido ante el Sevilla, el cual nos cascó dos goles al descanso, y tras una charleta con los chavales y un cambio táctico, conseguimos remontar con un agónico dos a tres. 

Los nervios, la emoción que te regalan algunos partidos no tienen precio ni rival. No es algo parecido a lo que puedes vivir en, por ejemplo, FIFA, donde nuestra habilidad con los botones siempre está presente. En Football Manager nuestro botón de disparo de calidad, es nuestra imaginación, nuestra ideas, llevarla a ejecución y esperar pacientemente a que funcione, y cuando eso sucede, no quieres estar en ningún otro sitio. Es glorioso.

Delegad. A veces los mejor es despreocuparse

Conclusión


Football Manager es, por derecho, el simulador de gestión deportiva más laureado de la época. Un producto muy pulido, que funciona como un reloj suizo, atrapando cada año a muchísimos jugadores que ven como los relojes de su casa se vuelven locos cada vez que encienden el PC.

A estas alturas, tras más de quince entregas, el juego se encuentra en su mejor momento, ofreciendo un producto casi definitivo, al cual pocas quejas se le pueden poner, y cuyo margen de mejora pasa ya por aspectos menores, como la recreación en 3D de los partidos o la más absoluta ausencia de un amago de banda sonora.

El futuro de la saga me resulta incierto, sin capacidad para vislumbrar por donde pueden tirar para sacar brillo a su fórmula, la cual a día de hoy se me antoja perfecta para todo aquel que disfrute de esas capas de profundidad ocultas en el fútbol profesional. 

Nota extra: Además este año tenemos la fortuna de que FM 2022, viene incluido de lanzamiento en nuestro querido Gamepass, tanto de PC como de consola. Si sois capaces de superar la hostia inicial del exceso de información, os veréis atrapados en este oscuro mundo de gestión. Por lo tanto si nunca lo habíais probado ¿A qué estáis esperando?

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