Análisis Farming Simulator 2022

Juan Cash

Juan Cash

Ya huele a tierra el ambiente. Ensuciarse las manos, planificar la campaña, realizar las inversiones pertinentes y currar, o… sí, currar de lo lindo, de sol a sol. Esto es Farming Simulator 2022, el juego de simulación agrícola que tanto éxito “cosecha”. Desde Giants Software tras tomarse un año extra para pulir esta nueva entrega, nos llega el que es hasta la fecha su mejor simulador de agricultura, solucionando pequeños problemas además de añadir contenido y, sobre todo, haciendo el título un poquito más bonito si cabe. Lo dicho, es hora de recoger el fruto de nuestro sacrificio. ¡Subid a la cosechadora que nos vamos!

Jugar por placer


Detrás de Farming Simulator no hay ninguna historia, ningún villano, ni absolutamente nada que nos invite a ver unos títulos de crédito. El juego se basa en el “jugar por jugar” y seremos nosotros mismo quienes nos pongamos los objetivos. Por ejemplo, en mi partida, mi máxima ilusión era la de cosechar una finca de olivos (novedad de esta entrega) y posteriormente tener mi propio molino, para poder vender directamente el aceite (otra novedad, sí). Por lo tanto entra aquí ese concepto tan simpático de “jugar por jugar” o “jugar por placer”.

El juego se podría definir como un sandbox. Se nos ofrecerán tres mapas bien distinguidos, desde la típica zona rural americana, hasta una nueva zona mediterránea y otra montañosa que recuerda a Suiza. Al principio, dependiendo de la dificultad elegida, la cual vamos a suponer que es la intermedia, empezaremos con una mano delante y la otra detrás, pero con un millón y medio de euros en el banco. Parece mucho pero no es tanto en el mundo agrícola.

Las físicas y las partículas son de no creérselo

Lo primero será comprar algo de tierra, sin fliparnos, y posteriormente las herramientas más accesibles que encontremos, por ejemplo un tractor mediano (si es de segunda mano mejor) una cosechadora y un remolque. Poco más. Las demás herramientas, más nos valdrá alquilarlas en un primer momento, salvo que demos con algún chollo.

Una vez hecho esto, nos dispondremos a cuidar nuestra tierra, ya sea aplicando cal, arándola o resolviendo cualquier contratiempo previo al cultivo. Pero… no tendremos que estar de brazos cruzados mientras pasa el tiempo, aquí entran los contratos.

Soy agricultor, dame dinero


Si debemos poner un objetivo claro en Farming Simulator, este no es otro que enriquecerse. Y para ello tendremos que trabajar de lo lindo. No bastará con labrar únicamente nuestra tierra, ya que al principio no dispondremos de mucha. Por tanto habrá que tirarse a la calle a realizar contratos para los vecinos del pueblo. Estos trabajos son un excelente tutorial para novatos, ya que nos darán la opción de prestarnos las herramientas necesarias para las distintas tareas, que van desde arar, tratamientos fitosanitarios, abonar, cosechar… prácticamente cubre todo lo que podrás hacer en tus propias tierras. Pero además nos darán un dinerín extra que viene que ni pintado para ir mejorando las herramientas. 

La vida agrícola es muy dura, y sobre todo para quienes lleguen de nuevas al título, siendo lo más normal del mundo no tener ni puta idea de cómo realizar algunas acciones o mejor dicho, que maquinas necesitamos para ello. Sabed que este juego nos obligará a acudir continuamente a nuestro buscador favorito, para preguntar cómo recargar la cosechadora, cómo comprar semillas o un sinfín de dudas más. Habrá quien vea en esto un engorro, una carencia de tutorial o lo que sea. En mi caso, cuando un juego me invita a buscarme la vida lejos de él… me parece algo mágico.

**Ojo, el juego incluye una base de datos bastante útil, que nos hace un breve resumen de los pasos a dar para cultivar, así como de las herramientas necesarias para cada tarea, pero ya os digo que no será suficiente, siendo YouTube nuestro mejor aliado para aprender.

Gráficamente el juego nos ofrece una de cal y otra de arena

Mejor en compañía


Los verdaderos jugadores de Farming Simulator (sí, esas personas que adecuan una habitación solo para jugar al juego, con sus distintos volantes para cada vehículo y demás…) juegan en compañía.

El titulo gana muchísimo cuando se disfruta con algún amigo, no solo por la ayuda que supone a la hora de –por ejemplo- cosechar una parcela (uno recoge el producto y otro lo lleva al molino) sino por el hecho de sentirse acompañado en procesos mecánicos. La charla, la narrativa emergente, son sin duda los mejores momentos que nos regalará este juego.

Aquí hay buenas noticias en esta entrega, ya que se ha habilitado el cross play, para que jugadores de todas las plataformas puedan jugar juntos, lo que viene a ser lo que deberían tener por norma todos los juegos con carácter cooperativo.

Respecto a lo laborioso de trabajar nosotros solos… no os preocupéis, podremos contratar ayudantes de la IA, la cual ha sido bastante mejorada para esta entrega, y pese a que de vez en cuando cometen alguna estupidez (como bloquearse con una parcela a medio hacer) por norma funcionan estupendamente, ayudándonos a cambio de un poco de pasta.

Un realismo enfermizo


Si algo me ha impresionado sobre manera de este título ha sido, sin duda, su perfección en los modelados de las maquinas, así como en su funcionamiento, sin olvidar las nuevas y cuidadas físicas en los cultivos. Es una barbaridad.

El juego incluye cientos de “cacharros” entre tractores, cosechadoras, abonadoras, pulverizadores, cortadoras, trituradoras, remolques, camiones… y es un disparate los perfectos modelados de cada uno de ellos, entre los cuales se incluyen marcas de primer nivel como John Deere, New Holland, Still, Case IH… Pero la cosa no acaba ahí. Estas maquinas en su mayoría tiene un funcionamiento, es decir, se mueven, actúan de formas muy concretas. Por ejemplo es hipnótico ver desplegarse una sembradora de 12 metros. Tengo la suerte de ver a menudo en la vida real cómo se abren estos colosales cacharros, y verlo reflejado de una forma tan realista en mi PC, ha sido realmente asombroso. Porque es una constante. O ver cómo se cosecha el grano, subiendo el nivel del mismo, y luego pasándolo al remolque… Es un trabajo perfecto.

No solo podemos sembrar. La ganadería también es una opción muy respetable.

Sin embargo no todo son flores en el prado, también hay malas hierbas. Si bien puedo destacar el foto-realismo de los vehículos así como las increíbles físicas de los cultivos… me temo que hay un fuerte contraste con otros elementos. 

Por ejemplo, si nos fijamos en el horizonte vemos como la distancia de dibujado es muy pequeña, sufriendo un desagradable popping. Pero además es muy notable como la calidad gráfica de los cultivos o sobre todo los vehículos, está a años luz de los elementos que dan vida a los pueblos, como los árboles, las personas, las vallas… Y bueno, es cierto que no es lo más importante, pero hubiera estado bien ver alguna mejora en este sentido aprovechando el nuevo motor gráfico.

Farming Simulator 2022


El nuevo título de Giants Software me ha enganchado como pocos. Me ha supuesto un cierre de año magnífico, regalándome noches de juego y días de aprendizaje (en forma de tutoriales de YouTube). Y, sobre todo, me ha hecho sentir que estaba jugando tan solo para divertirme, para sentir ese extraño placer relajante de realizar actividades monótonas y repetitivas, intentando no cometer el más mínimo error. 

Farming Simulator 2022 es el máximo exponente de la simulación agrícola, y es esta entrega la que lleva la fórmula más lejos que nunca. Gracias entre otras cosas a esas novedades que otorgan más realismo, como las estaciones, las cuales nos obligan a cambiar de cultivo cada mes del año, o nos joden una cosecha con una nevada… Pero también ayuda la inclusión de cultivos más europeos, como la vid o el olivo, los cuales suponen toda una novedad a la hora de disfrutar del título, con herramientas totalmente distintas a las que estamos acostumbrados.

Así que decir que me ha gustado es poco. Salir de nuestra zona de confort para descubrir nuevas experiencias, de esas llamadas de nicho en muchos casos (no en Alemania donde vende una barbaridad) es algo muy agradable que se traduce en una experiencia de juego sobresaliente. Por lo tanto, si sois fans de la saga, poco más que decir ya que es el mejor hasta la fecha. Pero si sois ajenos al mundo rural y os llama la atención por H o por B, os digo que podéis encontrar en esta obra un auténtico pozo de horas que os ayudara a entender mejor cómo llega el aceite de oliva o los cereales a Mercadona. Juegazo.

**Nota extra: Un punto muy a favor es la accesibilidad que ofrece el juego. Más allá de la elección inicial, podremos ajustar la experiencia totalmente a nuestro antojo desde el menú de opciones. Con ello, por ejemplo, podremos ajustar la velocidad proporcional (desde tiempo real a x5) así como los días equivalentes a meses. Pero además podremos ajustar opciones como el daño que reciben los vehículos, eliminar el destrozo involuntario de cultivos, así como que las cosechas sean estivales. Puedes ajustar el juego al cien por cien para hacerlo tan accesible como quieras, y eso es algo muy positivo, sobre todo para los nuevos jugadores, que bastante tienen ya con aprender qué herramienta usar.

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