Análisis Dreams

Dreams es como un parque de atracciones, una vez entras y te dan el mapa no sabes a dónde ir, pero, entonces, empiezas a subirte en todo lo que pillas, y a sentirte a gusto, poco a poco vas descubriendo cual es tu sitio, y entonces es cuando realmente comprendes donde estás. Pero Dreams va más allá, no solo te permite perderte por ahí en busca de experiencias, también te permite «soñar» y ser el arquitecto, el chapista y el ingeniero de tu propia atracción. Cada día vuelves y decides en que invertir tu tiempo ya sea montando en las más locas atracciones o poniéndote manos a la obra. Es, como un buen parque de atracciones, un lugar del que no querrás salir.

Media Molecule ya nos tiene más o menos acostumbrados a publicar juegos en los que pasa la batuta de crear contenido a sus propios jugadores, lo vimos anteriormente en Little Big Planet, pero lo que ha hecho con Dreams es subir la apuesta hasta la cúspide más alta, con lo bueno y malo que eso conlleva. Pero hay que tener fé en la comunidad de Dreams y hay que destacar lo importante que fue sacar el título en acceso antictipado, pese a lo extraño de la situación en su momento. Ahora, de cara a la salida oficial, encontramos un título en el que aquellos que no piensen tocar el modo de creación, cosa que al final tocarán, pueden encontrar miles de experiencias y juegos creados por aquellas personas que empezaron hace un año con el acceso anticipado. Digo que terminarán entrando en el modo de creación porque el juego te llevará a el casi sin darte cuenta y lo hará de una forma brillante, hablándote de las ideas, de la creatividad, del éxito y el fracaso y, además, lo hará tanto de forma directa como indirecta, con muchísima simbología; como nada más al empezar cuando vemos que un muro es destruido por una mota de luz, la cual atraparemos y dará lugar a las ideas y lo hará magistralmente mediante su buque insignia  El Sueño de Art, que viene a ser lo que conocemos como el modo historia que trae el juego, aunque ya os digo que no es así exactamente. El caso es que acabarás creando, y es en ese momento en el cual te darás cuenta del auténtico potencial de Dreams, además de valorar muchísimo más cualquier «mierda» que haya creado algún otro usuario.

Made in Dreams.

Voy ha hablaros de El Sueño de Art. Esta creación está hecha con las herramientas que da el propio juego, es decir, con las mismas herramientas que tiene al alcance cualquier jugador. La intención de Media Molecule, en adelante MM, es la de servir como ejemplo e inspiración para todos sus usuarios, para lo cual ha creado una historia moderadamente corta, de unas dos o tres horillas, en la que muestran varios tipos de juego reunidos en uno; tendremos partes de aventura gráfica, otras de mata marcianos en 2D y 3D, habrá lugar para las plataformas e incluso para la conducción. No se limita a lanzarlas sin más, envuelve todo en una historia única, y nos lleva de viaje mediante sueños ¿os dais cuenta? Las creaciones en Dreams son llamadas sueños, y el sueño que ha creado MM se basa a su vez en los sueños de su protagonista, todo bien atado. El protagonista no es otro que Art, un reputado bajista perteneciente a una exitosa banda, un creador de música, que parece atormentado por los demonios de la creatividad y del éxito, representados por un cuervo. Mediante sus tiernos recuerdos de la infancia, representados en juguetes y demás objetos a través de sus sueños, tendremos que ayudar al atormentado músico a retomar las riendas de su carrera y de su vida misma. En esta historia es difícil no verse más o menos representado, nos habla del ego, el miedo, el compañerismo, el fracaso… y la esperanza. Además, si algo hay que destacar es que es precioso, cada sueño, cada escenario, cada aventura está realizada con un mimo y un detalle abrumador, creando bellos paisajes y dándole un carisma único, con espacio incluso para la faceta más loca que se nos ocurre, que es la parte musical, como si de una película de Disney se tratase. Si bien es cierto que en mecánicas no es destacable en ninguno de los géneros que abarca, en conjunto es fantástico y además viene con un doblaje en castellano de muy alto nivel, en resumen, no se me ocurre una mejor puerta de entrada en Dreams que está maravilla audiovisual.

El Sueño de Art no escatima en mezclar géneros.

Pero Dreams no es solo El Sueño de Art, del mismo modo que FIFA no es el modo carrera o que Call of Duty no es su modo historia, Dreams se podría dividir en dos bloques bien grandes: explorando sueños y conformando sueños.

Explorando sueños, como su nombre indica, es el modo en el cual podremos echar un vistazo a las creaciones de la comunidad, tiene un fuerte componente de red social y podemos seguir a nuestros creadores favoritos, así como dar los típicos like a las creaciones que más nos gusten. Por lo demás está muy bien organizado, iremos moviéndonos por ventanas dentro de apartados, tales como juegos más jugados, creaciones de MM, escenarios, arte… una barbaridad de opciones y una barbaridad de creaciones, por las cuales resulta sorprendentemente sencillo moverse, ya que para mi sorpresa no hay apenas tiempo de carga entre sueño y sueño, pudiendo alternar entre creaciones en cuestión de segundos. Auténtica magia y si es cierto que de momento no he encontrado nada que ni de lejos se acerque a El Sueño de Art, sí que hay algunas obras curiosas volando por el Dreamiverso, más allá del clon de Mario de turno del que seguro habréis leído en webs, encontramos obras muy originales y divertidas, como por ejemplo una en la que manejamos a un perezoso y tenemos que buscar diamantes por un escenario tridimensional o un simulador de batería de rock perfectamente funcional, así como una mesa de billar híper realista con unas físicas muy bien hechas. Podría hablar durante horas de las creaciones que he encontrado y también de la basura, que la hay, y me parece de vital importancia, ya que pese a que en el mundo de los videojuegos de móvil podemos ver a menudo juegos cochambrosos como a los que me refiero, el hecho de que te metan tres anuncios nos aleja de probarlos. Aquí los tienes a raudales, y es divertidísimo jugar a un juego de coches torpe, con unas físicas loquísimas o entrar a un shooter pobre pobre en el que nada funciona. Es como la magia del cine serie B llevada a los videojuegos y a mí me encanta. También hay que decir que no todo son juegos, hay miles de obras de arte, desde bodegones (seguro que habéis visto el desayuno hiperrealista) hasta escenarios, modelados de personajes… es inabarcable e insisto, muy muy accesible, por mi parte convertiré en tradición dar una vueltecita por Dreams de vez en cuando para descubrir alguna de sus locuras.

El juego nos guiará con vistosas cinemáticas interactivas.

Ahora viene lo serio. Conformando sueños es un puto software de creación de videojuegos. Te lo presentan con cuatro botones y una estética muy infantil, por lo tanto hace pensar que es para niños prácticamente y, quizás sí, si el niño es superdotado. Bajo esa apariencia inocente se esconde una bestia parda, un editor con posibilidades casi infinitas, desde el cual podrás crear un videojuego desde 0 y sin tener ningún tipo de conocimiento previo, tal como os lo digo. Normalmente, antes de entrar aquí te darán unas lecciones previas, muy básicas, todo se puede hacer con el DualShock 4, al cual creo que este Dreams es de todo el catálogo de PlayStation 4 el que más partido a sabido sacarle y que, además, lo hace de forma sobresaliente. El sensor de movimiento funciona como un reloj suizo, siendo muy cómodo moverse con el y digo cómodo que no fácil, ya que interactuaremos con todos los elementos mediante un cursor animado y personalizable, al que llamaremos duende. Como decía, una vez hecho el tutorial, si te haces el valiente y entras a crear algo, te darás una hostia importante. Quedarás abrumado y saldrás corriendo a llorar a tu habitación sintiéndote un inútil, envidiarás el juego más mierda que hayas encontrado y serás consciente de que tú jamás podrás crear ni tan siquiera eso, pero tranquilos, Dreams lo sabe y para ello nos lleva a las misiones duende y sobre todo al taller de sueños.

Las misiones actúan como un tutorial ameno y con recompensas, que son distintos tipos de duendes y millones de elementos para que uses en tus creaciones, desde personajes a casas, árboles, sonidos, de todo. Son pruebas divertidas de realizar y un pozo de horas importante que, además, nos harán subir nuestro nivel de soñador (prácticamente todo lo que hagamos nos subirá el nivel) lo cual desbloqueará más recompensas. Como he dicho varias veces el contenido es infinito. El taller de sueños es como la universidad, es una enciclopedia gigantesca en la cual mediante tutoriales y videos te enseñarán a crear cualquier cosa que se te ocurra, empezando por lo más básico, mover objetos e añadirlos desde bibliotecas, hasta lo más hardcore como modelar un personaje y animarlo. Es el lugar perfecto si quieres aprender a construir con Dreams o si quieres aprender sobre creación de videojuegos en general.

Los tutoriales son estupendos, en contenido y forma.

El sistema de creación en Dreams se basa en elementos y digamos «circuitos» puedes crear un personaje mediante figuras geométricas predefinidas o modelarlo a tu gusto como si tuvieses un trozo de barro, en cualquier caso es solo el principio, luego tendrás que pintarlo, añadir texturas y lo más importante, darle vida, para lo cual Dreams utiliza un sistema de circuitos que simplifica mucho el trabajo, pero que requiere de paciencia y del necesario ensayo y error. Una vez creado el personaje pasamos al entorno, de nuevo es abrumador, podrás dibujar ríos y animarlos con una sencillez alucinante, pero cuando juegues dirás «¿y el sonido? Vamos a otro mundo. Hay una biblioteca de sonidos gigantesca, por ejemplo hay muchísimos sonidos para el río, desde cascadas a río suave. Solo tendrás que coger el elemento acústico que prefieras y situarlo en el lugar adecuado, ya que además se añadirá un efecto fuente de sonido, por lo tanto según a la distancia a la que te encuentres escucharás más o menos fuerte el sonido, de nuevo las opciones son enormes, pero no solo podemos añadir sonidos predefinidos, también podremos componer nuestras propias melodías e incluso añadir diálogos mediante el uso del micrófono. Es colosal en todos los sentidos.

Dicho todo lo anterior, Dreams es un videojuego que pretende, por un lado, hacerte viajar a través de los sueños de muchísimos jugadores hacia lugares imposibles de otra manera, pero, por el otro, lo más encomiable es que nos ofrecen una herramienta de creación con un potencial inesperado, en el que cualquiera que tenga el tiempo suficiente podrá crear un videojuego perfectamente funcional. Si todo esto acaba en éxito o fracaso es algo que solo el tiempo y los sueños de Dreams nos acabaran diciendo, pero por mi parte espero seguir sorprendiéndome cada vez que dedique unos minutos a perderme en el mundo del título de Media Molecule. Muy recomendable.

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