Análisis Death’s Door

Juan Cash

Juan Cash

Seguimos con el buen hacer de Devolver Digital, en esta ocasión con uno de sus juegos más esperados. Hablamos de un título que ya enamoró al público desde su presentación, allá por los meses de verano. El último trabajo de Acid Nerve, los cuales ya nos demostraron su buen hacer con Titan Souls, y ahora vuelven a la carga luciendo uno de los juegos más bonitos del año y subiendo el nivel en todo lo demás; sin perder la esencia que les hizo grandes. Vamos con el cuervo segador de almas, vamos con Death’s Door.

La Muerte viene de visita


En Death’s Door no somos la muerte, pero casi. Nosotros seremos un joven cuervo (más o menos, es complicado) el cual tiene un particular empleo. Somos los encargados de llevar al más allá las almas de los vivos. Para ello debemos darles caza y asestar el golpe final, liberando así sus almas y ganándonos el pan o el maíz o lo que coman estos pajarracos.

El problema, ya que casi siempre debe haber uno, es que cuando nos disponemos a poner fin a la existencia de nuestro encargo… somos atacados por un viejo cuervo que nos roba la presa. Y claro, toca perseguirlo y exigir una explicación. Esta es sencilla, hay una misteriosa puerta gigante en cuyo interior se refugian varias almas muy valiosas, siendo su recolecta, la única forma de terminar el encargo.

Para ello debemos dar caza a tres grandes almas, que se resisten a morir, acabando con la vida de todo aquel que intenta arrebatarles el alma. Para tan ardua tarea tendremos que recorrer un mediano mapa cargado de limitaciones arquitectónicas o barreras que impiden nuestro paso, obligándonos a conocer ciertas magias o habilidades para avanzar. Sí, rollo Zelda y eso es fantástico.

Todo en el juego está hecho con gusto; desde los escenarios y personajes hasta la misma interfaz y tipografías.

Evolución


Como ya decía al principio del texto, Acid Nerve obtuvo un gran éxito y prestigio con su Titan Souls. Por lo tanto no era descabellado pensar que su próximo trabajo fuese algo similar. Y lo cierto es que hay algunas semejanzas en este Death’s Door, pero lo cierto es que mejora a su predecesor en cada punto.

Para empezar, el combate se siente algo parecido (sencillo y directo, muy agradable en el feeling) pero aquí el juego va mucho más allá. Los escenarios cuentan con un tamaño más que razonable, y se estructuran en unos niveles con un diseño extraordinario, que incluye de forma proporcionada combate y exploración con puzles. Moverte por el mundo de Death’s Door es una experiencia muy completa, no solo por su precioso apartado artístico, sino porque consigue con suma facilidad picar al jugador con la curiosidad. ¿Qué habrá allí? Nos preguntaremos continuamente, mientras avanzamos, con la esperanza de encontrar un arma nueva o algún templo que mejore nuestra maná o vida. Lo que menos me ha gustado es que repite el mismo esquema una y otra vez: llegar a la nueva ubicación, encontrar los tres espíritus, desbloquear la habilidad y avanzar por una zona llena de atajos hasta llegar al boss. Es un sistema resultón y divertido, pero esperaba que en cada mundo se nos ofreciera una solución distinta.

El juego se mueve en vista isométrica, al estilo Link’s Awakening, el cual me veo en la obligación de citar, ya que hay ciertas referencias bastante explicitas al mismo con un toque de humor maravilloso. En esencia podríamos decir sin mucho temor a errar, que Death’s Door podría ser una quimera entre el citado Zelda y Titans Souls. Ello viene porque todas las bondades que vimos en la opera prima del estudio están moderadamente presentes en este juego, pero además ha sido extraordinariamente potenciado con unos niveles llenos de ingenio y peligros, que exigirán al jugador dar lo mejor de sí mismo, si no quiere repetir mil y una vez ciertos tramos llenos de enemigos o por supuesto los combates contra jefes, que los hay y son bastante intensos (algunos más que otros).

La variedad de biomas en cada escenario es maravillosa y tiene total coherencia con nuestro destino.

Es quizá este punto el más complejo, ya que si bien muchos de los combates contra jefes son maravillosos, hay otros bastante más flojos, siendo estos últimos combates moderadamente sencillos, donde la única dificultad es la de interpretar los momentos de ataque. Sí, algo así como los jefes puzle de los Marios. Sin embargo hay otro buen puñado que nos harán llorar sangre, y que exigirán un dominio total del control, resultando un perfecto ejemplo del “fácil de utilizar, difícil de dominar”.

Los videojuegos no son arte… dicen por ahí


El apartado artístico es sublime, perfecto y precioso. Desde el estudio han comentado alguna que otra vez su fijación por crear apartados artísticos únicos y con estilos diferenciados, y vaya si lo han conseguido. Hay un auténtico abismo desde el magnífico pixel art de Titan Souls hasta este colorido y original mundo. Y creo que esa es la clave: la originalidad. Aquí podemos ver pinceladas de un cel shading  estilo The Wind Waker, pero pese a todo consigue ser lo suficientemente único para no recordarnos a nada, y eso en 2021 es todo un logro.

También es destacable una banda sonora cargada de sentimiento, con momentos de auténtico protagonismo y con partes frenéticas generalmente utilizadas para aliñar los combates contra los jefes. Todo ello sumando un diseño de personajes sublime y unos escenarios preciosos, consiguen cautivar por completo al jugador, haciendo que el hecho de jugar, el hecho de adentrarse en este mundo, sea un auténtico gustazo.

Algunos jefes son brutales… y luego esta el sapo este…

El fin


Death´s Door es un videojuego maravilloso, que nos regala un puñadito de horas divertidísimas y desafiantes, pero que además nos ofrece una historia realmente interesante, que a golpe de humor y misterio, trata de dar una seria opinión sobre la vida y la muerte.

Bien es cierto que el titulo tiene sus altibajos y que la parte final parece un poco apresurada, quizá me hubiera gustado algo más de innovación en cada una de sus zonas, más allá de su excelente y variado apartado artístico. Pero si debemos juzgar el conjunto, el juego cumple con creces con todo su buen hacer.

El control me ha parecido de esos que dan gustirrinín con solo mover al personaje por los escenarios, y el nivel de pulido y acabado lo aleja del estándar indie. Perderse por sus escenarios a porrazo limpio o quebrándote (un poquito) la cabeza, en esos maravillosos entornos, me parece más que suficiente para situarse como una muy grata sorpresa de cara al final del año.

Nota extra: Hablaba hace poco de cuanto echo de menos los buenos títulos diseñados para jugar en portátiles (PSP, NDS, Gameboy y un largo etc…), y si bien Death’s Door no encaja a la perfección en ese estilo tan concreto… sí que se acerca lo suficiente como para haberme hecho muy feliz cada segundo de su duración, como si de un buen premio de consolación se tratase, ante el inevitable giro hacia los juegos de móvil y las superproducciones. Más Deathss Door, por favor.

Si estáis interesados en haceros con la versión en PC, siempre podéis encontrarlo un poquito más barato en G2A.

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