Análisis Deathloop

Juan Cash

Juan Cash

No hace falta decir que Arkane es uno de esos estudios de videojuegos destacados. De esos que crean afición. De tal forma que cuando anuncian un nuevo título, la gente se vuelve loca. Culpa de ello son sus frecuentes éxitos, con títulos como Dishonored o Prey. Pues bien, ¿Qué pasará si además deciden arriesgar? ¿Si deciden salir un poquito de su zona de confort? En resumen, que crean un producto excepcional, una autentica obra de arte, un juego que te atrapa de principio a fin, una experiencia única que, sin duda, merece su altar en el salón de los videojuegos. Acompañadme a este bucle de la muerte, acompañadme a Deathloop.

En primer lugar, tranquilos. Cuando hablo de que abandonan su zona de confort me refiero más a la forma de narrar que a su forma de jugar. No jodamos. El equipo de Bethesda, maestros en FPS (shooter en primera persona) no han abandonado el género, ni mucho menos. Sería algo así como si Ferran Adrià dejara la cocina, de locos ¿verdad? Por ello quiero dejar claro que sí, Deathloop un shooter, pero no uno cualquiera. 

Despertamos en la playa, con lo que parece es una resaca de tres pares de cojones. Damos nuestros primeros pasos, viendo unos mensajes flotantes la mar de raros, que nos ayudan a avanzar y me llevan a pensar en Dark Souls. Apenas demos unos pasos, encontraremos un arma, la primera de tantas. Poco a poco recordamos, con ayuda de Juliana, una misteriosa mujer que parece disfrutar acabando con nuestra vida. Lo cual no es demasiado problema, ya que volveremos a despertar en la playa. Una y otra y otra vez.

Empezamos a comprender, vivimos en un bucle de un solo día. Cuando este día toca a su fin volvemos a despertar en la playa, perdiendo todo lo conseguido, salvo los recuerdos. Esa será la clave. Pero es un incordio eso de perder todas las armas y habilidades al comienzo de cada día, o si morimos… vamos lo que viene a ser un roguelike ¿no?

Aquí entra la magia de Arkane. Deathloop no se vuelve loco y apuesta todo a una carta tan trillada como los juegos de loop o roguelikes… sino que basándose en la formula, la coge, la estruja, la moldea y crea algo nuevo. Todo ello gracias a su mecánica de “imbuir”.

Una vez aprendemos a imbuir nuestro equipo, damos por finalizado el tutorial y comienza la verdadera aventura: romper el puto bucle. Esta mecánica se basa en que podremos absorber “residuo” de objetos y enemigos para que nuestras armas y mejoras no se pierdan entre bucle y bucle, por lo tanto podremos crear un personaje único, en función de la build que decidamos inmortalizar.

Hemos hablado de romper el bucle. El juego se basa en ese único detalle. Contaremos con dos personajes enfrentados, Colt, el cual quiere destruir el bucle, y sobre el cual cae el peso del grueso de la aventura. Y Juliana, cuya misión es conservar el bucle, y por lo tanto frustrar los planes de Colt. Nosotros podremos elegir a cualquiera de los dos personajes. Pero esa parte la dejare para más adelante. 

Romper el bucle es algo sencillo, al menos sobre el papel. La isla, en la cual residimos y actúa como lugar mágico donde el bucle inmortaliza a sus habitantes, está orquestada por siete visionarios. Siete personajes excéntricos y chiflados, los cuales son el motivo de este bucle, y por lo tanto la única forma de romperlo. Sí, tendremos que acabar con los siete visionarios. Pero esto es una tarea hercúlea, ya que el día dura lo que dura.

Tendremos cuatro escenarios, partes de la isla, que a su vez se pueden visitar en cuatro momentos del día diferentes. Amanecer, mañana, tarde y noche. Estas ubicaciones, cambian a cada momento del día, y la presencia de visionarios con ello. Por lo tanto, es imposible matarlos a todos en un solo bucle. A no ser que podamos agruparlos en el mismo espacio y tiempo. Ese será el objetivo de Deathloop

Entiendo que podáis andar un poco perdidos leyendo estas líneas, normal, el juego coge un enorme cubo de información y se lo lanza a la cara al jugador. Pocos inicios de un videojuego me han parecido tan potentes en cuanto a carga y narrativa. Pero luego, una vez comenzamos a jugar en serio, no serán tan complicado dar con las solucines, y notar un progreso real. Ahora bien, ten en cuenta que el jugador será siempre el que tome la decisión de cómo jugar a Deathloop.

Digamos que tenemos la típica pizarra de detective alcohólico que busca desenmascarar a un asesino en serie en cualquier serie de TV americana. Ahí iremos anotando las pistas que encontremos para superar la historia, para romper el bucle. Bastará con elegir la misión que queramos completar para que se nos lleve de la mano por el camino correcto. Cuando accedamos a la zona aparecerá un marcador que nos dirá hacia donde ir. Lo cual es vital para tan enrevesado objetivo.

Tendremos que cotillear entre las pertenencias de los visionarios así como espiar a sus secuaces, para descubrir sus debilidades y una forma optima para acabar con su vida. Por el camino, podremos matarlos una y otra vez para robarles sus habilidades, que son algo así como sus poderes especiales, y, sin duda, nos harán el camino más fácil. Hay los que te convierten en una máquina de matar, los que te teletransportan, los que nos convierten en “jedi”, dándonos la capacidad de lanzar por los aires a los enemigos, e incluso podremos conseguir un poder que nos vuelve invisibles, por lo tanto antes de la traca final, mataremos muchas veces a los visionarios.

Pero claro, Juliana no va estar de brazos cruzados mientras intentamos romper el bucle, la muy capulla nos visitará frecuentemente, armada hasta los dientes, para darnos caza y obligarnos a reiniciar el día. Esto puede hacerlo la IA de forma sorpresa (pero solo cuando haya visionarios en la zona) o puede ser otro jugador online quien nos visite. De nuevo gracias por tanto Miyazaki.  

Es una idea cojonuda, no solo por el nerviosismo que siente el jugador Colt (cuando está a punto de dar caza a un visionario y aparece el mensaje “Juliana ha salido de caza” la experiencia cambia, se potencia al infinito), sino también por dar esa vida extra a tan excelente juego. Es decir, una vez terminé mi periplo con Colt, pasé a los mandos con Juliana, invadiendo partidas y jodiendo a tantos como pude. Es un endgame voluntario muy bien construido.

Con Juliana el farmeo o la build es muy distinto, ya que aquí no podremos visitar el mapa libremente y buscar los “tesoros” sino que tendremos que acabar con Colt mil y una veces para subir de nivel y así desbloquear las mejoras. Es como dos juegos en uno, la experiencia single player y el online, pero además tiene una carga narrativa bestial, que hace que uno no funcione sin el otro, de ninguna manera. Bravo.

Estoy hablando mucho de la parte más extraña de este juego, pero creo no merece la pena pararme demasiado a hablar de su gunplay, son Arkane y este juego es muy Arkane. Lo cual quiere decir que tiene un control de personaje y armas que sobresale por encima de otros. Disparar, usar nuestros poderes, movernos por esos fantásticos niveles… será una experiencia extremadamente placentera. Han bordado esta parte, una vez más.

El mundo, como ya he dicho, se divide en cuatro zonas bastante grandes, creando cuatro pequeños sandbox, llenos de zonas con un diseño acojonante, en las cuales podremos entrar como un elefante en una cacharrería, o como el mejor espía del mundo. Aquí tú decides como enfrentarte a los visionarios y el juego no te penaliza en ningún momento, ni te obliga a ser sigiloso, si lo eres es solo porque tú quieres serlo o porque Arkane ha hecho un trabajo tan redondo que nos incita a ello, aunque seamos como Rambo en el fondo de nuestro corazón.

No puedo dar por cerrado el juego sin hablar de su buen hacer en el la construcción de su mundo. Aquí Arkane vuelve a demostrar que juegan en otra liga. En Deathloop se nos presenta un mundo donde la realidad se ha retorcido, mezclando realismo y fantasía tecnológica, donde no solo se destaca su estética, salida de los años sesenta, sino también la psicología de los personajes, cada cual más profundo, lunático y brillante. Además, el juego cuenta con una banda sonora y unos efectos de sonido muy originales, con suficiente personalidad como para mirar de “tú a tú” al sonido de abrir un cofre en Zelda. Ese “tirirín” cuando encontramos una pista, pide a voces ser tu tono de whatsup en la vida real. Pero si elevarte a la cima de la creación visual y sonora no fuera suficiente, además cuenta con un doblaje bestial, tanto en ingles como en castellano, siendo de esos juegos que no merece la pena jugar en el idioma de Shakespeare, ya que su adaptación al castellano me parece de lo mejor que nunca he visto en un videojuego, al nivel de superproducciones como God of War o The Last of Us.

Por último, aprovecho para colar aquí el rinconcito del DualSense. Ya lo he dicho en otras ocasiones, soy muy fan del mando de Sony, y cuando un juego lo utiliza bien, automáticamente gana puntos en mi disfrute. Aquí el DualSense tiene bastante protagonismo, tanto cuando disparamos nuestra arma, como cuando paseamos por ahí. Las pisadas según donde andamos, esa arma que se encasquilla… así como las llamadas de radio de Juliana que pasarán a escucharse directamente en nuestro mando. Es una maravilla.

Sinceramente, no esperaba terminar tan eufórico con este juego, confiaba en Arkane, pero no pensaba en ningún momento que estaría ante un claro candidato a juego del año. Si disponéis de una PlayStation 5 o de un buen PC, estáis ante una compra obligada a poco que os guste el género aventuras en primera persona o shooter. ¿Diez de diez?

Si estáis interesados en haceros con la versión en PC, siempre podéis encontrarlo un poquito más barato en G2A.

**El dato Extra** Deathloop es un juego que tiene el tiempo como base jugable, es decir, se basa en optimizar tú tiempo dentro de un bucle temporal. Tiempo, tiempo, tiempo. Pues en esta alteración ficticia he encontrado una pizca de verdad. Mi experiencia con el juego, me llevaba a perder la noción del tiempo que he invertido en el mismo, de una forma poco habitual. Haciendo las misiones tenía la sensación de llevar muchísimas horas pegado al mano, pero luego contrastaba la información y no llevaba ni la mitad del tiempo que yo pensaba. Hasta aquí la primera rareza. La segunda es que una vez terminado, pensaba que había conseguido mi objetivo en no más de diez o quince horas, pero mi sorpresa fue total cuando mirando el contador de la consola duplicaba el total de mis expectativas, casi treinta horas de juego. ¿He estado en mi propio bucle temporal jugando a Deathloop? Si lo estáis jugando comentadme vuestra experiencia. Se os quiere J.C.

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