Análisis Death Stranding Director’s Cut (PC)

Juan Cash

Juan Cash

No recuerdo la última vez que rejugué un videojuego. A diferencia del cine, donde me es sencillo volver a obras amadas… en el terreno de los videojuegos no suelo mirar atrás, por mucho que me gustase el producto. Death Stranding es uno de mis juegos favoritos, sino el favorito. Por ello veía aún más difícil volver a su mundo, ya que temía manchar ese recuerdo imborrable que me dejo en PlayStation 4 hace ya algunos años. Sin embargo la opción de volver en PC y además con su versión extendida, la mal llamada Director’s Cut, ha sido demasiado golosa como para evadirla. Dicho eso, en estas líneas me limitaré a contaros que tal las novedades así como el port a PC, ya que si queréis saber lo maravilloso que me parece el título, os invito de nuevo a que leáis el análisis que escribí en 2019.

Volver a casa


Volver a este Death Stranding no solo ha sido un acierto, sino que ha mejorado la ya increíble sensación que me dejo en mi primera partida. Cierto que, de segundas, pierde la frescura de la primera vez y esa emoción que me acompañaba en cada giro o en esos momentos íntimos en los que junto a Sam caminábamos horas con esa “carga” que nos hacía reflexionar sobre la vida y la muerte. Pero al mismo tiempo me ha permitido exprimir otras partes del título que quizá esquivé durante mi primera vez, como por ejemplo su combate, el cual sin ser referente para nada, me ha parecido mucho más divertido en esta segunda partida, quizá porque lejos de evitarlo lo he buscado. O, por ejemplo, también he disfrutado de un ritmo mucho más pausado, aprovechando las bondades de la Director’s Cut para prescindir de los vehículos y apostar más por catapultas, drones y exoesqueletos.

Evidentemente, el impacto del título queda lejos de aquel que me produjo en 2019, pero pese a ello he vuelto a disfrutar como un enano de la íntima propuesta de Hideo Kojima, así como de volver a reflexionar sobre las escasas ocasiones en las que un triple A puede ser lo suficientemente valiente como para innovar en un medio que a menudo peca de conservador o de prudente. Cierto que esto te aleja del gran público, pero a su misma vez consigue que aquellos que conectamos lo hagamos de una forma inédita.

Un port soberbio


Lo primero es lo primero, Death Stranding rinde de maravilla en PC, la obra de Kojima se adapta como un guante a la plataforma, mejorando sobre manera lo visto en PlayStatión 4 (donde ya iba de maravilla). Aquí es difícil generalizar ya que cada PC es un mundo. Pero en mi caso, con una RTX 3070, no he tenido problemas para moverlo en 4k, 60 fps y todo en ultra. 

Esos paisajes que ya derretían nuestros ojos en la consola de Sony lucen como nunca, al igual que las texturas y la iluminación. A falta de probar la versión de PlayStation 5 estamos sin duda ante la edición definitiva de Death Stranding por lo cual toca felicitar a 505 Games.

Además, por si fuera poco un rendimiento soberbio, el juego se disfruta estupendamente con teclado y ratón, pero si os pasa como a mí, que soy jugador de mando… debéis saber que si conectamos el excelente DualAense de PlayStation 5, el juego automáticamente lo reconoce y utiliza para beneficiarse de sus bondades, siendo estas los gatillos adaptativos (si nuestra carga es elevada) así como esa maravillosa vibración, la cual nos permite percibir la lluvia e incluso nuestras pisadas.

Director’s Cut sí, pero no


Quizá la parte más floja sea la que da subtitulo a este relanzamiento. Esta llamada Director’s Cut es una expansión que añade multitud de contenidos, pero los cuales no aportan demasiado a la aventura original e incluso puede ir en su contra según nos los tomemos. 

Para empezar, se nos permitirá crear nuevos objetos que en su mayoría nos ayudan sobremanera a superar los desafíos que nos plantea el juego. Por ejemplo, si optamos por iniciar una nueva partida, no tardarán demasiado en entregarnos tanto una pistola aturdidora bastante potente, como un exoesqueleto que aumenta sobremanera nuestra movilidad y capacidad de carga. Se agradece, sí, pero a la vez se elimina ese sufrimiento por superar los caminos que tuve en mi primera partida. 

Más adelante, encontraremos otras novedades, como el jetpack, las catapultas o cierto robot que nos ayuda a portar la mercancía. Estos contenidos tardan algo más en aparecer (a mitad de juego e incluso cerca del final) pero insisto, aparecen cuando la cosa se complica y otra vez la suavizan, lejos de regalarnos nada, pero sin duda interfieren en la dificultad con la que se lanzó el juego originalmente. Por ello me lleva a pensar que quizás empañen esa experiencia, pero tampoco puedo asegurarlo tajantemente ya que se trata de una segunda vuelta, en la cual ya sé a lo que me enfrento y por tanto como atajarlo. Si me preguntas a mí te diré que la primera vez que juegues a Death Stranding… intentes evitar estas ayudas… salvo que quieras agilizar los caminos.

También se añade la Kojimada de las Kojimadas… carreras de coches. Sí, suena raro y de hecho lo es. Llegado cierto punto tendremos la posibilidad de crear circuitos de carreras para después enfrentarnos a otros jugadores para batir su marca o la nuestra propia, y esto suena mejor de lo que resulta, ya que para sorpresa de todos Death Stranding no es un juego de carreras y por lo tanto este contenido no aporta demasiado, principalmente porque pese a que la conducción no es mala… tampoco es tan buena como para darle este peso. Además, el tema de que el desafío sea mejorar tus tiempos o el de los demás usuarios… hace que pierda el interés demasiado pronto, si es que llega a aparecer. Es algo así como otra de las novedades, ese campo de tiro, donde podemos probar las armas y batir los mejores tiempos en diferentes pruebas… ok, pero realmente es un contenido al que no le haremos demasiado caso.

Algo más interesante es la novedad de poder volver a combatir a los grandes bosses del título, ahora será tan sencillo como elegir con cuál quieres medirte para volver a disfrutar de ese recuerdo. Ya que, sinceramente, algunos de esos combates me parecieron bastante espectaculares en su momento, y volver a repetirlos sin el contexto de la historia, ha sido divertido cuanto menos.

Por último y quizá lo más doloroso es esa supuesta ampliación de la historia, la cual se desbloquea al poco de empezar y nos lleva a extraer una serie de datos de un campamento de mulas. Aquí hay cierta parte romántica que nos lleva a recordar a Solid Snake… pero que al mismo tiempo da peso a la parte menos vistosa del juego, que es el combate. Podemos aplicar lo mismo a lo dicho en la conducción, mola pero no tanto como para darle ese peso. Y en cuanto al lore que se nos desvela… no esperéis nada del otro mundo, Death Stranding es un juego que tal como se lanzó en su día queda bien cerrado y totalmente explicado. Por lo tanto aquí conoceremos algunos personajes nuevos, así como su historia. Todo ello se irá completando a base de idas y venidas a cierta ubicación, lo cual puede ser cuestionable.

Por ultimo tendremos nuevas opciones de personalización, como por ejemplo el color de la cápsula de nuestro BB y algunos añadidos más de este estilo visual, que bien podrían haber llegado de manera gratuita.

Conclusión


Dicho todo lo anterior, me reafirmo en eso de que Death Strandig es un juego único. Una maravilla que nos hace seguir ilusionados con todo lo que la industria pueda darnos de cara al futuro. Una aventura atípica donde pasaremos la mayor parte del tiempo llevando paquetes de “A” a “B”, pero que pese a ello nos sumerge de lleno en un mundo roto que lucha por sobrevivir, haciendo de tan mundana tarea una labor apasionante. 

La odisea de Sam pasará al recuerdo de nuestras vidas como tantos productos de culto, de esos que permanecen grabados a fuego en nuestros corazones. Como un disco de música, una película o tu libro favorito.

Con respecto a la Director’s Cut, creo que no aporta demasiado, pero sin embargo a estas alturas de la película quizá sea la excusa perfecta para atraer a esos jugadores que aún no habían disfrutado de la aventura. Quizá tenga más sentido en PlayStation 5, por ello de añadir mejoras para la citada consola, ya que en PC la expansión se basa en los citados contenidos y honestamente, no son nada del otro mundo. Pero aunque no me guste tener el precio presente a la hora de emitir una opinión, lo cierto es que los diez euros que difieren entre la versión normal y esta… hace que estos añadidos no sean algo negativo en ningún caso. 

Si aún no habéis jugado a Death Stranding, este es vuestro momento.

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