Análisis Citadel: Forged with Fire

¿Eres fan de Harry Potter? ¿Tu juego favorito es Ark? Si es así, estás de enhorabuena porque hace poco nos llego la versión final de Citadel: Forged with Fire, que es una suerte de Ark o Rust, que además añade un amplio sistema de magias, sus desarrolladores Blue Isle Studios y Virtual Basement, nos presentan un Sandbox con componente online y RPG. Tras muchas horas volando con mi escoba y pateando culos acorazados de dragones, de varios tipos, os cuento que me ha parecido la experiencia.

Para empezar he visto en numerosas webs que al título se le coloca la etiqueta de MMORPG, a mi parecer no se acerca a un MMORPG ni de lejos, yo más bien lo definiría como un sandbox de supervivencia con componentes RPG, para empezar, en un MMORPG encontramos misiones de diferente índole que generalmente se pueden enmarcar bajo el nombre de “principales” y “secundarias”. Las primeras nos ayudan a resolver una historia sobra la cual giran nuestros pasos, y las segundas nos ayudan a expandir conocimientos sobre el mundo que habitamos, pues bien aquí en Citadel también tenemos misiones de dos tipos, “tutoriales” (son terribles en su desarrollo y pueden suponer la primera piedra para continuar con la aventura) y “misiones diarias” que son recados que nos encargan personajillos que siempre se encuentras en las mismas torretas semi destruidas y se basan en matar X enemigos o recolectar X recursos, a cambio nos darán recompensas que agilizan el crafteo. Bien, una vez aclarado esto empecemos por el principio.

Aplacar criaturas es una parte angular de la aventura

Citadel nos presenta un mundo mágico, llamado Ignus, y lo primero que debemos hacer para entrar en él es seleccionar el modo de juego que queremos, Un Jugador o Unirse al juego, el primero se podría decir que es una especie de modo entrenamiento, ya que nos permite tomar ventajas como potenciar la obtención de experiencia o multiplicar la recolección de materiales, pero por lo demás nos encontraremos un sandbox totalmente huérfano y repetitivo sin ningún aliciente para continuar en el, más allá que el de probar construcciones o diferentes tipos de magias. El segundo es el modo para el cual el juego ha sido creado, el multijugador, podemos seleccionar el servidor que mejor se adapte a nuestro estilo de juego, PVP o PVE y una vez dentro empieza la aventura.

Una vez creado nuestro personaje, en un editor un poco tosco y limitado, podemos elegir entre tres puntos de reaparición de nivel inicial (son las únicas ciudades del juego) y una vez dentro aparecerá un PNJ que nos hará un extenso tutorial para que empecemos a comprender donde estamos. Aquí radica el primer problema del juego, y es que el tutorial es infumable, te pide que busques los ingredientes para crear tu primera arma, con vagas indicaciones, para conseguirlo tienes que andar un buen trozo y enfrentarte a algunos animales salvajes imposibles de derrotar, una vez tienes los ingredientes vuelves, entonces te pide otra cosa y vas y vuelves y vas y vuelves a volver y así un número elevado de veces que terminan por convertirse en un sufrimiento.

Podemos alternar la vista en primea y tercera persona

Una vez superada la pesadilla toca explorar y craftear. Empiezas con una pulgosa túnica de mago y nada más pero, tras terminar el tutorial, tendrás un hacha y una varita, a la cual podrás equiparle hechizos, en concreto dos, y aquí sí que viene uno de los puntos fuertes del juego, que es su sistema de Magia. A lo largo y ancho del mapa encontraras una “pelotas” de colores, las cuales podrás craftear y te darán una esencia” en concreto hay seis diferentes que son Hielo, Fuego, Rayo, Naturaleza, Lumínica y Oscura. Cada una de estas esencias es capaz de desarrollar cuatro hechizos diferentes, Proyectiles, Rayos, a ti mismo y Utilidad. Esto nos hace tener un abanico de ocho esencias y cuatro hechizos para cada una, o lo que es lo mismo, un total de 32 hechizos, los cuales son, sin duda, lo mejor del juego. Los hay que calcinan a nuestros enemigos, nos curan vitalidad, nos permiten domar fieras o por ejemplo recolectar materiales con el más mínimo esfuerzo. Por lo demás a medida que nuestro personaje va subiendo de nivel nos darán puntos de habilidad para invertir en “salud” “mana” “daño” y “capacidad de transporte” además de puntos de conocimiento, que nos permitirán aprender nuevas recetas de crafteo, esto se divide en tres grandes bloques,  recetas de equipo “bastones, varitas, petos…” recetas de consumibles “pociones, comida…” recetas de construcciones “paredes y suelos, calderos, baúles…”  todo esto es lo convierte al juego en un título de supervivencia, pero comprendo que no se le llama así porque a diferencia de los referentes, en este no debes preocuparte por beber agua o comer, ya que las recetas de comida que iremos aprendiendo nos sirven únicamente como potenciadores de salud o maná.

En cuanto a la aventura en sí, el juego tiene una evolución algo lenta, por lo cual recomiendo jugar en un server que sea algo “generoso” en cuando a los multiplicadores de recolección y de experiencia, poco a poco iras picandote a craftear ese arma tan molona que acabas de aprender a hacer, pero ojo que necesitas un material que te suena que sueltan los duendes y claro matar duendes en según qué zona no es tarea fácil, así que lo suyo es que encuentres a algún otro jugador con el cual compartas intereses, y ahí es donde está la auténtica magia del juego, en crear historias y momentos con algún colega,  por ejemplo en mi caso lo más divertido fué cuando a un nivel alto se me ocurrió que quería domar un dragón e ir volando por el mapa, suena bastante más fácil de lo que es y por fortuna en una de mis expediciones encontré a un jugador (Nazir) que precisamente también buscaba un dragoncito como mascota, tras incontables fracasos y retiradas apresuradas nos terminamos haciendo amigos, así que fuimos a mi ruina de castillo para crear provisiones y armaduras acordes a nuestra ardua tarea, tras otros no pocos intentos finalmente ambos conseguimos a nuestros dragones y con un dragón a tus ordenes (aunque sea de los más normalitos del juego) la experiencia empieza a ser muy satisfactoria.

Utilizaremos diferentes hechizos con diferentes usos como por ejemplo craftear

Por haceros un resumen, poco a poco aprendes a crear cosas, al hacerlo aprendes más y las sigues creando y avanzas por el mapa con relativa comodidad, hasta que llegas a una zona donde te funden con mirarte, ahí te construyes un refugio y una piedra de respawn, sigues explorando hasta que tu nivel y tu equipo te permiten adentrarte en una nueva zona. A todo esto hay que añadirle la posibilidad de formar alianzas e incluso crear ciudadelas con otros humanos donde se cree una utopia en la cual se comparten recursos y esperanzas, y se crean grandes batallas contra facciones de enemigos que vienen a robar tus provisiones, e incluso se pueden crear pistas de “quidditch” pero siendo honesto no he visto nada de esto en ninguno de los server en los que he jugado, y se podría decir que eso es porque el juego tiene fuertes barreras difíciles de superar y hacen que los jugadores lo abandonen.

Los principales problemas, y por lo cual me cuesta mucho poder recomendar este juego, están relacionados con la inmadurez que muestra el título, gráficamente tiene algunos momentos en los que resulta realmente hermoso; nos presenta un mundo mágico lleno de luces y sombras, zonas luminosas llenas de animalillos y otras oscuras donde los muertos andan a sus anchas, pero todo esto se ve mermado por un nefasto apartado gráfico y sonoro, lleno de tirones y con una distancia de dibujado mediocre, por no hablar de incontables bugs, algunos leves como que tu capa atraviese tu propio cuerpo, y otros más graves como una vez que haciendo un viaje rápido la tierra me trago y quede atrapado en otra dimensión de la cual no podía salir, pero sí verle las tripas a Ignus y por supuesto reaparecer perdiendo todo mi equipo no equipado. Otro punto muy jodido es la interfaz: un auténtico desastre en consolas, absolutamente nada optimizada que te hace dar mil vueltas para dar un paso y si te equivocas en el orden de pulsación de los paneles y quieres volver un paso atrás te obligará a empezar desde el principio, (por ejemplo si eliges una esencia que no es la que querías, no puedes soltarla y elegir otra, debes cerrar el menú y vuelta a empezar) además la distribución de los botones es horrible y por ejemplo prescinde del uso del arma cuerpo a cuerpo, aunque por fortuna puedes modificarla a tu antojo como mejor se adapte a tu forma de jugar, aunque no con todo, ya que por ejemplo para agacharte debes mantener pulsado el joystick y aunque es bastante molesto el juego no te permite modificarlo y por ultimo están los servidores, los cuales fallan muchísimo, y no os quebréis mucho la cabeza a la hora de crear a vuestro personaje ya que en no pocas ocasiones el juego no te dejara entrar al server seleccionado y tendrás que volver a empezar a crearlo.

En resumen, estamos ante un juego muy entretenido, especialmente orientado a jugarlo con amigos, al que pesa más de la cuenta que le falta un hervor y en ocasiones da la sensación de ser un early acces, cosa que negativamente no se ve reflejada en el precio que oscila, los 40€. Por lo tanto podríamos decir que si lo que te gusta es la magia y correr tus aventuras con una progresión lenta aunque aceptable, pues mira podría ser que termine gustándote, pero si lo que te atrae es el estilo survival hay otras opciones mucho más pulidas y a mejor precio.

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