Análisis Chorus

Juan Cash

Juan Cash

Al principio de los tiempos –en esto de los jueguicos-, los videojuegos espaciales fueron uno de los géneros pioneros y por lo tanto gozaron de un éxito indiscutible, con joyas como Space Invaders, Gradius, Galaga y mil ejemplos más. Sin embargo, a día de hoy, resulta destacable que se publiquen tres o cuatro juegos anuales, cuanto más que tengan cierta calidad. Es por ello que este 2021 es un año maravilloso para los fans del género, ya que aún conservamos el buen sabor de boca que nos dejó Star Wars Squadrons, pero además, sobre la bocina y a punto de cerrar, nos llega Chorus, una interesante aventura espacial, con todo lo arcade que puedas imaginar, y con mucho mimo por un control que hace pensar en Ace Combat. Su buen hacer nos viene de Fishlabs y Deep Silver y ya os digo que si disfrutasteis de los juegos que marcaron una época, este Chorus os va a encantar. Hasta el infinito y más allá.

La inquisición galáctica


Nosotros seremos Nara, una máquina de matar, que en compañía de su nave, y a las órdenes del profeta, se encarga de poner fin a toda disputa en la galaxia. Nara se encarga de mantener la paz y promover la fe de esta extraña secta, llamada el círculo

La cosa se complica cuando cierto día un planeta no termina de dejarse seducir por la doctrina del círculo y claro, nuestro jefe, algo molesto, nos ordena destruir dicho cuerpo celeste, suponiendo el fin de todos sus habitantes.

Nara –nosotros- obedecemos, pero al ver semejante destrucción… la conciencia nos dice que quizá no sea lo correcto, eso de ir matando inocentes por ahí. Así que pese a ser la mejor piloto del círculo, lo abandonamos e intentamos iniciar una nueva vida. 

Pero cuando apenas empezamos a disfrutar de un trabajo normal, pilotando una nave normal, con amigos normales… el círculo ataca de nuevo y en ese momento nos damos cuenta de que no podemos huir. Debemos hacer frente a los lunáticos a los que servimos tiempo atrás, y poner fin de una vez a su reinado del caos que viene a ser parecido al de la Inquisición española allá por el siglo siglo XVI.

Volando, disparando y mejorando


Chorus es un shooter espacial en tercera persona, con mecánicas totalmente arcades que, además, se desarrolla en un conjunto de mapas de tamaño generoso en los cuales podremos hacer misiones principales y secundarias. 

Al principio dispondremos de una nave normalita, con la cual libraremos las primeras batallas y aprenderemos a volar en sus diferentes ritmos. Pero no demasiado tarde, volveremos a rescatar nuestra antigua nave, Forsaken, la cual no solo es una maldita cotorra, sino que tiene mayor potencia que la anterior y nos permitirá adquirir nuevas habilidades de combate. Ahora sí que estamos preparados para erradicar al círculo.

Mola esto por el hecho de justificar que empezamos mermados, sin poderes por así decirlo. Claro, estamos asqueados de haber reventado un planeta, y decidimos empezar de cero, sin nuestra querida Forsaken, a la cual todo el mundo reconoce como una nave del círculo. Me gusta que cuando hay un nerfeo tan tocho de un personaje, al menos se tomen la molestia de justificarlo de forma coherente.

La cosa es que iremos mejorando poco a poco, no solo mediante la compra de ítems y de pasivas, sino también nosotros mismos como pilotos. Al principio nos costará el simple hecho de frenar, y terminaremos haciendo piruetas y giros de trescientos sesenta grados para dar muerte a un enemigo complicado.

El control es muy gratificante, recordando a títulos como Ace Combat, e incluso el reciente Star Wars Squadrons, y quizá la única queja sea la ausencia de una cámara en primera persona, aunque en cierta medida chocaría contra la idea del juego… pero vaya como en tantos otros casos que sí que la incluyen. 

Volar y combatir se torna en todo un placer al poco de empezar, y termina siendo una experiencia memorable en los compases finales, cuando ya tenemos todo el arsenal a nuestra disposición. El juego nos complica la vida con enemigos especiales, con diferentes defensas, que exigen de nosotros poner toda la carne en el asador, así como utilizar todas nuestras armas y habilidades. Como el láser para eliminar escudos, el misil para provocar un daño directo o la ametralladora para coser a tiros a los enemigos lejanos. 

Además de ello, las habilidades son muy interesantes; no solo la típica que nos marca a los enemigos, sino por ejemplo una de las primeras, que nos permite teletransportarnos a la cola de las naves enemigas y tener una línea de disparo directa. 

Sumando todos estos ingrediente, el combate fluye y lo hace con gracia y saber, ofreciendo momentos memorables, donde el feeling nos invita a continuar la aventura e incluso a realizar las penosas secundarias, con tal de pegar unos cuantos tiros más.

Perdidos en el espacio


Sin embargo, no todo son buenas noticias. Si bien el combate es la caña, las misiones de exploración o de recolección son un coñazo. Apenas suponen desafío y se basan en reunir equis piezas de lo que sea, o destruir sensores o mil paridas más. Lo peor no es la ejecución, sino que están realmente mal diseñadas, y ponen al jugador en manos de un escáner que no termina de funcionar bien, haciéndonos sentir perdidos en el espacio y frustrando por no saber qué diablos hacer. 

A esto se le suman pequeños puzles que se basan en probar la nueva habilidad desbloqueada y que nos llevan por estrechas mazmorras para desbloquear puertas (o barreras lumínicas) que impiden nuestro paso, sin olvidar una extraña presencia mal rollera que nos obliga a correr como locos si no queremos una muerte directa, llevándonos a un punto de control que nos lleva a empezar la misión de cero… y claro esta mezcla de errores hacen que el jugador –escaso de tiempo por norma- sienta que está desperdiciando unos valiosos minutos de ocio electrónico.

El retorno de los arcades espaciales


Chorus es un buen juego, un título al que es fácil cascarle una etiqueta de decente doble A. De esos que escasean últimamente como siempre digo, que sabe sacar partido de sus virtudes y que consigue que sus defectos no pesen demasiado.

He disfrutado bastante recorriendo los distintos mapas galácticos a tiro limpio contra el círculo, salvando a refugiados de guerra y haciendo mil piruetas por el camino. Sufriendo el estrés de las cuentas atrás para conseguir el objetivo e incluso venciendo a jefes en forma de naves tochas. 

He disfrutado de una dificultad perfecta en su modo normal, exigiéndome sin llegar a picos de dificultad insalvables, pero sin regalarme nada, incitándome a completar secundarias para mejorar mi equipo, pero sin sentir que estoy obligado a hacerlo. 

Chorus se atreve a rescatar un género de nicho, que en su día fue base para el desarrollo de la industria actual, y lo hace con cierta gracia, con una historia interesante a la par de amena y sobre todo con un sistema de combate muy divertido. Si os van las navecitas, seguro que disfrutareis de un buen puñado de horas con este juego.

**Nota extra: Durante el juego, en su versión de Xbox Series X, he sufrido algun que otro bug, algunos estéticos, del palo “perder el audio en las cinemáticas” y otros más jodidillos, como una misión que no me permitía avanzar, volviéndome loco y teniendo que recurrir a un video de youtube para descubrir el error. No lo incluyo como parte del análisis debido a que estamos en los primeros vuelos del juego, y no me cabe duda de que lo parchearan y esto quedará para el recuerdo y poco más.

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