Análisis Captain Tsubasa: Rise of New Champions

La existencia misma de este título fue una de esas noticias capaces de sacar una sonrisa a más de un aficionado a los videojuegos. Sobre todo a la de aquellos chavales nacidos en los 80 e incluso en los 90. Hablamos por supuesto de Captain Tsubasa: Rise of New Champions. Juego que nos trae Bandai Namco, y más en concreto el estudio nipón Tamsoft.

Con la llegada de Oliver y Ben… perdón, de Captain Tsubasa, el futbol en su vertiente más arcade ve la luz al final del túnel, ya que en términos de juego triple A, hay que mirar muy atrás para poner título a un juego de futbol. Mirando más allá de FIFA o PES, no hay ni un juego que arriesgue por satisfacer a esos jugadores que simplemente busquen divertirse con un balón virtual, sin tener que aprender miles de combinaciones y controles (no me valen los controles simples de FIFA). Si bien es cierto que hay por ahí algún indie interesante, como Legendary Eleven, e incluso Mario  se ha atrevido con su particular Super Mario Strikers (nada mal por cierto) la llegada de Tsubasa y compañía caen como agua de mayo para cubrir un huequito en el corazón de muchos jugadores.

Ya ni que decir tiene para aquellos muchachos/as que pasaron años de su infancia peleándose por ser Oliver o Mark Lenders cuando jugaban una pachanga en las calles de su barrio. Para todos ellos enhorabuena, aquí tenemos un juego muy competente que hará recordar aquellos maravillosos años durante un buen puñado de horas.

Para empezar, decir que es un juego muy completo, donde podremos disputar partidos online u offline, así como torneos o ligas personalizadas, por supuesto solos o en compañía de algún amigo. Además, podremos personalizar a nuestros jugadores, así como crear un equipo completo, ¿os imagináis tener a Potajito como portero estrella? Ahora es posible. Además su modo online es bastante peculiar, ya que nos pedirá crear nuestro propio equipo para competir mediante un sutil sistema de ranked, bastante bien, debo decir y sobre todo desafiante. Ahí es donde está el endgame, donde pasaremos las horas después de completar, por supuesto, su modo campaña, aquí llamado «El Viaje».

Creo que no es pretencioso decir que «El Viaje» es el grueso del tÍitulo. Dividido en dos episodios nos permitirá, por un lado, ser Tsubasa y medirnos a los mejores equipos de Japón, para hacernos con el tercer título consecutivo. O bien, por el otro, crear a nuestro propio jugador en una nueva historia original. Vayamos por partes.

El capítulo Tsubasa es fiel a la serie. Nos contará una de las historias de este gigantesco anime, y mezclará partidos con cinemáticas (muy bien llevadas) y texto, siendo muy fiel (una vez más) a la serie. Es un espectáculo puro de nostalgia. Por ejemplo en cierto partido cuando ves que los rivales se preparan para hacer «La catapulta infernal» o cuando controla el balón Hyuga (M Lenders) y se prepara para su disparo del tigre, son momentos muy cinematográficos que nos transportan de lleno a lo visto en televisión, ya que después de dicho disparo, nos vendrá una charla de los compis facinerosos ante tal hazaña y una vez terminado, vuelta al partido, el cual debes ganar sí o sí para continuar. Pese a que al principio parece que se complica en algún partido, es cuestión de tiempo y práctica que se nos haga sencillo, de hecho, este episodio Tsubasa, actúa como un perfecto tutorial, para después dar paso al modo más complejo, el episodio «Ha Nacido un Héroe», modo en el cual debemos crear a nuestro propio personaje e ir mejorándolo partido a partido para llegar a ser jugador de la selección nacional. Para ello debemos elegir un equipo e ir haciéndonos amigos de nuestros compañeros, para así poder utilizar sus técnicas. Sí, podremos hacer el tiro con efecto de Tsubasa o el mismísimo tiro del tigre de Hyuga entre otros, pero va más allá, ya que a lo largo del episodio podremos personalizar a nuestro personaje de tal forma que finalmente tenga unas habilidades únicas, salidas de la mezcla de todos nuestros personajes favoritos. Este modo es bastante denso, pero lo mejor, es que todo el progreso que realicemos con nuestro personaje, que hará que se haga bastante bueno, podremos posteriormente usarlo en el modo online (y también en el offline claro). Y además siempre es gustoso descubrir una nueva historia de este universo, más aun si nosotros somos los protagonistas.

Si hablamos de jugabilidad, en el más estricto sentido de la palabra, el título no tiene mucha ciencia. Básicamente, dispondremos de un par de botones para regatear (sacrificando estamina) y otro par para robar el balón, ademas de, claro esta, el botón de disparo, pase elevado y pase en profundidad, pero vaya, sencillito de comprender, difícil de dominar (sobre todo en su vertiente online).  Para hacer gol, no solo debemos generar una ocasión clara y chutar, no, además de eso, debemos agotar la estamina del portero, para así asegurarnos de que nuestro tiro con efecto será gol. 

En términos de rendimiento, en general el título funciona bien, con algunas pantallas de carga algo pesadas en su versión de Switch, pero perfectamente disfrutable en la híbrida de Nintendo. Sí que cabe señalar que la IA en ocasiones es algo tosca y que, quizá, la jugabilidad no esté del todo pulida; pasando de largo al lado del balón en algunos momentos o con una cámara que se vuelve loca si la cosa se pone frenética. Pero pese a estas pequeñas asperezas, lo cierto es que es muy disfrutable, una propuesta que hace recordar a grandes títulos del pasado, como por ejemplo el mítico Neo Geo Cup’98, con el añadido de contar con la espectacularidad del anime, dicho de otro modo, este Captain Tsubasa es al Neo Geo Cup’98 lo que Dragon Ball FigtherZ podría ser a The King of Figthers 98 (por seguir con Neo-Geo).

El apartado artístico es super vistoso, llevando perfectamente el estilo del anime al 3D, con mucha sutileza y un uso de sombreados que dan la profundidad justa para no romper la estética cartoon. Además como se rompe el juego para dar grandeza a esos movimientos especiales, ya sea cuando un defensa intercepta un disparo o cuando se luce el portero; estupendo. La banda sonora acompaña a la perfección y ademas cuenta con un excelente doblaje al japonés que ameniza la lectura de los textos, o también destacable, el sonido ambiente de los partidos, de nuevo con la agradable música y comentarios del narrador en momentos épicos.

En resumen, un juego muy válido para todos aquellos que disfruten del género deportivo, más aun si empezáis a estar algo cansados de simuladores como FIFA y buscáis algo nuevo, y sobre todo, compra obligada para todos los seguidores del anime o al menos para los nostálgicos que lo disfrutaron en su día.

Nota: Yo suelo archivar los juegos una vez han sido reseñados, pero ya os digo, que este Tsubasa quedará durante mucho tiempo en mi galería de Switch.

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