Análisis Call of Duty: Vanguard

Juan Cash

Juan Cash

Llega noviembre, y con el Activision, que un año más responde a la llamada del deber. Tras una semana dándole duro a la nueva entrega de la híper-exitosa franquicia, traigo muchas certezas y alguna que otra duda, que me propongo compartir con todos vosotros. Volvemos por enésima vez a la Segunda Guerra Mundial, y matar nazis nunca pasa de moda. Acompañadme en estas líneas y descubrid si el nuevo CoD es o no es de «vanguardia».

Call of Duty: Modern Farware contigo empezó todo


Primero viajemos al pasado, pero no al 1940 -eso lo haremos más adelante- sino al 2019. Desde Activision nos prometen revolucionar su título más exitoso, y lo consiguen. Llega el reborn de Modern Warfare. Nuevos graficotes, con un uso de la iluminación y un realismo que quitan el hipo. Y con una jugabilidad mucho más táctica y algo menos alocada. OK.

En el intervalo que va desde la guerra moderna hasta la guerra fría, nos da tiempo a pasar por Verdasnk, gracias a la excelente apuesta por el battle royale. Es el llamado CoD Warzone.

Después visitamos la guerra fría. Con una de las mejores entregas (si me preguntas a mi) en lo que a historia/campaña se refiere. La cosa no podría ir mejor con CoD Black ops: Cold War

Llegamos a 2021. La nueva generación ya esta asentada en muchísimos hogares, y con ello la eterna esperanza de comenzar a ver reales juegos next gen. Si bien Cold War ya apuntaba maneras, mi sincera esperanza se encontraba en la nueva entrega. Call of Duty: Vanguard. Y como nota inicial… No, sigue sin ser un juego next gen, o al menos lo es igual o incluso menos que su predecesor. Vanguard sigue la estela de lo que iniciase Activison en 2019, con un lavado de cara que lo lleva aún más al realismo, pero sin ser un cambio brutal ni mucho menos.

Permitidme que insista con la ambientación

Una vez ejecutas el juego en tu consola, veras un menú dividido en cuatro pantallas, las cuales incluyen los juegos citados anteriormente. Pudiendo pasar de uno a otro sin problemas, (si los tienes instalados claro está, con los miles de GB que eso conlleva) y me parece un resumen magnífico de lo que ha sido la saga en los últimos años.

Tenemos el juego técnico del 2019, pasando por el battle royale, hasta la guerra fría del 2020 y su frenetismo como Black ops. Llegando ahora Vanguard para unirse a la familia feliz con un perfecto punto intermedio. Ni tiene el temple de Modern Warfare ni tampoco la locura adrenalina de Cold War. Y supongo que cerrara esta saga de tres años, ya que si el año que viene pretenden dividir la pantalla de inicio en cinco títulos… me parecería excesivo.

Una historia de varias historias


La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) es el conflicto bélico más jodido de la historia. Donde los nazis alemanes pretendían la conquista de medio mundo. Un marco histórico inmejorable para un juego de guerra. Por ello se ha utilizado hasta la supuesta saciedad, ya que no terminamos de saciarnos jamás de disparar a nazis.

La ambientación es inmejorable, insisto, hemos vivido interpretaciones de la 2ª GM muchísimas veces, desde los clásicos Medal of Honor, hasta los primeros Duty’s, hace ya un buen puñado de años. Pero el viaje reciente, el que nos propone Vanguard, es espectacular.

Si bien la historia me ha parecido más floja y mucho menos inspirada que la de Cold War, lo cierto es que el marco lo mejora en todo. Os pongo en contexto. Durante la campaña, seremos un equipo de elite con una complicada misión: robar unos documentos. La cosa sale mal y terminamos en la trena. Momento donde un excéntrico nazi, que parece salido de una cinta de Tarantino, va interrogando a todo los miembros del equipo. Previo a esos interrogatorios, el juego, a golpe de clichés, aprovecha para hacer un viaje al pasado del personaje y contarnos vía jugabilidad, un capítulo del personaje en cuestión durante la guerra. 

Y lo cierto es que funciona, aunque su escasa duración mezclada con la variedad de personajes, hace que no terminemos por encariñarnos demasiado con ninguno. Sí que mola Polina Petrova, la rusa mata nazis, o el gran Arthur Kingley, el capitán de color que soporta el racismo nazi con gran entereza… pero por desgracia no se termina de profundizar demasiado en ningún personaje, perdiendo ese dramatismo y esa cinematografía brillante que nos habían regalado en las dos anteriores entregas. En pos de la espectacularidad y de unos escenarios realmente impresionantes, que nos llevan desde desiertos, hasta capitales (Rusia y Alemania) e incluso las mismas trincheras de los soldados japoneses.

Pese a ello, la jugabilidad es una delicia, y la espectacularidad que nos ofrece con la más absoluta devastación, hará que durante toda la campaña estemos pegados al mando, ojipláticos, disfrutando de cada bala que disparamos a la cabeza de nuestros enemigos. Ofreciendo, algunas partes moderadamente novedosas, como ciertos momentos de apuro, donde el sigilo será nuestra única oportunidad de sobrevivir.

Zombiz nazis


 Como viene siendo habitual, la campaña, por espectacular y de gran presupuesto que sea, es solo la punta del iceberg. Si por algo la saga de Activision encabeza la lista de ventas año tras año, es por sus modos extra: el multijugador y el ya habitual modo zombis.

Este último ha sido una grata sorpresa. Los zombis de este Vanguard han sufrido un fuerte lavado de cara. Ofreciendo una nueva propuesta que apuesta sobremanera por el roguelike y por la fantasía oscura, mística y diabólica, que como todos sabemos, sienta de maravilla al marco nazi. El hecho de aportar una historia con cierto interés, que nos lleva a buscar aliados en el místico mundo de los demonios, para acabar con un malvado general nazi que controla a los muertos… es un gancho que acompaña de maravilla a su excelente jugabilidad.

Para empezar, apareceremos en una zona que hará las veces de hall o de purgatorio, o punto intermedio, no sé muy bien como decirlo. Básicamente es un enorme patio, con pequeños grupos de zombis (que irán aumentando por ronda) en el cual podremos mejorar nuestras armas, conseguir nuevas e incluso desbloquear habilidades o aumentar la vida máxima y el escudo. Pero, sobre todo, será el lugar donde aparezcan los portales que debemos cerrar para avanzar. Cada uno de ellos se cierra realizando diversas tareas, desde sobrevivir a la horda, hasta aniquilar zombis para cosechar piedras e incluso seguir una calavera amarilla mientras nos atacan centenares de no muertos.

Nuestros amigos zombis siempre tan agradables

Esta variedad y la capacidad de elección sientan de maravilla al modo de juego, que bien podría funcionar como experiencia totalmente independiente. La angustia y el estrés que nos produce la ingente cantidad de zombis que nos rodean a cada minuto, es extremadamente gratificante, cuando nos dedicamos a vaciar cargador tras cargados sobre su pútrida piel. Sin duda puedo decir bien alto que es el modo zombis que más me ha gustado en muchísimos años. Siendo muy disfrutable con amigos, pero perfectamente jugable en soledad.

Multijugador no apto para cardiacos ni novatos


Son muchos los años que CoD lleva imperando la lista de juegos bélicos más jugados; sobre todo en su vertiente multijugador. Lo cual está muy bien para los seguidores, que ven año tras año como se mejora la formula (con algunos tropiezos), para seguir ofreciendo unos niveles con un diseño sobresaliente y con una progresión bien regulada que exige de un buen puñado de horas, para ir dominando poco a poco todas las armas del juego, así como sus diferentes modificaciones. Por no hablar de las rachas de bajas o de las habilidades de campo. El juego te pide calma, ir subiendo de nivel para desbloquear y probar. Haciendo así que no nos volvamos locos ante mil abanicos que no sabemos utilizar. Hasta ahí bien.

Podría escribir una enorme parrafada sobre sus modos de juego, que van desde los duelos a muerte por equipos, hasta el todos contra todos, pasando por control de zona o el típico modo de guerra total que enfrenta a la hostia de gente en un mapa enorme y las mil movidas que conocemos de sobra. En este sentido es de justicia decir que Vanguard es más de lo mismo. Pero eso no es malo, ojo.

Se respeta la exitosa formula de los últimos años, adaptando las armas y las rachas de bajas al marco histórico elegido y quizá y digo quizá, dándole un poquito más de pausa a la acción. Pero esto es relativo. Ya que como novedad nos llega la capacidad de elegir el ritmo de la acción, desde táctico hasta frenético. Y se nota, un poco al menos, como en frenético todo va a tope. Reaparición exprés y carreras sin parar con muertes en segundos. Mientras que en táctico, todo parece un poco más tranquilo, pero sin ser ni mucho menos un juego táctico como bien podría ser Rainbow Six, ya que hay un enorme abismo entre ambos.

Se incorporan cositas, como el rey de la colina, que es un modo en equipos basando en eliminatorias hasta que solo queda uno, algo así como un rey de la pista en el futbol. Quien gana sigue y quien pierde a la calle. También se añade una votación para destacar al mejor del equipo… lo cual no está mal, aunque a veces rompe un poco el ritmo… y alguna que otra novedad a modo más de curiosidad que de revolución.

El multijugador de Call of Duty: Vanguard vuelve a ser ese polvorín adrenalínico basado en dominio de mando puro y duro. Pero… desgraciadamente me parece terriblemente hostil para los nuevos jugadores, entre los cuales ya no me incluyo, pero pese a ello me las veo y deseo para destacar en una de cada diez partidas y me pongo el pellejo del Juan Cash que entró de nuevo al género con el Modern Warfare del 2019 y pienso… “La accesibilidad al multi de esta franquicia cada vez es más jodida”

Ahora votaremos por el mejor del equipo. ¡Mira mamá! ¡Salgo en la tele!

Conclusión


Call of Duty: Vanguard es un juego muy divertido, como sus cuatro recientes hermanos. Pero, aún así, se siente muy continuista con respecto al pasado inmediato de la compañía, sin dar una mínima sensación de evolución, e incluso ofreciendo cierto retroceso en su campaña. Pese a ello, el apartado audiovisual es espectacular y la ambientación de la Segunda Guerra Mundial es sencillamente la mejor recreada hasta la fecha. Si a eso le sumamos que el modo zombis se ha renovado con bastante acierto y que el multijugador sigue funcionando como un reloj suizo… estamos ante un nuevo juegazo de Activision, pero insisto, si esperabas una revolución con lo visto el año pasado… toca seguir esperando. Dicho eso, si os gusta la ambientación, recomiendo que le deis una oportunidad llegado el momento, ya que os aseguro que lo disfrutareis. Y aunque tenga poco de «vanguardista”»sigue siendo un buen Duty y eso es sinónimo de diversión.

**Nota extra: El impacto de las balas en los enemigos me sigue pareciendo el mejor conseguido jamás. Esa sensación de perforación que ya me impresiono allá por 2009 en Modern Warfare 2, sigue vigente hoy día, solo que me resulta aún más placentero que en su momento. ¿Conocéis algún juego en el que os resulte tan gratificante dispara contra alguien o algo?

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