Análisis Bladed Fury

Daniel Ureña

Daniel Ureña

Fundador y sufridor de Invisible Movement.

A finales de 2018 llegaba a PC, vía Steam, Bladed Fury, el penúltimo título de Next Studios que hace poquito ha llegado a Switch, consola que le sienta como un guante.

Es curioso como el estudio chino va cambiando de género a cada juego que hace y la verdad es que aguanta bastante bien el tipo en cada uno de ellos. Aquí analizamos hace un tiempo Death Coming, un juego que jugueteaba con los puzles y nos hacía encarnar a la mismísima Muerte para ir cosechando almas. Posterior al que nos ocupa tenemos Crown Trick, un RPG roguelite entretenido con un arte cartoon y buenas ideas. El caso de hoy es el de un juego de acción en 2D que bebe un poquito de los títulos de Vanillaware y nos trae una historia que juega con la historia y mitología chinas y que es competente en todo lo que hace.

Bladed Fury es la historia de venganza de Ji que buscará de todas las maneras acabar con los usurpadores del trono de su padre y que, además, tienen retenida a su hermana. Para conseguirlo tendremos que ir hilvanando sencillos combos con nuestras dos opciones de armas y jugar con los siempre útiles parry y dash así como ir aplicando cuando toque las diferentes «magias» del juego. Todo muy asequible, fácil de aprender y que no tardaremos en dominar.

Quizá ese sea su principal problema para aquellos jugadores que exijan algo más. Si estamos curtidos en mil batallas, Bladed Fury no supondrá un verdadero desafío pero, por contra, es un juego perfecto para no iniciados o para aquellos que busquen disfrutar de cuatro horitas entretenidas sin tener que concentrarse demasiado en lo que se hace.

Si el combate es disfrutón pese a su sencillez, se echan de menos más tipos de enemigos que nos pongan un poco más contra las cuerdas; algo que si se encargarán de hacer los últimos enemigos finales, mucho más desafiantes y exigentes que el resto de «encuentros serios» pero nada que no podamos resolver con un buen uso de nuestras magias y los movimientos que hayamos aprendido durante la aventura.

A sus mecánicas asequibles hay que añadirle su punto más fuerte, su estilo artístico. Next Studios ha impregnado al juego de un arte basado en la tradición China que recuerda, como decía antes, al los títulos de Vanillaware. Un estilo que le sienta perfectamente al juego (muy bien acompañado por la música) y que, en muchas ocasiones, sabe sacarle provecho jugando con diferentes efectos como el de combatir detrás de las shoji, viendo únicamente nuestra sombra y la de nuestros enemigos.

Otro punto que merecía un poco más es el relacionado a la historia y es que Bladed Fury no acaba de sacarle demasiado provecho. Durante nuestro camino de venganza iremos conociendo diferentes espíritus de la mitología China pero que el título da por hecho que ya conocerlos haciendo que no brillen todo lo que deberían (salvo que nos vayamos por los campos de Internet para buscar más información). Mira que no soy nada fan de los coleccionables pero en este caso (que justamente no los hay) no hubieran venido mal algunos de ellos con más información sobre los que nos vamos encontrando o en lugar de coleccionables algún tipo de diario donde leer más sobre ellos y disfrutar más de todo lo que rodea al juego que pillará un poco desprevenido al jugador que desconozca todos los teje manejes de las cortes chinas y sus diferente espíritus.

Quizá esta falta de información sea porque el juego está pensado sobre todo para los jugadores de allí o porque realmente el juego va como un tiro y no quiere perder demasiado el tiempo en explicaciones. Ya digo que son cuatro horitas que se pasan volando y que, quizá, con una mayor dedicación en esos aspectos hubiera matado el ritmo de juego aunque, repito, que una entrada de diario o algo parecido le hubiera sentado de lujo.

También peca de ser apenas rejugable ya que una vez acabada la historia tampoco nos quedará mucho por hacer salvo el añadido un modo boss rush para acabar con todos los enemigos finales contrarreloj. Un modo más exigente o desafíos para exprimir el combate le hubieran sentado fantástico.

Bladed Fury es un buen juego. Es divertido y parece tener muy claro lo que quiere ofrecer. Su falta de ambición se contrarresta con lo asequible y sencillo que es, que lo hacen perfecto para devorarlo en un par de sesiones. Todo ello, sin olvidarnos de su parte artística que nos conquistará desde el primer hasta el último minuto de juego.

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