Tokyo Jungle Review

Cada vez que le explico a alguien la sinopsis de Tokyo Jungle y sus mecánicas, es inevitable recibir a cambio una risotada por parte de mi oyente. Cuando deja de reírse y se da cuenta de que no le estaba tomando el pelo, siempre recibo la misma pregunta: ¿En serio?

 

Tokyo Jungle es un juego único en su especie. Estamos ante un survival puro y duro en el que, controlando a una de las muchas especies de animales que contiene el juego, unas 50, deberemos sobrevivir lo máximo posible en una futura Tokio destruida y carente de vida humana.

Dos modos de juego que se entrecruzan, le dan cuerpo al juego: el modo Historia, en el que por capítulos descubriremos, poco a poco, qué le ha sucedido a la ciudad japonesa, y el modo Supervivencia, modo estrella, en el que, eligiendo especie, deberemos sobrevivir al paso de los años y alargar nuestra especie lo máximo posible, además de conseguir valiosos puntos para desbloquear nuevas y poderosas especies.

Tokyo Jungle

Del modo Historia poco hay que comentar. En cada capítulo, nos impondrán un animal, al cual tendremos que ayudar a cumplir una serie de objetivos. Terminando el capítulo no nos darán directamente el siguiente, sino que deberemos acceder al modo Supervivencia e ir avanzando para desbloquear los próximos.

¿Qué deberemos hacer para sobrevivir en el modo Supervivencia? Pues tras unos prácticos tutoriales, podremos elegir qué especie, entre las dos iniciales, escoger. Estas se catalogan principalmente entre carnívoros y herbívoros, decisión importante puesto que nuestro comportamiento en el juego dependerá totalmente de ella. Probablemente, comenzaréis con el, en principio, adorable Pomerania; digo en principio porque una vez juguéis a Tokyo Jungle cambiará vuestro concepto sobre este vil asesino. Si somos carnívoros, deberemos aprender a cazar, desde inofensivos polluelos hasta temibles leones, en cambio si somos herbívoros deberemos eludir a los carnívoros y, sigilosamente, comer las plantas y flores que encontremos.

Nuestro animal, sea de la especie que sea, contará con tres atributos: Vida, Hambre y Resistencia. Estos variarán en función de la especie que sea y, por ejemplo, nos encontraremos con poderosos y letales carnívoros con mucha salud y resistencia, pero que su hambre se reduce rápidamente, por lo que deberemos estar buscando presas constantemente. Por otro lado, tendremos al frágil herbívoro con mucha capacidad para aguantar el hambre, pero que después de un zarpazo rival, pasará a mejor vida. La resistencia, el valor, a priori, menos importante, no hay que olvidarlo del todo, puesto que gracias a él podremos ejecutar con el analógico derecho esquives que evitarán tener a un cocodrilo en nuestra yugular. En muchas ocasiones, podremos esquivar en el momento justo para hacer un contraataque letal.

Tokyo Jungle

También, independientemente del animal, contaremos con dos ataques: el básico y el poderoso, que vendría a ser como una embestida. Cuando nos acerquemos a un animal, sobre su cuerpo aparecerán unos colmillos, cuando estos se iluminen, ejecutando la embestida, lo mataremos de un toque. Muerte limpia a la saca. Tampoco os hagáis ilusiones y no probéis a hacer una muerte limpia con un Pomerania a un tigre porque el resultado será nefasto y como mucho le haréis cabrear. En estos casos, huid.

No sólo cazando y comiendo plantas, actividad menos peligrosa que la caza, sobreviviremos. Para continuar el ciclo de la vida, deberemos aparearnos y, para ello, deberemos dominar la zona, capturando los 4 checkpoint’s de cada una. Una vez lo hagamos, aparecerán féminas que deberemos encontrar y llevar a nuestro nido de amor para procrear. No todas nuestras parejas serán iguales, encontraremos desde sucias hembras desesperadas hasta otras brillantes y hermosas que nos mirarán por encima del hocico con desprecio.  ¿Qué haremos para conseguir a la súperhembra? Pues ganar experiencia, cazando / comiendo hierbas y completando eventos, para convertirnos en líderes de la manada y reyes del cotarro. Conseguir a la súperhembra no sólo será útil para nuestro ego animal, sino que procreando con ella conseguiremos más descendencia y seguro que no cogeremos pulgas. Para aquellos que quieran jugar como lobos solitarios, que tengan claro que si no se procrea a tiempo, nuestros atributos irán empeorando terriblemente y con ello, el fin de nuestra especie.

Después de procrear, apareceremos como cachorros de nuestra especie y a nuestro nuevo animal le seguirán X hermanillos en función de lo buena que haya sido nuestra hembra (ellas tienen el control). Con nuestra prole, en el caso de que seamos carnívoros, podremos utilizarlos para atacar a nuestros enemigos; como herbívoros, utilizaremos a nuestros hermanos como cebo para que se queden rezagados distrayendo al tigre de turno mientras nosotros huimos. Muy cruel, pero así es la vida y alguien tiene que sacrificarse por la especie y seguro que no seremos nosotros. Además, cuando nos maten y vayamos en manada, automáticamente, pasaremos a controlar al siguiente del grupo a modo de vida extra. Con la manada, todo son ventajas.

Tokyo Jungle

Como elemento externo a los animales y que aportará la mayoría de los problemas, tenemos a la propia Tokio. A medida que avanza el tiempo, 1 minuto equivale a 1 año, las diferentes zonas de la ciudad se irán contaminando, aumentando nuestro nivel de contaminación, que, una vez al completo, deteriorará nuestra vida en un momento. Deberemos estar atentos a los mensajes que nos va dando el juego y al mapa que nos proporciona para ir moviéndonos por las diferentes zonas y así a evitar la contaminación. Además, la polución afecta a las plantas de la zona y a la carne de los animales muertos, haciéndola venenosa y aumentando considerablemente nuestro nivel de contaminación si es que elegimos saciar nuestro hambre igualmente. Allá vosotros.

Los eventos también son un elemento importante porque nos dotarán de buenos puntos, así como una mejora directa en nuestros atributos. Nos encontraremos con eventos sencillos, como viajar hasta cierta zona, o de más complejos, como matar a una cantidad importante de animales. Los más interesantes serán aquellos que nos indiquen que demos caza o, simplemente toquemos, al líder de una nueva especie para así poder tener la opción de, mediante el canje de puntos, desbloquearla.

Para hacerlo todo más divertido, el modo Supervivencia cuenta con un modo multijugador local – una pena que no se posibilite jugar online – que nos permitirá jugar en la misma consola junto a otro jugador. A priori, todo parecen ventajas ya que el juego nos regala unas pildoritas mágicas para resucitar a nuestro amigo, pero cuando haya hambruna y se tenga que repartir la caza o las hierbas, no todo serán buenas caras. Consejo: que uno sea carnívoro y el otro herbívoro, así cada uno a lo suyo.

Tokyo Jungle

El uso de objetos, a parte de las píldoras exclusivas del multi, será bastante habitual. Por las diferentes zonas, o cazando, nos encontraremos regalitos que pueden llegar a ser desde un quita pulgas hasta comida para animales. Todos muy útiles y que aconsejo racionar para cuando lleguen las malas épocas. Además de estos útiles ítems, también encontraremos en los regalos ropa para nuestros animales (sí, ropa). En muchas ocasiones, el chalequito de turno únicamente aportará una ¿mejora? estética a nuestro animal, pero hay otros que aumentarán nuestros atributos.

Playstation C.A.M.P y Crispy’s han parido un juego divertidísimo, con mecánicas sencillas y originales, que nos hará pasar horas y horas intentando desbloquear a todas las especies o intentando aguantar más de 100 años con nuestra familia de pomeranias. Se le puede tildar de repetitivo, aunque la variedad de los eventos y el dinamismo de la propia Tokio consigan que cada partida no sea exactamente igual. También es cierto que una mayor cantidad de zonas se hubiese agradecido, ya que el mapeado no es pequeño, pero en pocas partidas nos lo conoceremos al dedillo.

Tokyo Jungle es una pequeña joya disponible únicamente para Playstation 3 desde 12,99 €.

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