Impresiones Alfa For Honor

No sé si os pasará lo mismo, pero a siempre que en alguna película aparece una escena de batalla campal, siempre me pregunto cómo sería el estar metido en medio del fregado, al más puro estilo de Jon Nieve contra el Bastardo Bolton, o como Aragorn en el abismo de Helm. Siempre pienso que no sería un extra de los que muere al fondo, sino uno de los guerreros que marcan la diferencia… Pues esto es For Honor en estado puro.

Ubisoft ha tenido a bien considerar a este pobre mortal como merecedor de una de las invitaciones a probar su alfa cerrada, y confieso que ha sido un fin de semana largo e intenso, probando esta muy precoz entrega de la parte multijugador de su juego. For Honor es la nueva franquicia basada en sangre, sudor y acero entrechocando. Y pese a estar en un estado aún de desarrollo, ya nos ha ofrecido tanto a Alex, colaborador de esta santa casa, como a mí, ratos increíbles de diversión, sufrimiento y emoción animal y sin refinar.

For Honor apareció en el E3 del año pasado, al menos es donde yo lo conocí. Para que os hagáis una idea es un juego de lucha en tercera persona, con un sistema de combate muy curioso basado en tres guardias (alta, derecha e izquierda) que sirven para parar los ataques de nuestro contrincante, y a la vez poder cambiar nuestra estrategia de ataque. Así que no solo nos tendremos que dedicar a pegar y pegar, si no que tendremos que plantearnos cada enfrentamiento cuidadosamente para poder sobrevivir.

El hilo argumental es, en mi opinión, algo flojo. La alfa nos muestra una cinemática en la que un cataclismo acaba con los recursos y las tres facciones: Caballeros, vikingos y… samuráis se enzarzan en una guerra sin fin por las pocas reservas de vida, agua y alimentos que han acabado. Hombre, los vikingos y los caballeros medievales no son de la misma época, pero venga vale, aceptamos la licencia poética. Pero ¿qué hacen los samuráis en medio de la estepa europea? El argumento, tiene lagunillas…

Pero no me voy aponer tikismikis porque el resultado es francamente divertido. Nos han dejado probar un guerrero ligero y uno pesado de cada una de las facciones (habrá 4 perfiles en la final), y desde luego que están terriblemente conseguidos. Del ligero notas cada uno de los movimientos y combinaciones rápidas, mientras que el pesado es lento, incluso para desplazarse, y cada vez que engarza un golpe, tiembla el suelo. Ayudado por la vibración del mando y los efectos de sonido, más el sistema de control realmente sientes la lucha y el desafío de enfrentarte a un contrincante en un duelo, o bien todo el fragor de la batalla si te metes en la línea del frente a eliminar minions como si fueran pipas de calabaza.

Nos han traído tres modos de juego, tanto contra bots, como contra otros jugadores. El primero es el Duelo, 1 contra 1 al mejor de 5, pudiendo ser contra un bot u otro jugador, pero no entre dos amigos. Intenso, táctico, dependiente del entorno, que también juega a favor o en contra nuestra haciendo que podamos caer, o que nos puedan tirar por una muralla o barranco.

Luego tenemos el modo Brawl o Pelea, en que nos enfrentamos por equipos de dos contra dos, también jugadores o bots. Y aquí viene uno de los problemas del gameplay que le veo, porque una vez que uno de los jugadores acaba con su contrincante, puede ir a luchar contra el superviviente, y esto puede hacerse bien esperando a que la pelea termine, o bien “guarreando” haciendo que el enemigo se enfrente a tu compañero y a ti a la vez. Aquí me he encontrado tanto rivales honorables haciendo honor al título del juego, o bien a la calaña más despreciable, llegando a salir corriendo en el enfrentamiento según empieza y matar entre dos, primero a uno y luego a otro.

Finalmente, nos han dado acceso al modo principal, que sería el 4 vs 4, por ahora solo en modo dominio, donde hay tres zonas a capturar, una de ellas es la llamada La Línea, que suele estar en el centro del escenario y donde hordas de minions pelean por imponerse en la franja de terreno marcada por dos líneas en el suelo. Por supuesto por ellos mismos la cosa no prospera así que los jugadores tienen que ir a colaborar eliminando minions de la facción contraria a golpe de espada, hacha, maza o lo que lleves. Por supuesto lo mismo hacen los contrarios, con lo que es una zona la mar de entretenida siempre, y terriblemente estratégica, porque el dominio de La Línea te habilita fácilmente el acceso a las otras dos zonas, estas ya sin minions.

Además en este modo se activan las habilidades de cada personaje, hasta 4, que se van cargando según vayamos acabando con enemigos, y cada uno de los guerreros tiene tres posibilidades por cada una de ellas, con lo que nos dan un total de 12 posibles y que nos permiten configurar nuestro personaje en el papel que queramos desempeñar, bien conquistador reduciendo el tiempo necesario para hacer que una zona se vuelva de nuestro color, bien recuperando vida al acabar con minions, o bombas de humo, o explosivas, o activando una zona donde nuestros aliados pueden recuperarse, o haciendo que los minions hagan más daño y peleen mejor… Las posibilidades son múltiples y pueden modificarse libremente antes de cada partida.

Por si no fuese suficiente los puntos de nuestras hazañas se van acumulando en un marcador grupal y un equipo llega hasta 1000 puntos se entra en modo Rallying, que consiste en que el equipo contrario no tiene respawn a menos que otro de sus compañeros lo reviva en el campo de batalla (que solo se puede hacer si el caído no ha sido ejecutado). Como los puntos son acumulativos y la pérdida de uno de los hitos no se penaliza con los 100 puntos que te dan al ganarlos, los dos equipos pueden entrar en ese modo Rallying a la vez, o ganar puntos para salir de ese estado de caza, con lo que cada muerte y cada captura cuenta. ¡Realmente intenso y épico!!!

Y, de nuevo, tenemos en contra el que esa libertad para hacer lo que queramos se puede traducir en rivales que van de dos en dos contra uno, o de tres en tres, o que salen corriendo para que no les mates en cuanto les enfrentas, o el especialista en pillar a un enemigo por la espalda que esté combatiendo con otro. Ahí preveo fuente de problemas en el futuro, pudiendo llegar a ser conocido este juego como “Dis Honor” o “No Honor” (y me joroba tener razón con estas cosas).

Pasando al apartado técnico el juego pese a su estado de alfa temprana, es mucho más que competente. Nuestros guerreros están estupendamente representados en pantalla, sus animaciones son fluidas y tremendamente espectaculares. Sin lag ni resentimientos en los frames, nuestro guerrero lucha, finta, ataca, salta, pega, rueda, bloquea reproduciendo cada uno de los estilos. Esto acompañado con los efectos sonoros que nos dejan escuchar los tintineos de las armaduras, los jadeos entre estocadas, los choques del acero, los gruñidos de rabia o los ahogos y jadeos al quedarte sin stamina. El caballero tintinea, el vikingo brama y el samurái cruje en su armadura de metal y seda. Cada golpe es acompañado con un quejido o grito, tanto los leves como los pesados, y los combos tienen su propia banda sonora. Además, tienes los efectos de sonido del campo de batalla con los gritos de combate, los sonidos de las catapultas disparando, los aullidos de batalla… Solo puedo decir que te lo crees. La música del juego ha sido bastante criticada durante el fin de semana, pero a mí personalmente me encanta y me transporta a esa situación de guerra sin sentido y sin fin. Muy sencilla y calmada, un cuarteto de cuerda interpreta un adagio triste y melancólico que da el contrapunto al frenesí combativo de todo el juego. Para mi gusto, perfecta.

Gráficamente el juego rinde estupendamente incluso en el modo 4vs4 con un cerro de minions peleando, la optimización gráfica es estupenda, incluyendo un escenario complejo y con múltiples detalles. Los combates se entablan en tiempo real sin solución de continuidad. ¿Lo ves? Lo matas. Después de cada enfrentamiento te puede tocar una pieza de armadura o arma, que te modifica tus estadísticas, y que en caso de equiparla, cambia el aspecto de tu guerrero. Adicionalmente puedes elegir la decoración de tu armadura, con patrones de color, formas, materiales y gráficos. Los vikingos llevan tatuajes, los caballeros y samuráis, diseños en la armadura. Y puedes usar uno diferente para cada pieza de la misma. Múltiples opciones de personalización. Adicionalmente puedes desbloquear con monedas del juego atuendos de reputación y de élite (estos últimos estaban bloqueados solo para personal de Ubisoft) que hacen de tu guerrero no solo una máquina de matar, también un estiloso combatiente.

Este loot que obtienes tras cada combate puede ser mejor que el que llevas, pero potenciar habilidades que no quieres, como subir la recuperación de stamina cuando tu configuración es que la stamina sea máxima, con lo que puedes destruirlo e incrementar y subir el nivel de tu equipamiento actual, haciéndolo chatarra sobre una pieza de equipo para potenciarlo. Este método es algo confuso al principio así que mejor léete bien que rompes en qué, y qué queda potenciado. Yo lo estuve haciendo al revés mucho tiempo. También puede ocurrir que no sirva para subir el nivel de tu equipamiento, con lo que puedes destruirlo a cambio de unos puntos de experiencia. También puedes tener varias piezas almacenadas y cambiarlas antes de cada combate, con lo que puedes tener varios sets de armadura.

He dejado para el final el sistema de combate, aunque algo he mencionado tangencialmente a lo largo del artículo. Os recomiendo que hagáis el tutorial, y que cuando termine la primera parte le deis a “aprender más” porque ahí aparecen las habilidades avanzadas de combate como la ruptura de guarda, el esquive y las cargas. Cuidado con eso porque luego no puedes (o yo no he encontrado la forma de) volver al tutorial. El combate se basa en fijar a un enemigo manteniendo un gatillo y con él pulsado, el joystick derecho permite cambiar la guardia entre derecha, arriba o izquierda. Tú ves en todo momento cual es la posición del tu contrincante, lo que te permite parar los golpes y también elegir por donde atacas tu pulsando los gatillos de la derecha respectivamente para golpes rápidos o fuertes, y sus combinaciones que habilitan los combos. A la vez, uno de los botones habilita los gestos, otro los esquives, otro las roturas de guardias y las cargas, y finalmente el joystick izquierdo habilita los contrataques.

Lo que hace del combate de For Honor algo más avanzado y complicado que títulos parecidos, como puedan ser NioH o la saga Dark Souls (que es lo más parecido de manejo que se me ocurre) y cuando vences, algo realmente gratificante. Pero tendrás que dedicar tiempo a perfeccionar tus habilidades, porque si no eres un saco de puntos andante. De nada sirve machacar el ataque, porque el enemigo simplemente se defiende y te contrataca, además de quedarte sin stamina para golpear o escapar, tema este muy importante ya que si te quedas sin ella la pantalla se vuelve a blanco y negro y tu personaje jadea y se arrastra de cansancio, dejándote inerme a lo que el contrario quiera hacerte.

También es cierto que la práctica es una buena amiga, y que esto explicado es menos intuitivo que los controles, así que enseguida estarás en duelo contra los bots (no son de adorno, pegan mucho y bien) u otros jugadores. Y finalmente las ejecuciones, que se activan cuando tu enemigo queda prácticamente sin vida y le asestas un golpe brutal con su animación correspondiente, y una penalización de 3 segundos adicionales para resucitar.

Ya digo, ha sido un fin de semana intenso desde el viernes a las 3 de la tarde jugando como un loco a esta propuesta tan salvaje y divertida. No entro en las desconexiones, las migraciones de host, algún que otro pequeño fallo de caídas o respawns. La versión alfa se ha comportado muy dignamente.

For Honor se presenta con muchas ganas, con algunas deficiencias de gameplay en forma de mal uso de los jugadores, con alguna que otra deficiencia en el sistema de crafteo por poca claridad, con algunas situaciones ridículas, como son la confluencia de jugadores en las escalas de madera, que o bien te quedas atascado, o te matan con el culete al caer encima, y quizás un hud demasiado grande en pantalla, que te tapa el maravilloso trabajo de los artistas y animadores, pero tiene madera.

Divertido, brutal, sin concesiones, te lo llegas a creer y se disfruta tanto tanto que estoy ya escribiendo a Ubisoft para que publiquen betas cada semana hasta que el título final se estrene el 14 de febrero del 2017. Hay tiempo para añadir y mejorar, corregir y replantear, pero la esencia del título es potente y diferente, y sobre todo, si el equipo contrario no hace el gorrinako, muy divertido.

Ya sé que quiero que me regale mi santa el próximo Día de los Enamorados…

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