¿Campeón de Alola o entrenador Pokémon fraude?

Tras derrotar a los kahuna y proclamarme primer campeón de Alola, echo la vista atrás, valorando lo que ha supuesto el recorrido insular y los retos a los que me he enfrentado, y más que un desafío parecen parece que haya estado de vacaciones en la maravillosa Alola.

La saga Pokémon no está formada, obviando los desafíos tras completar la historia, por juegos especialmente difíciles pero sí que saben ponerte en apuros en según que momentos. Una mazmorra especialmente larga, con entrenadores por dóquier y llena de pokémon salvajes o un líder de gimnasio tocapelotas pueden ponerte contra las cuerdas y obligarte a pasear por la hierba mas de lo deseado para subir de nivel y volver en buscar de venganza.

En Pokémon Sol/Luna (en mi caso Sol) nunca he encontrado ninguno de estos momentos y, algo que me parece muy esclarecedor es que nunca he tenido que utilizar ningún ítem (Revivir y sucedáneos) salvo en la lucha contra el Alto Mando. Me queda en el cuerpo una sensación de fraude como entrenador ya que no ha habido prueba o enfrentamiento que hayan curtido mi cuerpo de entrenador novel.

El motivo puede que haya sido provocado por la decisión de Game Freak de hacer un Pokémon más accesible para todo el mundo e intentar mantener un ritmo de juego constante,evitando cualquier tipo de farmeo extra o situación que hiciese peligrar la continuidad del jugador en Alola.

La sustitución de los gimnasios por las pruebas de cada capitán es un acierto para darle variedad a la saga, pero no por ello era necesario reducir drásticamente la dificultad de cada uno de ellos y hacer que cada prueba sea únicamente un trámite. A esta reducción se le suma que, durante nuestros combates, tenemos un extra de información al saber de antemano qué es y qué no es efectivo contra nuestro rival (siempre que ya tengamos al pokémon fichado en nuestra pokédex) por lo que cuando aparece un pokémon simplemente con echarle un ojo a los ataques de todos nuestros compañeros ya sabremos qué ataque es la mejor opción. Si eso lo potenciamos con los ataques Z…

…todo resulta demasiado fácil.

Un poco en este sentido tenemos a Tilo, el supuesto rival de esta edición. A diferencia de Gary, el nieto del profesor Oak y nuestro rival en Pokémon Rojo/Azul, carece totalmente de ambición. Nuestros combates con él son muy sencillos y su actitud tras derrotarle es demasiado ingenua. Hasta la madre del protagonista tiene más garra que él. Tampoco se queda atrás Gladio, el chico malote que rápidamente se rendirá ante nuestro supuesto poderío ¿Hay algún acuerdo para que nos proclamemos campeones de Alola? ¿Es mi querido profesor Kukui un hombre corrupto al que por algún motivo le interesa nuestra victoria?

Muchas veces al cambiar a un niño de colegio, este se encuentra que en el nuevo los compañeros le dan mil vueltas porque vienen con mejor base. ¿Qué ocurriría si mi entrenador se enfrentase a mis entrenadores pasados de la región de Kanto o Hoenn? Pues probablemente lo crujirían sin piedad. Es duro pero no tiene mérito haber superado unas pruebas de las que hasta el propio Tilo ha salido victorioso.

He disfrutado de las más de 30 horas que me ha durado el recorrido insular, agradecido novedades como el Battle Royale, el Poke Resort o las variantes de criaturas pero mi proclamación como campeón me sabe agridulce. ¿Es el precio a pagar para incitar a los no iniciados a la locura Pokémon? ¿Se podría haber equilibrado de alguna manera diferente?

Los desafíos más interesantes siempre han estado en el post game, este año es el Árbol de Combate, pero creo que en esta edición han desequilibrado la balanza perjudicando la historia principal y por lo tanto reduciendo la recompensa emocional al proclamarnos campeones, que en parte es uno de los pilares de la franquicia.

¿Os ha ocurrido lo mismo? ¿Os sentís un fraude como campeones?

3 Comments Write a comment

  1. Decepción total de pokemon 🙁 Las rutas y las mazmorras son super aburridas. Lo único bueno es el profesor Kukui O///O Royale te amo ❤😹

    Reply

  2. Completamente de acuerdo, si bien es cierto que el juego está lleno de renovaciones y distracciones para mantenerte entretenido, a nivel de dificultad deja muchísimo que desear. Recientemente me he pasado nuevo el Pokémon Rojo, el primero, y prácticamente era un milagro si un entrenador enemigo tenía 2 Pokémon, de media todos llevaban entre 4 y 5. Eso por no mencionar la increíble decadencia del número de enemigos a lo largo de las generaciones, he pasado de quedarme literalmente sin “PP” para combatir y tener que retroceder de forma obligatoria a ir tan literalmente sobrado que asqueaba. Es mas, en Sol y Luna te curan en todas partes. Todas. ¡Incluso en la base del enemigo!.
    Aunque mas patético es luchar contra un alto mando que ni tan siquiera lleva el número máximo de Pokémon en su equipo… o un contrincante que en lugar de escoger el Pokémon opuesto al tuyo escoge al débil dándote así una ventaja ya no estratégica, sino decadente… Tan solo consuela el hecho de que la verdadera dificultad se encuentra (Como en las últimas generaciones) en un Post-Game que tampoco es para tirar flores… Pero toca ser positivos y decir: Al menos la historia era buena.

    Reply

  3. No recordaba lo de las curaciones.

    Durante toda la partida da la sensación de que el estudio teme que a la mínima dejemos aparcado el cartucho y nos centremos en otra cosa porque existen tantas facilidades que, como digo, parece un plan maléfico para coronarnos campeones por algún motivo desconocido (todavía).

    Reply

Leave a Comment

Required fields are marked *.