Avance The Flame in the Flood

Comenzamos esta aventura desarrollada por el estudio independiente The Molasses Flood en la que su núcleo es la exploración y gestión de recursos y la supervivencia, aunque no os extrañéis si morís unas cuantas veces en The Flame in the Flood.

El juego ya se había lanzado para Xbox One, PlayStation 4 y PC pero en Gamescom tuvimos ocasión de jugar a la versión de Nintendo Switch. Llevaremos a la protagonista llamada Scout quien tendrá un fiel acompañante, Esopo, un perro que aparece de la nada con una mochila que contiene una radio que parece que aún da señal. Hay esperanza.

En The Flame in the Flood nos encontraremos en un entorno post apocalíptico e inundado por el que iremos viajando río abajo e iremos pasando y parando, si queremos, por diferentes localizaciones. Para ello dispondremos de una barcucha que deberemos intentar cuidar en la medida de lo posible. Y digo esto porque descender por el río no será tarea sencilla. Tendremos corrientes que no nos lo pondrán fácil a la hora de dirigirla, lo que hará que colisiones con rocas o árboles que haya en medio del camino o que nuestra parada para explorar alguna zona no sea tan suave como nos gustaría, y todo ello provocará ciertos destrozos que pueden acabar con la barca y, si estamos subidos en ella, con nuestra vida. Pero descender el río, a pesar de poder llevarnos a la muerte, también será nuestra única esperanza.

Moriremos unas cuantas veces, como en todo rogue-like, así que tampoco es algo por lo que debéis preocuparos en exceso si jugáis en el modo normal, ya que el juego os devolverá al último checkpoint. Eso sí, si jugáis en el nivel de dificultad máximo, esa muerte significará volver a comenzar desde el inicio.

Como hemos dicho, The Flame in the Flood es un juego de exploración. Y es que en nuestras paradas deberemos investigar los refugios y campamentos que veamos, restos de poblados o incluso meternos en los bosques donde encontraremos cofres, plantas y hasta cazaremos. Pero no nos olvidemos de cuidar a Scout, a quien deberemos tener alimentada y saciada con agua potable. Y si, remarco eso de potable ya que no todo el agua que nos encontremos servirá y es algo que puede tener consecuencias nefastas para nuestra joven protagonista. Lo mismo sucede con el tiempo, cuidado con esas lluvias que no hagan descender al extremo la temperatura corporal de Scout.

Y hablamos de la gestión de recursos. Evidentemente comenzaremos sin nada y deberemos ir creando nuestras propias armas. Aquí te encontrarás con el típico dilema al encontrar, por ejemplo, una planta que sirve de alimento pero a la vez puede servirte de material para cazar. ¿Te lo comes? ¿Lo reservas?

Pero ¿Cuál es nuestro objetivo? Pues además de sobrevivir, algo que de por sí ya nos tendrá entretenidos en ese descenso por el río, será el de llegar al final y conocer el origen de esa mochila que Esopo nos trajo.

El juego cuenta con una interfaz muy sencilla que te hacer ver fácilmente los niveles de sed, hambre o cansancio de nuestra protagonista así como las opciones que tenemos y necesitamos para crear armas, alimentos o mejoras de la barca.

Hablar del diseño artístico es sencillo porque simplemente está bordado con la intención del juego. Personajes con personalidad y cierta oscuridad que transmiten a la perfección la situación del juego. Detalles cuidados y colores que remarcan ese mundo post apocalíptico. Especialmente a la noche cuando todo se vuelve más triste y peligroso.

Pero remarcar, además, esa banda sonora que mezcla folk y country y que nos permitirá adentrarnos en ese estado de desolación. Simplemente brutal.

The Flame in the Flood llegará a Nintendo Switch en octubre.

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