Análisis Neon Drive

Neon Drive es un juego retro-futurista en el que hay sortear obstáculos con ayuda de la música. Espera, ya tenemos unos cuantos errores. ¿Con ayuda de la música? No creo que sea del todo cierto. Veamos por qué.

Tenemos siete niveles, cada uno con su canción correspondiente. Esto es algo que debería dotar de personalidad a cada pantalla, pero a fin de cuentas no lo consigue: si ahora me preguntasen, no podría ni tararear la melodía de ninguna de las canciones ni sabría asociar cada canción a su nivel. Esto no puede ser así, ya que al ser un juego de repetir muchas veces la misma fase, la canción debería invitar a volver a empezar desde el principio.

Ya desde el primer minuto me extrañé al ver una barra en opciones titulada “sincronización con la música”. Puedes alterar el nivel de desfase de la música respecto al nivel. ¿Era necesario esto? Si algo se intenta obtener con la música es que esté ligada al diseño del nivel correspondiente. Algo que se carga esta “magnífica” barra. La he utilizado para comprobar qué efecto provocaba en el juego, y, ¡sorpresa, no altera nada! Es más, sirve para comprobar lo inútil que es la música en el juego, ya que el nivel no depende de ella en ningún momento, si no, ¿por qué tiene la misma dificultad jugar con la música sincronizada que con el sonido adelantado un segundo?

Neon Drive

A lo largo del juego podemos observar que faltan estímulos audiovisuales que establezcan una relación entre el circuito y la banda sonora. ¿Por qué no han puesto, por ejemplo, ondas de colores en el suelo que ayuden a ir con el ritmo? No lo sé. Además, tengo que destacar una de las cosas que más me han enfurecido del juego. El coche, o nave, o lo que corresponda, se mueve en cuatro carriles, es decir, no puede ir deslizándose por la pista ocupando la raya que separa ambas vías. No, solo puedes circular por cuatro segmentos. ¿Qué provoca esto? Sí, ¡que en un videojuego de conducción sea un infierno jugar con mando! Y es que encima tienen la decencia de anunciar su compatibilidad con el Steam Controller. Tan emocionado estaba yo al encender este gran mando para jugar a este pequeño juego… Al final me he tenido que quedar con las flechas del teclado, ya que otorgan más precisión y velocidad de respuesta, después de pasar horrores pulsando los botones del mando (no se puede hacer uso del joystick).

Por si esto no fuera poco, el juego ofrece varias opciones para cada nivel. Tres dificultades, un modo práctica y un modo libre, que todavía no está disponible (no sería la primera vez que en un juego de estos anuncien este tipo de cosas y luego no hagan nada). Las dificultades se dividen en normal, difícil y extrema. Lo que las diferencia es la velocidad con la que circula el coche y la posibilidad o no de usar puntos de control. Se echa en falta más diferencia entre dificultades. Encima, el modo práctica es totalmente innecesario, ya que al fin al cabo repites un mismo nivel hasta que se consigue pasar. He terminado todas las fases en las dos primeras dificultades, y en la última otras cuantas. Pero no voy a acabar las pantallas que me quedan en extremo, ya que no se me otorga ninguna recompensa ni ningún aliciente para hacerlo. Y tampoco me entran ganas por mi lado.

Neon Drive

Aparte de los siete niveles normales, el juego ofrece un modo supervivencia. ¡Sorpresa! En vez de dignarse a hacer un escenario específico para este modo de juego o crear un mundo aleatorio, ¿qué han hecho nuestros queridos desarrolladores? Poner los siete niveles del tirón. Espera, ¡que ni eso! Con todo el descaro, interrumpen la partida con una pequeña carga entre nivel y nivel, que arruina la continuidad del juego en este modo. Además, se creen que de esta manera no nos vamos a dar cuenta del cambio de estética entre fase y fase. Entonces, ¿qué hace que quiera jugar a este modo de juego, teniendo a los niveles clásicos por separado a la vuelta de la esquina? Nada.

Además, si la falta de contenido mencionada anteriormente no fuese poco, se nos da la esperanza de poder cambiar el diseño de nuestro coche. Espera, ¿algo novedoso y que te motive a seguir jugando? ¡No! Solo te dejan cambiar el texto de la matrícula de nuestro vehículo. Así que, ¿de verdad era necesario esto?

Hablando de variedad, al menos en cada nivel podemos acceder a distintos tipos de vehículos que otorgan algo de frescura al escenario y las mecánicas. Lo que faltaba en este juego sería ya unos niveles repetitivos… En cuanto al apartado gráfico, cumple, tiene una gama de color característica de los 80 que se disfruta a lo largo del juego. Pero, ¿no podrían haberse esforzado un poco más a la hora de diseñar los obstáculos?

Neon Drive

Finalmente, hay que destacar que Neon Drive es un juego carente de contenido y descarado a la hora de mostrarnos este problema. Si has llegado a él por el tema de la música, recomendaría que lo quitases de la lista de deseados inmediatamente. Entonces, ¿cuál es el motivo de su compra? Pues no lo sé. Tal vez si tienes ganas de probar algo distinto. Aunque advierto que te limites a completar los escenarios en una única dificultad, ya que no merece la pena gastar tu tiempo en rejugarlo.

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  1. Pues vaya bajón… por la pinta me esperaba mucho más. En mi mente ya me imaginaba esquivando de todo a ritmo de Kavinsky. Otra vez será.

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