Análisis Crazy Machines 3

¿Alguna vez habeís puesto fichas de dominó en fila y habeís tirado la primera? Alguna, seguro… Pues Crazy Machines 3 es eso pero multiplicado por mil.

Crazy Machines 3 es un videojuego casi perfecto, y digo casi porque tiene algunas salvedades, pero para empezar este análisis diré lo siguiente: Me ha encantado.

Sí, me ha encantado un videojuego perfectamente desarrollado.

Es un videojuego de puzzles que trata de ser una experiencia en la que te exprimas el cerebro buscando una solución basada en la construcción, con un conjunto de piezas limitadas y especificas para su uso. Una construcción que tiene una finalidad, por ejemplo meter una caja en un camión, o desarrollar un arma láser… las posibilidades son muchas… de modo que vamos con este análisis.

El juego presenta una máquina incompleta, tienes un objetivo, por ejemplo encender una luz. Le das al play y ves la reacción de determinados elementos al inicio, y las fallas. Por ejemplo, que el primer activador no va y una pelota cae a suelo. Bien tienes unos cuantos elementos a tu disposición como he dicho antes, dichos elementos van desde una tabla de estanteria o una regleta de luz… hasta un peluche… ¿Qué?

Vale, ese es el primer plato de un nivel de Crazy Machines 3 que al principio nada y digo nada tiene sentido… pero si prestas atención verás que la solución está hay, esperándote y que poco a poco… irás sacándola, solo tienes que ser paciente y experimentador.

¿Experimentador? Sí, en el sentido de que cada elemento se comporta de forma diferente, en función del resto de elementos con los que reaccione. Por ejemplo, una pelota de baloncesto no va a reaccionar igual cuando cae al suelo que una de futbol… Y este es el punto más trabajado del juego, sus físicas, la física de este juego es de las mejores que he visto, vale, hasta cierto punto no reacciona con un pleno realismo… pero reacciona a la perfección dentro del mundo del juego, y es una física intuitiva, sabremos cuando algo irá bien o mal (una vez lo probemos, pero a veces a priori saltará a la vista).

Y el otro punto destacable es que, puede parecer que cuando lo tengas dominado el juego caerá un poco, es decir, conocemos los elementos  y su relación con el entorno… pero es que nunca, sólo cuando nos pasemos su modo “campaña” veremos todos los elementos del juego, y todas sus reacciones, porque a medida que la dificultad avanza tendremos más y más elementos con los que trabajar.  Y eso hace que el juego nunca deje de sorprenderte y por ende que nunca te canses (si te gusta hacer puzles, claro).

No voy a hablar de todos los elementos porque os aseguro que son más de cien, y sus reacciones muy pero que muy variadas… una en particular, la de un girasol es muy rebuscada… aún recuerdo cuando la vi.

Y ese es un punto del que no solo peca este juego, sino todos los juegos de puzles y aventuras gráficas. En diversos momentos la solución estará hay, y cuando la encuentras dices “ah, vale”, pero en algunas ocasiones la solución es un poco dantesca, quiero decir que estos juegos se basan en físicas reales y cuando hay que romper un poco las leyes de la física nuestro cerebro automáticamente rechaza la idea… digo esto porque en Crazy Machines 3 los girasoles crecen en segundos… no diré más.

Aunque volviendo a sus cosas positivas la estética. Es infantil y desenfadada, como si todo fuera un montaje que está en la imaginación de un niño mientras juega con su lego. No es malo, ya que ayuda a hacerlo todo más liviano y la experiencia más amena, además los fondos decoran pero no distraen están en un segundo plano muy equilibrado y sabrás lo que es tu escenario de piezas y lo que no, lo que ayuda a la jugabilidad.

Un estupendo juego, el cual tiene pocos, muy muy pocos bugs de físicas, pero no asustéis que lo he completado y los puzzles en su resolución están bien… que nadie se alarme.

También cuenta con un modo creación en el cual tú tienes los elementos y piezas de todo el juego y podrás crear tu máquina, además sirve a modo de plataforma social, y, a través del online podrás intercambiar tus puzzles con otros jugadores, algo así como los mapas de Far Cry 3 y 4.

De modo que si te gustan los puzles y quieres probar algo nuevo Crazy Machines 3 es tu juego, estoy seguro que te encantará, porque, aunque nos toque mucho pensar, está desarrollado con una comicidad y un mimo que generan una experiencia muy divertida. No chillarás de rabia cuando tu máquina salga mal, sino que reiras por el absurdo de la situación y su desencadenante.

¡Suerte con los puzzles!

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