Análisis Castlevania (Netflix)

Puesto a que a Netflix no le gusta que haga videos hablando bien de sus obras me veo obligado a hacerlo por escrito.

Castlevania me ha gustado, no voy a decir que sea por su historia, no voy a decir a decir que sea por sus personajes, voy a decir que es porque creo que es una serie que ha sabido adaptar un videojuego al medio audiovisual. Tiene sus errores, sí. Pero lo que quiere hacer lo hace bien.

Pasemos a hablar de Castlevania en profundidad.

La saga se remonta a los tiempos de la NES, en esa época los personajes y las historias precisaban de un leitmotiv muy sencillo. Eres un Belmont, tu apellido es el de un cazavampiros, tienes que ir a acabar con Drácula porque está sembrando el caos. Es por eso que la serie parece que camina en unos derroteros un tanto extraños.

Quiero decir que Drácula enloqueció (según este lore, y, en gran medida en la mitología original) por la muerte de su amada. Bien este punto no lo vimos hasta Castlevania: Symphony of the Night para PlayStation. En este punto de la saga Castlevania empezó a tomar consciencia de sí misma, dejando atrás los conflictos sencillos del bien contra el mal para tratar temas más subyacentes a la psique de los personajes. Un ejemplo podría ser el de Alucard en este último juego cuando se enfrenta a sus demonios internos, Alucard es el hijo de Drácula, y en el juego ocurre esto:

Después de todo esto pasó de las 2D a las 3D y eso no le sentó muy bien a la saga (Kratos y Dante eran duros) pero la serie decide centrarse más en Castlevania 3. Donde éramos Trevor Beltmont. Y sí, había ciertos giros argumentales, no lo voy a negar… pero todo era muy muy simple.

Trevor es un personaje muy difícil de adaptar, pues en los primeros juegos era un héroe más simple que Link, de modo que aquí se basan en un héroe caído que a medida que avanza en su aventura se juntará a un grupo de personas que le ayudan a volver a ser el héroe que era. Este tipo de transformación no deja de ser un viaje del héroe, pero en esta ocasión el héroe caído. Por otra parte, hay una saga que ha influido mucho en la forma de narrar y en el mundo que mostrar, porque en los videojuegos no había ocasión de mostrar la población humana, había que programar mucho para ello y la tecnología de la época era la que era. Esa saga de la que hablo es sin duda la de Geralt de Rivia. Pensemos en cómo se comporta Trevor: es un cazador, habla de cazar demonios porque conoce las técnicas para hacerlo, pero no deja de ser vulnerable y humano, hasta la sociedad que refleja la serie le desprecia. Y la sociedad de la que hablo es una sociedad medieval, sí, pero en un punto muy similar al de The Witcher.

No faltan a la cita Sypha Belnades y el ya citado Alucard estos personajes también sufren un tipo de cambio pues el guion lo precisa.

Eso sí, el guion tiene sus conflictos, principalmente internos. Warren Ellis grandioso guionista de cómic parece limitado en algunos momentos, esto se debe a que en cómic puedes escribir los pensamientos de los personajes, pero aquí, al no ser que sea una voz en off… no se puede. De modo que trata de reflejar el conflicto de manera visual y no está mal en ciertos momentos, como cuando Drácula se entera de la pérdida de su mujer.

Otro punto curioso es mostrar que la maldad realmente está en los hombres pues el villano principal, el mal principal según Ellis es el desconcierto ante lo desconocido y eso lo traduce en la Iglesia.

Por otra parte, los diálogos están bien, Ellis sabe meterse en los personajes y aporta dosis de humor a la serie, pero en otras ocasiones (mi teoría es debido a la corta duración de la serie, cuatro capítulos) parece tirar de Deux es Machina baratos para que la acción avance.

Y la dirección está bien lograda en muchos momentos. Miremos el inicio:

En estas dos imágenes vemos como la futura esposa de Drácula llega a su castillo en busca del conocimiento científico para poder ayudar a la población humana.

Aquí es cuando Drácula acepta y le enseña dicho conocimiento:

Y aquí cuando la humanidad le tiene miedo y decide quemarla por bruja.

¿Qué nos habla aquí? Pues la luz. Pasamos de la penumbra tenue del castillo a la luz de la ciencia para pasar definitivamente a la oscuridad total que acontece en las calles humanas, no en el castillo.

A ver, no es Evangelion, no es Cowboy Bebop… pero tiene algo. Y este sólo ha sido un ejemplo de muchos.

Mi conclusión es que Castlevania tiene buenos momentos, hay partes en que veremos cosas del lore de los juegos, aunque echaremos muchos en falta por desgracia… y no está mal escrita. Yo le doy una oportunidad porque me esperaba algo mucho peor.

En definitiva: creo que puede ser un primer paso a adaptaciones de videojuegos más dignas, y sino… recordad aquella de Devil May Cry.

Serie decente, pero con ciertos errores de guion en ocasiones.

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