Análisis Blues and Bullets Episodio 1

Los indies españoles A Crowd of Monsters devuelven a la palestra a un Elliot Ness semi jubilado, que deberá hacer frente tanto a su pasado como a una serie de nuevos problemas.

 

Blues and Bullets es una aventura gráfica episódica, con un total de 5 capítulos, que sigue la popular estela de los juegos de Telltale Games, pero que intenta añadirle su toque con una interesante puesta en escena y alguna que otra mecánica interesante.

Para generar una mejor inmersión en la historia que pretenden contarnos, A Crowd of Monsters invadirán nuestras pantallas con una paleta en blanco y negro que nos sumergirá desde el primer minuto en su mundo noir de violencia y corrupción.  Los toques de color los darán los diferentes detalles en rojo que remarcarán ciertos elementos clave o impactantes en la historia como vimos, por ejemplo, en la adaptación a la pantalla del Sin City de Frank Miller.

Elliot Ness está de vuelta

Aunque la idea funciona, en muchas ocasiones hay un abuso de ella en ciertos elementos que no tienen ninguna importancia para el jugador y se quedan como retazos puramente estéticos y a la postre restan valor a la propuesta original. Todo sea que en futuros episodios ganen importancia, pero me temo que no será así.

A su peculiar puesta en escena, le apoya de manera fantástica una banda sonora hecha a medida, con un tema principal de la mano de Damián Sánchez que le sienta de lujo a la nueva aventura de Elliot Ness.

Si en la parte artística el juego cumple, en su jugabilidad, exceptuando una cosa , no aporta nada realmente potente para sobresalir sobre la últimas aventuras gráficas que se han ido lanzando recientemente. Al juego se le nota demasiado su linealidad y la falta de opciones de su protagonista. La toma de decisiones es demasiado superficial (quizá eso cambie más adelante) y en muchas ocasiones se puede tener la sensación de únicamente estar mirando la pantalla mientras vemos el devenir de la historia sin que nosotros formemos parte de ella.

Únicamente brilla con luz propia la investigación que debemos realizar para averiguar cómo ha sucedido un asesinato. En cierto momento del episodio, deberemos juntar ciertas pistas para ponerlas en común en el típico tablón policial juntando con hilos (rojos, claro está) y poder resolver el misterio del crimen. La mecánica le sienta bien para devolver al jugador a la historia, pero quizá una mayor ambición en la dificultad hubiesen resultado más interesantes.

El juego también tiene sus momentos de acción.

A la parte de investigación hay que sumarle ciertos momentos de acción en los que deberemos acabar con los esbirros enemigos pistola en mano. A Crowd of Monsters se muestra práctico, solventando la acción con coberturas en tercera persona, que sin ser nada espectacular, cumplen. La acción gana puntos cuando se integra perfectamente con el diseño artístico del juego y nos deja su secuencia más interesante cuando, en un tiroteo, tendremos que cubrirnos en las palabras que bailan en la mente del maduro Ness.

¿Será su arte suficiente para mantenernos enganchados a la historia? Todavía es demasiado pronto para valorar si Blues and Bullets es algo más que un juego en blanco y negro con detalles en rojo. A A Crowd of Monsters les queda trabajo por delante en los cuatro episodios restantes. Es urgente que hagan más participe al jugador de su historia si no quieren que Elliot Ness se enfrente a sus problemas más solo de lo que ya está.

El juego está actualmente disponible para Pc y Xbox One.

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